Irán vuelve a desafiar a Occidente con el lanzamiento de un misil de largo alcance

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El régimen iraní volvió a dejar claro este miércoles que las amenazas sobre su programa nuclear no le preocupan, con el ensayo de un misil que podría alcanzar Israel y las bases militares de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, e incrementó la presión contra los disidentes, con el anunció de que la Justicia tiene “pruebas suficientes” de que los líderes de la oposición “conspiraron contra el sistema” tras las presidenciales.
Las condenas desde Occidente a la nueva prueba balística iraní con un misil Sejil 2, con un alcance de 2.000 kilómetros, no se hicieron esperar. La Casa Blanca dijo que el lanzamiento pone en duda el carácter pacífico del programa nuclear iraní y que será tomado en serio por la comunidad internacional. El Ministerio de Asuntos Exteriores francés calificó el movimiento iraní como “muy preocupante” y consideró que envía “una muy mala señal a la comunidad internacional”.
Por su parte, el primer ministro británico, Gordon Brown, advirtió de que el lanzamiento justificaría nuevas sanciones contra el programa nuclear iraní, con el que Occidente sospecha que Irán pretende fabricar bombas atómicas, aunque Teherán asegura que sólo quiere utilizarlo para generar electricidad. “Éste es un asunto gravemente preocupante para la comunidad internacional y justifica que vayamos más allá en lo que respecta a las sanciones”, dijo Brown desde Copenhague.
El ministro de Defensa iraní, Ahmad Vahidi, aseguró que el Sejil 2 no puede ser neutralizado por los sistemas de defensa antimisiles por su velocidad y capacidad antirradar. Éste dijo la prueba tenía el objetivo de aumentar la capacidad disuasoria de Irán y aclaró que no supone una amenaza a la región.

Sanciones de EEUU
Por otro lado, un responsable iraní de energía restó importancia a la última medida de presión contra el régimen iraní, la aprobación ayer en la Cámara de Representantes de Estados Unidos de sanciones contra las empresas extranjeras que suministren gasolina a Irán, asegurando que dichas sanciones no supondrán ningún problema porque tienen muchos proveedores de gasolina.
A pesar de que Irán es el quinto productor de petróleo del mundo, tiene que importar el 40% de la gasolina que consume, ya que carece de la capacidad de refinamiento para responder a las necesidades internas de combustible. Esta situación hace que los iraníes sean potencialmente vulnerables a las sanciones que afectan a sus actividades comerciales, aunque las autoridades iraníes han minimizado el impacto de este tipo de medidas en reiteradas ocasiones. El texto aprobado por los legisladores estadounidenses, con 412 votos a favor y 12 en contra, autoriza al presidente Barack Obama a imponer sanciones sobre las empresas energéticas
que proporcionen combustible a Irán, a la espera de que el Senado vote la medida. En realidad, esta iniciativa únicamente amplía una ley norteamericana que también castiga a las compañías que inviertan más de 20 millones de dólares anuales en el sector energético iraní.
El senador demócrata Howard Berman, defensor de la medida, subrayó que el proyecto de ley impedirá a Irán construir armamento nuclear.
“Debemos usar todas las herramientas a nuestra disposición, desde la diplomacia a las sanciones, para frenar el camino iraní hacia su capacidad nuclear”, añadió, por su parte, la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi.
El viceprensidente de inversiones de la Empresa Nacional de Petróleo de Irán, Hojjatolá Ghanimifard, aseguró que la medida no tendrá efecto. “Tenemos una larga lista de proveedores de gasolina”, dijo.
Los analistas consideran que la inestabilidad política en Irán desde las discutidas elecciones presidenciales celebradas el pasado junio ha enturbiado más aún las perspectivas de lograr una resolución para la disputa nuclear. La tensión interna se ha incrementado aún más desde los disturbios registrados la semana pasada entre un grupo de estudiantes partidarios del líder opositor Mir Hosein Musavi y las fuerzas de seguridad del régimen, armadas con porras y sprays de gas lacrimógeno, durante la mayor manifestación contra el Gobierno de los últimos meses. El Gobierno y los medios de comunicación oficiales han acusado a los opositores de mancillar la memoria del difunto fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruholá Jomeini, rompiendo una fotografía de éste durante las manifestaciones celebradas el 7 de diciembre.
Las autoridades han lanzado un llamamiento a toda la nación para manifestarse el próximo viernes para denunciar el “insulto” contra Jomeini, un evento que podría hacer estallar nuevos disturbios si los opositores también salen a las calles. La oposición ha negado su implicación en el incidente con la fotografía y han insinuado que las autoridades están planeando utilizarlo como un pretexto para volver a reprimir a los disidentes.

“Conspiración”
Incrementando aún más la presión contra los reformistas, la Justicia iraní dijo este mismo día que tiene “pruebas suficientes” de que los líderes de la oposición “conspiraron contra el sistema” tras las elecciones presidenciales del 12 de junio en las que resultó reelegido el presidente Mahmud Ahmadineyad, según informó la agencia estatal de noticias IRNA.
“Tenemos pruebas suficientes sobre los que lideraron esta conspiración contra el sistema”, declaró, en referencia expresa a las manifestaciones y tensiones que se sucedieron tras los comicios, que la oposición calificó de fraudulentos.

Las manifestaciones de la oposición contra los resultados de las elecciones fueron las más importantes contra el Gobierno en los 30 años de Revolución Islámica. Las autoridades han negado categóricamente el fraude electoral y han acusado a los organizadores de las protestas de servir a intereses extranjeros para socavar el Estado.
Miles de seguidores de Musavi fueron detenidos en las protestas, incluidos importantes líderes del movimiento reformista. La mayoría han sido liberados, pero más de 80 personas han recibido condenas de prisión de hasta 15 años y cinco han sido condenados a muerte en relación a los disturbios.