India y China no respaldan el compromiso de reducir las emisiones a la mitad para 2050
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El compromiso adquirido en Japón por los países del G8 de cara a reducir a la mitad la emisión de gases contaminantes para el año 2050 no ha recibido el respaldo de los dos actores internacionales con mayor crecimiento y que se antojan claves para su éxito.
La India y China han dicho no, al menos de momento, a esta propuesta. La principal tarea de China ahora es desarrollar la economía y hacer mejor la vida de las personas, reconoció el presidente Hu Jintao, si bien los dos países dejaron la puerta abierta a sumarse en el futuro a compromisos de esta índole.
Japón, Reino Unido, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Rusia y Estados Unidos firmaron el martes un documento que habían calificado de éxito y que suponía un primer paso para llevar a Naciones Unidas un debate a través del cual reducir a la mitad las emisiones de gases para 2050. Sin embargo, el pacto quedó en parte deslucido por las discrepancias de los países emergentes, principalmente China y la India, que han descartado firmarlo pese a sumar el 25% del total de emisiones. Aun así, líderes como el presidente estadounidense, George W. Bush, aplaudieron el significativo progreso alcanzado durante la cumbre de tres días en la lucha contra el cambio climático.
Las ocho principales potencias del mundo compartieron mesa con China, la India, Sudáfrica, México y Brasil, grupo al que posteriormente se sumaron Australia, Corea del Sur e Indonesia. De los primeros, el G8 confiaba en sacar un compromiso de reducción de la contaminación, pero, como señaló un asesor de la Presidencia francesa, China e India no se adhieren por ahora al objetivo. Las potencias, principalmente Estados Unidos, habían advertido previamente de que no podrían trabajar para reducir la contaminación por dióxido de carbono si las economías en crecimiento no acuerdan reducir sus emisiones.
El presidente chino dijo que, aunque tanto su país como la India se toman el cambio climático muy en serio, los países desarrollados deberían tomar compromisos explícitos para continuar liderando las reducciones de emisiones. Debemos demostrar voluntad política y flexibilidad para asegurar el éxito de las negociaciones, afirmó, añadiendo que la principal tarea de China ahora es desarrollar la economía y hacer mejor la vida de las personas. Además, una parte significativa de las emisiones totales de China entran en la categoría de emisiones de subsistencia, necesarias para satisfacer las necesidades básicas de la gente, afirmó.
Otros acuerdos
El cambio climático se ha convertido en uno de los principales temas tratados en la cumbre de Japón, pero en ella también se discutieron otros aspectos como la crisis alimentaria, sin que se hayan aportado más soluciones que las buenas palabras. Precisamente la falta de propuestas fue criticada desde Madrid por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, que coincidieron en señalar la falta de resultados de la reunión del G8. A juicio de Zapatero, hacía falta una respuesta más contundente y más activa, porque cuando se habla de la crisis de los alimentos hay vidas humanas en juego, aunque dio por bienvenido el compromiso en emisiones de gases logrado por las ocho potencias.
Por otra parte, el comunicado final también recoge las intenciones del G8 de seguir enviando ayudas a los palestinos y contribuir a reforzar sus instituciones, la petición al Gobierno afgano de asumir mayores responsabilidades en seguridad, gestión de gobierno y reconstrucción o el deseo de impulsar los compromisos y progresos indios en favor de la no proliferación nuclear.
Zapatero dice que los resultados de la cumbre no son los esperados
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, señaló que que los resultados de la cumbre del G-8 no han sido los esperados en lo que se refiere a lucha contra el cambio climático o la crisis alimentaria, pero apelaron a la comunidad internacional a llegar a más compromisos en las próximas conferencias y reuniones que traten estos asuntos. Zapatero destacó que quizá hubiese sido más deseable, en una economía globalizada, una respuesta más contundente y más activa de los líderes del G-8 porque cuando se habla de la crisis alimentaria hay vidas humanas que están en juego. No obstante, apuntó a la próxima cumbre de Naciones Unidas de septiembre como el marco más importante para abordar esta situación.
Japón, Reino Unido, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Rusia y Estados Unidos firmaron el martes un documento que habían calificado de éxito y que suponía un primer paso para llevar a Naciones Unidas un debate a través del cual reducir a la mitad las emisiones de gases para 2050. Sin embargo, el pacto quedó en parte deslucido por las discrepancias de los países emergentes, principalmente China y la India, que han descartado firmarlo pese a sumar el 25% del total de emisiones. Aun así, líderes como el presidente estadounidense, George W. Bush, aplaudieron el significativo progreso alcanzado durante la cumbre de tres días en la lucha contra el cambio climático.
Las ocho principales potencias del mundo compartieron mesa con China, la India, Sudáfrica, México y Brasil, grupo al que posteriormente se sumaron Australia, Corea del Sur e Indonesia. De los primeros, el G8 confiaba en sacar un compromiso de reducción de la contaminación, pero, como señaló un asesor de la Presidencia francesa, China e India no se adhieren por ahora al objetivo. Las potencias, principalmente Estados Unidos, habían advertido previamente de que no podrían trabajar para reducir la contaminación por dióxido de carbono si las economías en crecimiento no acuerdan reducir sus emisiones.
El presidente chino dijo que, aunque tanto su país como la India se toman el cambio climático muy en serio, los países desarrollados deberían tomar compromisos explícitos para continuar liderando las reducciones de emisiones. Debemos demostrar voluntad política y flexibilidad para asegurar el éxito de las negociaciones, afirmó, añadiendo que la principal tarea de China ahora es desarrollar la economía y hacer mejor la vida de las personas. Además, una parte significativa de las emisiones totales de China entran en la categoría de emisiones de subsistencia, necesarias para satisfacer las necesidades básicas de la gente, afirmó.
Otros acuerdos
El cambio climático se ha convertido en uno de los principales temas tratados en la cumbre de Japón, pero en ella también se discutieron otros aspectos como la crisis alimentaria, sin que se hayan aportado más soluciones que las buenas palabras. Precisamente la falta de propuestas fue criticada desde Madrid por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, que coincidieron en señalar la falta de resultados de la reunión del G8. A juicio de Zapatero, hacía falta una respuesta más contundente y más activa, porque cuando se habla de la crisis de los alimentos hay vidas humanas en juego, aunque dio por bienvenido el compromiso en emisiones de gases logrado por las ocho potencias.
Por otra parte, el comunicado final también recoge las intenciones del G8 de seguir enviando ayudas a los palestinos y contribuir a reforzar sus instituciones, la petición al Gobierno afgano de asumir mayores responsabilidades en seguridad, gestión de gobierno y reconstrucción o el deseo de impulsar los compromisos y progresos indios en favor de la no proliferación nuclear.
Zapatero dice que los resultados de la cumbre no son los esperados
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, señaló que que los resultados de la cumbre del G-8 no han sido los esperados en lo que se refiere a lucha contra el cambio climático o la crisis alimentaria, pero apelaron a la comunidad internacional a llegar a más compromisos en las próximas conferencias y reuniones que traten estos asuntos. Zapatero destacó que quizá hubiese sido más deseable, en una economía globalizada, una respuesta más contundente y más activa de los líderes del G-8 porque cuando se habla de la crisis alimentaria hay vidas humanas que están en juego. No obstante, apuntó a la próxima cumbre de Naciones Unidas de septiembre como el marco más importante para abordar esta situación.