Israelíes y palestinos seguirán intentando alcanzar un acuerdo de paz en 2008
01/10/2010 - 09:45
Los negociadores israelíes y palestinos tienen previsto continuar con las negociaciones para intentar alcanzar un acuerdo de paz este año, objetivo que se fijó Estados Unidos en la conferencia de Annapolis, a pesar de la decisión del primer ministro israelí, Ehud Olmert, de renunciar a su cargo en septiembre.
Así de claro lo dejaron las dos partes en una reunión con la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, en Washington, donde han decidido seguir intentado alcanzar un entendimiento antes de 2009. Cualquier acuerdo al que llegue con los palestinos no será un acuerdo personal y se garantizará que el próximo líder del Kadima esté informado e implicado en el diálogo de paz, explicaron fuentes próximas a Olmert.
El primer ministro anunció el miércoles en rueda de prensa que renunciará a su cargo cuando, en las elecciones primarias del próximo 17 de septiembre, su partido Kadima elija al que será su nuevo líder, ya que no se presentará como candidato a las mismas. Durante su intervención, Olmert destacó que continúa creyendo que la paz es el camino que debe seguir Israel, y afirmó que durante el tiempo que le queda en el poder seguirá trabajando para alcanzar este objetivo.
Tensiones
Además, la presión para conseguir un pacto aumenta cada día. El diario israelí The Jerusalem Post publicó ayer que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, considerará suspender las negociaciones con Tel Aviv si ambas partes no alcanzan un acuerdo de paz este año. Así lo indicó el jefe de personal de Abbas, Rafik Huseini, quien aseguró que negociarán hasta finales de año y luego el presidente revisará las opciones que hay. Sin embargo, consideró inaceptables las declaraciones de Olmert en las que dijo que se podría llegar a un entendimiento en los próximos meses excepto en lo referente a Jerusalén. Sin un acuerdo sobre Jerusalén, no habrá ningún acuerdo de paz, sentenció. Esta misma opinión fue manifestada por el jefe negociador Ahmed Qorei, quien subrayó que Olmert y el resto del mundo deben entender que Jerusalén es el centro del problema.
Desde 1950, la zona occidental de Jerusalén es la capital oficial de Israel, pero el estatus de la parte oriental de la ciudad, conquistada en 1967 por Israel, se encuentra disputado, ya que en este sector es donde los palestinos pretenden establecer la capital de su futuro Estado. El Estado hebreo no acepta las reclamaciones palestinas y desde la guerra de 1967 considera la ciudad como un todo unificado y como su capital indivisible. Asimismo, el portavoz de Abbas, Nabil Abu Rudeina, acusó a Olmert de no cumplir el compromiso que alcanzó en la conferencia de paz de Annapolis del pasado noviembre.
El primer ministro anunció el miércoles en rueda de prensa que renunciará a su cargo cuando, en las elecciones primarias del próximo 17 de septiembre, su partido Kadima elija al que será su nuevo líder, ya que no se presentará como candidato a las mismas. Durante su intervención, Olmert destacó que continúa creyendo que la paz es el camino que debe seguir Israel, y afirmó que durante el tiempo que le queda en el poder seguirá trabajando para alcanzar este objetivo.
Tensiones
Además, la presión para conseguir un pacto aumenta cada día. El diario israelí The Jerusalem Post publicó ayer que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, considerará suspender las negociaciones con Tel Aviv si ambas partes no alcanzan un acuerdo de paz este año. Así lo indicó el jefe de personal de Abbas, Rafik Huseini, quien aseguró que negociarán hasta finales de año y luego el presidente revisará las opciones que hay. Sin embargo, consideró inaceptables las declaraciones de Olmert en las que dijo que se podría llegar a un entendimiento en los próximos meses excepto en lo referente a Jerusalén. Sin un acuerdo sobre Jerusalén, no habrá ningún acuerdo de paz, sentenció. Esta misma opinión fue manifestada por el jefe negociador Ahmed Qorei, quien subrayó que Olmert y el resto del mundo deben entender que Jerusalén es el centro del problema.
Desde 1950, la zona occidental de Jerusalén es la capital oficial de Israel, pero el estatus de la parte oriental de la ciudad, conquistada en 1967 por Israel, se encuentra disputado, ya que en este sector es donde los palestinos pretenden establecer la capital de su futuro Estado. El Estado hebreo no acepta las reclamaciones palestinas y desde la guerra de 1967 considera la ciudad como un todo unificado y como su capital indivisible. Asimismo, el portavoz de Abbas, Nabil Abu Rudeina, acusó a Olmert de no cumplir el compromiso que alcanzó en la conferencia de paz de Annapolis del pasado noviembre.