Interior teme una ofensiva de ETA antes de la investidura

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Los servicios de Información de la Guardia Civil y de la Policía Nacional coinciden: ETA prepara una ofensiva inminente para demostrar su supuesta fortaleza antes o durante la sesión de investidura de José Luis Rodríguez Zapatero, anunciada por el presidente en funciones para los próximos 8 y 9 de abril. Los responsables de las fuerzas de seguridad creen que la banda terrorista ha dado ya órdenes para movilizar, al menos, a los dos comandos que mantiene operativos.
No obstante, por el momento, Interior descarta aumentar a nivel máximo la alerta antiterrorista que estuvo activa durante la campaña electoral (nivel 3) y que se rebajó al día siguiente de los comicios en toda España, excepto en el País Vasco, al habitual nivel 2.
Diversos informes de los especialistas de la lucha antiterroristas apuntan a que en el centro de la nueva acometida de la banda está Aitzol Iriondo Yarza, conocido como "Gurbitz" o "Asier", el nuevo ‘hombre fuerte’ de ETA, lugarteniente del jefe militar, Garikoitz Aspiazu, “Txeroki”, y actual responsable la logística de la banda.
Según estos documentos, Iriondo, que el pasado diciembre supuestamente participó en el asesinato de los guardias civiles de Capbreton, es el jefe directo en Francia del comando que llevaría el peso de la nueva ofensiva, el ‘complejo Vizcaya’ formado por los ‘liberados’ Jurdan Martitegi y Arkaitz Goikoetxea. Estos dos terroristas están acusados de haber perpetrado una decena de atentados desde el pasado mes de agosto. El primero fue el ataque a la casa cuartel de Durango el 25 de agosto y el último el coche-bomba colocado el pasado viernes contra las instalaciones de la Guardia Civil en Calahorra.
Martitegi y Goikoetxea, sin embargo, no actuarían solos o con la única ayuda de Iriondo. Las últimas investigaciones apuntan a que en el ataque de Calahorra participaron probablemente cuatro activistas. Además, los servicios antiterroristas creen que este comando, que se mueve a caballo entre Francia y Vizcaya, cuenta con colaboradores para recabar información sobre objetivos. La desarticulación de esta “estructura estable”, en palabras del secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, se ha convertido en una verdadera obsesión para el Ministerio del Interior.

Segundo comando
Los mandos de la Policía y la Guardia Civil temen también la entrada en liza de un segundo comando: el que asesinó el pasado 7 de marzo al ex concejal del PSE en Mondragón Isaías Carrasco. Las fuerzas de seguridad apenas tienen datos sobre este grupo, compuesto por, al menos, otros dos terroristas.
Estos dos comandos son, en principio, los únicos conocidos con capacidad para actuar de inmediato, aunque los responsables de Interior no descartan que ETA active algún nuevo ‘talde’ itinerante con la treintena de pistoleros ‘fichados’ que mantiene en la reserva.
Pérez Rubalcaba, a la vista de estas sospechas, alertó hoy de que “tenemos que prepararnos para un ciclo largo de violencia”. En declaraciones a la Cadena Ser, el máximo responsable de Interior recordó que “ETA está muy debilitada y aislada” pero insistió en que la banda terrorista “intentará demostrar que no está derrotada haciendo cosas”. “No hay que olvidar que si ETA rompe la tregua no es sino para volver a la violencia”, añadió.

Destrozos en Calahorra
El coche-bomba de ETA que estalló el pasado viernes junto al cuartel de la Guardia Civil en Calahorra (La Rioja) afectó a 350 viviendas, cien locales comerciales y 51 vehículos que se encontraban estacionados en las inmediaciones, según informó hoy el alcalde de la ciudad riojabajeña, Javier Pagola. La primera autoridad local de Calahorra aseguró además que la delegación del Gobierno en La Rioja ha recibido ya 590 solicitudes de indemnización por los daños provocados por el artefacto terrorista.
El alcalde recordó que el ayuntamiento de la ciudad puso a disposición de los vecinos afectados por la onda expansiva albergues municipales que hasta este lunes "prácticamente no han sido utilizados" gracias a la solidaridad de los vecinos. No obstante, afirmó que el consistorio tendrá que atender a "muchas personas", por lo que alquilará viviendas e ingresará a los vecinos mayores o dependientes en residencias.