Israel y Hezbolá culminan la negociación del intercambio de prisioneros

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Israel y Hezbolá llevaron a cabo ayer su acordado intercambio de prisioneros. Para Israel, ha sido un día doloroso, en primer lugar por la constatación de que los dos soldados secuestrados por Hezbolá en 2006 estaban muertos, y en segundo lugar porque a cambio de sus restos ha tenido que entregar al partido-milicia a cinco prisioneros libaneses, entre ellos Samir Kuntar, responsable de la muerte de tres israelíes.
En Líbano, sin embargo, los liberados han sido recibidos como héroes y el día de ayer es visto como una victoria de la resistencia a Israel.
La operación comenzó a primeras horas de la mañana, con miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) apostados en la frontera entre Israel y Líbano, en el paso de Rosh Hanikra, esperando que una de las dos partes comenzara el intercambio de prisioneros.
El primero fue Hezbolá, que a través del CICR entregó al Ejército israelí dos féretros que, como se constató después por los análisis de ADN, contenían los cadáveres de los soldados hebreos Ehud Goldwasser y Elded Regev, que fueron capturados en la Guerra de Líbano de hace dos años. Su estado no se había confirmado, pero el Gobierno israelí ya los dio por muertos cuando aprobó el intercambio con el partido-milicia.
Tras confirmarse la identificación, el general israelí Elazar Stern, jefe de Personal del Ejército, y el jefe del Comando Central, Gadi Shamni, se trasladaron a los domicilios de las familias de los dos militares para comunicarles los resultados, mientras los camiones israelíes cargados de cadáveres de milicianos comenzaban a llegar al paso fronterizo.

Tristeza en Israel
A pesar de que el Gobierno ya les había dado por muertos, los familiares y amigos de Goldwasser y Regev recibieron la noticia entre lágrimas y en medio de gritos de venganza. En casa de Regev, las imágenes mostradas por la televisión de los féretros en los que se encontraban los restos de los soldados fueron recibidas al grito de “Nasralá, pagarás”, en referencia a Hasan Nasralá, el líder supremo de Hezbolá. “Es un día muy difícil para nosotros”, reconoció el padre de Regev, Zvi.
“Éste el momento más duro en dos años”, declaró Shlomo Goldwasser, padre del soldado Ehud Goldwasser, citado por la edición digital del diario israelí ‘Haaretz’. “Ahora, la familia sólo quiere estar sola. Nuestro objetivo en estos momentos es liberar a Gilad Shalit”, añadió refiriéndose al cabo secuestrado por milicianos próximos a Hamás, que controla la Franja de Gaza. En un comunicado emitido antes de reunirse en privado con las familias de los soldados israelíes muertos, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, criticó a quienes “celebran la liberación de un hombre horrible que apaleó la calavera de una niña de cuatro años”, refiriéndose a Samir Kuntar.
Sin embargo, consideró que el intercambio de prisioneros revela la “fuerza moral y ética del pueblo de Israel”. “Por esta fuerza decidimos recuperar a nuestros hijos, a pesar del alto precio de liberar a un asesino despreciable”, añadió.

Nuevos rangos
Según informa la prensa israelí, a Ehud Goldwasser se le ha concedido el rango póstumo de sargento mayor, mientras que Eldad Regev recibirá la distinción de sargento de primera clase. Sus funerales están previstos para mañana, jueves. Aunque Hezbolá informó desde el principio que el CICR había confirmado la identidad de los cadáveres, el Ejército israelí anunció que realizaría sus propias pruebas. El dato lo confirmó unas horas más tarde, tras lo cual comenzó a enviar a la frontera los camiones con los 199 cadáveres de milicianos palestinos y libaneses, a lo que se había comprometido en el acuerdo alcanzado con mediación alemana.

Felicitaciones a la milicia

Las felicitaciones al intercambio de prisioneros han llegado de formas diferentes. Mientras las autoridades palestinas, ya sean Mahmud Abbas desde Cisjordania o Ismail Haniyeh desde la Franja de Gaza, daban la enhorabuena a Hezbolá por la liberación de Kuntar, la UE y Naciones Unidas esperan que esto sólo sea el principio de una paz duradera en la región.

La comisaria de Relaciones Exteriores de la UE, Benita Ferrero-Waldner, valoró el intercambio como un avance hacia la total aplicación de la resolución 1701 de Naciones Unidas y elogió el papel de la ONU y de “todos aquellos que han contribuido con su papel a hacer posible este intercambio”.