Irán vuelve a acusar a Occidente de entrometerse en sus asuntos internos
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Irán ha vuelto a acusar ayer a Occidente de entrometerse en sus asuntos internos por criticar el juicio masivo contra participantes en las protestas y moderados acusados de espiar e intentar derrocar al régimen iraní, tras las polémicas elecciones presidenciales del 12 de junio. ¿Nosotros nos entrometemos en los asuntos de Estado de otros países? ¿Por qué tienen que entrometerse en los nuestros? Irán se resistirá firmemente a este tipo de intromisión, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Hassan Qashqavi.
Cerca de un centenar de iraníes están siendo juzgados por su implicación en los disturbios tras la victoria electoral del presidente, Mahmud Ahmadineyad. En concreto, el sábado pasado comenzó el juicio contra una estudiante francesa, Clotilde Reiss; una empleada francoiraní de la Embajada francesa en Teherán, Nazak Afshar, y un empleado iraní de la Embajada británica, Hosein Rasam, entre otros. A los tres se les imputan delitos como poner en peligro la seguridad nacional y espionaje, con el fin de ayudar a Occidente a planear un complot para derrocar el régimen.
Estados Unidos y los países europeos han criticado los juicios, a los que han calificado como un espectáculo. Francia y Reino Unido han negado las acusaciones contra sus ciudadanos. Mientras, la presidencia sueca de la Unión Europea ha advertido de que las acciones contra cualquier ciudadano europeo serán consideradas como un acto contra los Veintisiete.
Qashqavi declaró que los comentarios realizados durante el juicio por Reiss y los empleados iraníes de las legaciones diplomáticas de Francia y Reino Unido demuestran que hubo interferencia extranjera en los asuntos internos de Irán. Sus comentarios en el Tribunal fueron ilícitos, ilógicos y sorprendentes, dijo. Esa mujer francesa dijo que era profesora de francés en Isfahan, (...) luego participó en las protestas, sacó fotografías y video. Eso no tiene nada que ver con enseñar francés, subrayó. Por otra parte, aseguró que la confesión del empleado iraní de la Embajada británica, que fue acusado de espionaje y fue puesto en libertad bajo fianza de 100.000 dólares el pasado 19 de julio, no fue hecha bajo presión.
Seguimiento europeo
La Comisión Europea sigue muy de cerca la situación de los ciudadanos europeos detenidos en Irán en estrecha cooperación con la presidencia sueca de la Unión Europea y los Estados miembros, cuyos nacionales permanecen detenidos en el país de los ayatolás. Estamos siguiendo la situación muy de cerca junto con la presidencia y los Estados miembros afectados y estamos abiertos a considerar todo tipo de asistencia ulterior junto con la presidencia y los Estados miembros si es requerida, explicó el portavoz de la Comisión Europea, John Clancy.
La estudiante francesa Clotilde Reiss, la empleada franco-iraní de la Embajada francesa en Teherán Nazak Ashfar y el director de la División Política y de Seguridad de la Embajada británica en Teherán, Hosein Rasam, están siendo juzgados en Irán por incitar a los disturbios, en relación a las manifestaciones de la oposición contra la victoria del presidente iraní, Madmud Ahmadineyad, en las elecciones presidenciales del pasado 12 de junio.
Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, está trabajando para conseguir la liberación de la estudiante francesa.
Reiss, de 24 años, está acusada de incitar a los disturbios y de poner en riesgo la estabilidad nacional, supuestamente por espiar y ayudar a organizar un complot occidental para derrocar al gobierno iraní, liderado por el presidente, Mahmud Ahmadineyad.
El presidente de la República está siguiendo muy atentamente el caso de Clotilde Reiss, declaró un responsable del Palacio Elíseo, sede de la Presidencia francesa.
Sarkozy está intensificando sus contactos con personas que tiene influencia para llevar este asunto a una conclusión rápida y garantizar su liberación. Ésa es la máxima prioridad en este caso, añadió la fuente. Francia ha negado todos los cargos contra Reiss.
La presidencia reitera que la acción contra un país, ciudadano o personal de Embajada será considerada una acción contra la totalidad de la UE, agrega. La UE seguirá con atención el juicio y pide la pronta puesta en libertad de estas personas, concluyó la UE en su comunicado de condena
Estados Unidos y los países europeos han criticado los juicios, a los que han calificado como un espectáculo. Francia y Reino Unido han negado las acusaciones contra sus ciudadanos. Mientras, la presidencia sueca de la Unión Europea ha advertido de que las acciones contra cualquier ciudadano europeo serán consideradas como un acto contra los Veintisiete.
Qashqavi declaró que los comentarios realizados durante el juicio por Reiss y los empleados iraníes de las legaciones diplomáticas de Francia y Reino Unido demuestran que hubo interferencia extranjera en los asuntos internos de Irán. Sus comentarios en el Tribunal fueron ilícitos, ilógicos y sorprendentes, dijo. Esa mujer francesa dijo que era profesora de francés en Isfahan, (...) luego participó en las protestas, sacó fotografías y video. Eso no tiene nada que ver con enseñar francés, subrayó. Por otra parte, aseguró que la confesión del empleado iraní de la Embajada británica, que fue acusado de espionaje y fue puesto en libertad bajo fianza de 100.000 dólares el pasado 19 de julio, no fue hecha bajo presión.
Seguimiento europeo
La Comisión Europea sigue muy de cerca la situación de los ciudadanos europeos detenidos en Irán en estrecha cooperación con la presidencia sueca de la Unión Europea y los Estados miembros, cuyos nacionales permanecen detenidos en el país de los ayatolás. Estamos siguiendo la situación muy de cerca junto con la presidencia y los Estados miembros afectados y estamos abiertos a considerar todo tipo de asistencia ulterior junto con la presidencia y los Estados miembros si es requerida, explicó el portavoz de la Comisión Europea, John Clancy.
La estudiante francesa Clotilde Reiss, la empleada franco-iraní de la Embajada francesa en Teherán Nazak Ashfar y el director de la División Política y de Seguridad de la Embajada británica en Teherán, Hosein Rasam, están siendo juzgados en Irán por incitar a los disturbios, en relación a las manifestaciones de la oposición contra la victoria del presidente iraní, Madmud Ahmadineyad, en las elecciones presidenciales del pasado 12 de junio.
Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, está trabajando para conseguir la liberación de la estudiante francesa.
Reiss, de 24 años, está acusada de incitar a los disturbios y de poner en riesgo la estabilidad nacional, supuestamente por espiar y ayudar a organizar un complot occidental para derrocar al gobierno iraní, liderado por el presidente, Mahmud Ahmadineyad.
El presidente de la República está siguiendo muy atentamente el caso de Clotilde Reiss, declaró un responsable del Palacio Elíseo, sede de la Presidencia francesa.
Sarkozy está intensificando sus contactos con personas que tiene influencia para llevar este asunto a una conclusión rápida y garantizar su liberación. Ésa es la máxima prioridad en este caso, añadió la fuente. Francia ha negado todos los cargos contra Reiss.
La presidencia reitera que la acción contra un país, ciudadano o personal de Embajada será considerada una acción contra la totalidad de la UE, agrega. La UE seguirá con atención el juicio y pide la pronta puesta en libertad de estas personas, concluyó la UE en su comunicado de condena