Israel entierra a los dos soldados canjeados con Hezbollah

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Tras confirmarse que los soldados Ehud Goldwasser y Eldad Regev, cuyos arrestos provocaron la guerra de hace dos años, finalmente regresarían a su casa en ataúdes, entre los israelíes pesa un sentimiento de derrota por el histórico pacto.
Ayer, los restos de ambos jóvenes fueron enterrados en sendos funerales. El de Regev tuvo lugar en la localidad de Haifa, al norte del país, mientras el de Goldwasser se celebró en la ciudad también norteña de Nahariya.
Ambos contaron con la presencia de los altos representantes del Ejecutivo de Tel Aviv, entre ellos el ministro de Defensa, Ehud Barak, que frente a la tumba de Goldwasser reconoció que su país había “pagado un precio muy alto” por liberar a cinco guerrilleros involucrados en ataques letales. “Simplemente no puedo creerlo, pensamos que sería de otra manera, esperamos que volvieras a casa”, lamentó la suegra de Goldwasser antes del entierro. Por su parte, el hermano de Regev dijo durante el entierro, celebrado horas después del de Goldwasser, sentirse “orgullo de pertenecer a un país que ama y no odia”.
Barak prometió que Israel “hará todos los esfuerzos” para recuperar a otros soldados cautivos, incluyendo a Gilat Shalit, secuestrado por milicianos de la Franja de Gaza. No en vano, la mayoría de los titulares de prensa reflejaban la amargura generalizada y algunos rotativos, como ‘Jerusalem Post’ en su editorial, criticaban el espectáculo “indigno y moralmente ofensivo”.

Celebraciones
Por su parte, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, criticó los honores dados en Líbano a los liberados, especialmente a Samir Kuntar. “Pobres de aquellos que celebran la liberación de un hombre horroroso que golpeó el cráneo a una pequeña de 4 años”, lamentó en un comunicado, refiriéndose a la niña que Kuntar asesinó junto a su padre.