Juegópolis se despide hasta el próximo verano con una divertida fiesta
01/10/2010 - 09:45
Por: VIRGINIA BODEGA
El centro social de la calle Cifuentes acogió ayer la última y especial jornada de actividades que ha divertido y entretenido a unos 200 niños durante este verano, bajo el nombre de Juegópolis. En la fiesta de despedida de ayer, el Ayuntamiento preparó todo un homenaje a los cuentos populares, en el que los niños se pusieron en la piel de personajes tan conocidos como caperucita roja, los tres cerditos, el príncipe o la bruja malvada. Tras dos meses de talleres y actividades, Juegópolis echó el cierre, después de haber tratado de inculcar en los niños valores como la solidaridad, la igualdad o el respeto.
Ataviado como si de un castillo de las 1.001 noches se tratara, el centro social de la calle Cifuentes albergó en la mañana de ayer la fiesta de despedida de Juegópolis, poniendo fin así a una nueva y exitosa edición por la que han pasado unos 200 niños guadalajareños durante los meses de julio y agosto. Con el trasfondo mágico del mundo de la imaginación, los cerca de 80 pequeños que participaron en la fiesta de clausura de ayer pudieron disfrutar y sobresaltarse con una obra de teatro, en la que unos malvados ladrones robaban los cuentos y la fantasía al mundo. Para recuperarla, los pequeños tuvieron que rescatar las siete llaves mágicas con las que pudieron abrir las siete puertas que les permitieron devolver nuevamente al mundo los cuentos y la fantasía.
De esta forma, y como explicó Jaime Serrano, animador del Ayuntamiento de Guadalajara, lo que se pretendió fue comunicar a los niños que en esta vida la ilusión, los cuentos, las historias y las tradiciones son muy importantes en el día a día.
La educación en valores, el respeto a los demás, la solidaridad, la tolerancia, el saber cuál es nuestro lugar y aceptar a la gente que viene de otros lugares, como comentó Serrano, son algunos de los aspectos que se han trabajado durante este verano con los niños guadalajareños en Juegópolis, tratando de cumplir los objetivos marcados desde la Concejalía de Familia y Bienestar Social, que espera inculcar la tolerancia desde la integración de los más pequeños.
Fomentar el esfuerzo
Carmen Heredia, que visitó el centro social cuando la fiesta ya tocaba a su fin, se involucró en sus actividades y sus bailes y presenció, aunque fuera por unos pocos minutos, lo bien que lo pasaron los pequeños en su fiesta de despedida. Heredia destacó el hecho de que el programa haya podido dar respuesta a todos los niños que solicitaron participar en él, e hizo especial hincapié en los objetivos de Juegópolis, la integración, el ser capaces de participar y colaborar, la solidaridad, el compartir, el respeto y también algo muy importante ahora que a los hijos les damos todo hecho: hemos querido motivar la creatividad, el trabajo y el esfuerzo en estos talleres.
De esta forma, y como explicó Jaime Serrano, animador del Ayuntamiento de Guadalajara, lo que se pretendió fue comunicar a los niños que en esta vida la ilusión, los cuentos, las historias y las tradiciones son muy importantes en el día a día.
La educación en valores, el respeto a los demás, la solidaridad, la tolerancia, el saber cuál es nuestro lugar y aceptar a la gente que viene de otros lugares, como comentó Serrano, son algunos de los aspectos que se han trabajado durante este verano con los niños guadalajareños en Juegópolis, tratando de cumplir los objetivos marcados desde la Concejalía de Familia y Bienestar Social, que espera inculcar la tolerancia desde la integración de los más pequeños.
Fomentar el esfuerzo
Carmen Heredia, que visitó el centro social cuando la fiesta ya tocaba a su fin, se involucró en sus actividades y sus bailes y presenció, aunque fuera por unos pocos minutos, lo bien que lo pasaron los pequeños en su fiesta de despedida. Heredia destacó el hecho de que el programa haya podido dar respuesta a todos los niños que solicitaron participar en él, e hizo especial hincapié en los objetivos de Juegópolis, la integración, el ser capaces de participar y colaborar, la solidaridad, el compartir, el respeto y también algo muy importante ahora que a los hijos les damos todo hecho: hemos querido motivar la creatividad, el trabajo y el esfuerzo en estos talleres.