Izquierda Unida recuerda casi ochenta después a la II República

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: BEATRIZ PARIENTE
Más que un acto evocador de lo que sucedió hace casi 80 años, Izquierda Unida celebró ayer un encuentro que pretende recuperar para el futuro lo que supuso la República para el país al incorporar la política como elemento transformador de la sociedad. Además, consideran que, casi ocho décadas después, es necesario que no se silencien los asesinatos cometidos contra los defensores de la República. Una ofrenda floral a los que perecieron tras la Guerra Civil y una concentración festiva en la plaza del Jardinillo sirvieron para festejar la onomástica.
Aunque el tiempo no acompañó a la mañana, Izquierda Unida no faltó a su cita con el recuerdo de quienes perecieron en defensa de la República tras la Guerra Civil Española. A las 11.00 horas, un grupo de alrededor de 30 personas se congregó en el cementerio municipal, junto a la lápida cuyo epitafio reza: “Muertos por la democracia y la libertad”. Allí, miembros de IU depositaron flores y una bandera republicana antes de que el coordinador provincial de la coalición, José Luis Maximiliano, pronunciara un discurso en defensa de los valores republicanos. Para Maximiliano, en el 79 aniversario de la proclamación de la II República Española, “reivindicar la memoria de los fallecidos es una tarea de futuro” en tanto en cuanto las fosas sigan cerradas a las dudas de las familias que perdieron a sus miembros en defensa de sus ideales. Para el coordinador de IU, la justicia de hoy en día se está degradando, “cuando el único juez que se ha decidido a investigar después de tantos años es acosado por la extrema derecha”, en referencia al proceso al juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón.
Próximamente, junto al Foro de la Memoria Histórica, reivindicarán en el Ayuntamiento de Guadalajara que el patio de Santa Isabel se convierta “en un lugar para la memoria”. En este patio del cementerio era donde fusilaban a los republicanos confesos después de permitirles escribir una carta de 12 líneas, encabezada con un “¡Arriba Franco!”. Se calcula que pudieron morir asesinados en esta zona del cementerio más de 800 personas.
Tras el discurso de Maximiliano, que también criticó el capitalismo y “la liquidación de los espacios públicos”, un joven simpatizante leyó dos poemas de su propia cosecha que sirvieron para homenajear a los milicianos y a los ideales comunistas. Después, una joven, miembro del Coro Novi Cantores, interpretó dos canciones a capela, Ay Carmela y Gallo negro, gallo rojo, acompañada en algunos fragmentos por los presentes. Entre ellos se encontraban algunos ciudadanos que vivieron la represión de la posguerra, como Antonio Cezar (1944), que recordaba, en el cementerio en el que murieron tantos compañeros, su experiencia prisionero durante seis meses y cómo sus padres fueron retenidos en un campo de concentración. “Allí estaba todo prohibido, lo que hizo quemuchos que estaban en un lado acabaran alabando al dictador para poder sobrevivir”, rememoró.