Impulso a la Universidad de manos de un guadalajareño
Éxito claro de Carmelo García en las elecciones a rector de la Universidad de Alcalá celebradas esta semana.
Ha logrado más del 57% de los votos emitidos con una amplia ventaja respecto a los otros tres candidatos- una holgada mayoría absoluta que permite proclamarle en primera ronda- con una participación histórica, que roza el cien por cien entre el profesorado, más del ochenta por ciento entre el personal técnico, de gestión, administración y servicios y por encima de un 17% de los estudiantes, que aunque parezca un bajo nivel de implicación es superior a la media nacional en estos procesos electorales. Datos contundentes.
El futuro rector, doctor en Economía y catedrático que ha ocupado diferentes cargos directivos en la institución universitaria desde el año 1995, siendo en la actualidad vicerrector del Campus, tiene ante sí seis años de mandato con el aval de la experiencia, el conocimiento de su funcionamiento en cada área, el fuerte respaldo de los distintos equipos de trabajo y las buenas relaciones institucionales que ya mantiene, con retos trascendentales por delante como la puesta en marcha en nuestra capital del nuevo campus universitario en el entorno de las Cristinas, una oferta educativa de primer nivel para toda la provincia que atraerá además estudiantes de la comunidad madrileña suponiendo una transformación en la propia fisionomía y día a día de Guadalajara, siendo indudable motor de desarrollo económico.
Pero más allá de este proyecto que será realidad en 2027, Carmelo García, nacido en Cogolludo donde tiene su segunda residencia después de Cabanillas, y que se siente guadalajareño por los cuatro costados, plantea una gestión abierta al diálogo, a la escucha de lo que tenga que aportar la comunidad educativa, a la búsqueda de su modernización estructural, apostando por la investigación y la innovación, mirando también, por su experiencia internacional, a lo bueno de otros modelos para aprovecharlo.
Ilusión, juventud, compromiso, profesionalidad y una dilatada trayectoria prometen una etapa de expansión de la Universidad y reforzamiento en ella de Guadalajara. Desde aquí agradecemos a Vicente Saz, con el que nos unió una extraordinaria relación, su buen trabajo al frente de la institución y deseamos a Carmelo García, que ya por los años noventa fue corresponsal de su pueblo en nuestras páginas y con el que siempre hemos mantenido fluida colaboración, todo el éxito en su gestión, de la que la Universidad y su alumnado serán los grandes beneficiados.