Juicio al último combatiente enemigo de EEUU
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El ciudadano qatarí Ali al Marri, el último combatiente enemigo que queda en Estados Unidos, ha recibido su orden de detención y, desde ayer y por primera vez desde 2003, ya no está bajo custodia militar, según informó el Departamento de Justicia estadounidense y recoge la CNN. Al Marri comparecerá este martes ante un tribunal.
El viernes pasado, el Tribunal Supremo admitió la petición del Gobierno de Barack Obama para que se rechace el cuestionamiento, por parte de Al Marri, de la autoridad unilateral del presidente para mantenerle detenido indefinidamente y sin cargos.
El Supremo afirmó que el caso de Al Marri se hizo dudoso debido a que se había decidido acusarle de delitos federales de conspiración. La resolución del tribunal significa que no se ha resuelto la cuestión constitucional relativa al poder del presidente para detener a personas acusadas de terrorismo y otros delitos en Estados Unidos.
La decisión del Ejecutivo de acusar por la vía penal a Al Marri después de que pasase siete años bajo custodia --más de cinco de los cuales los pasó prácticamente aislado en una prisión a bordo de un barco de la Marina en Charleston, en Carolina del Sur-- es la última vuelta de tuerca en la historia del último combatiente enemigo que queda en Estados Unidos. Se consideraba a Al Marri, de 43 años, como un agente durmiente de la red terrorista Al Qaeda, pero hasta ahora no se le había acusado formalmente de un delito penal o relacionado con el terrorismo. Dentro de un tiempo, aún no se sabe cuándo, será trasladado a Peoria (Illinois) para enfrentarse a un juicio penal.
Obama ordenó el mes pasado que se revisase rápida pero minuciosamente la base fáctica y legal que justifica que Al Marri siga retenido por las autoridades. Luego promulgó un memorándum presidencial en el que ordenaba al secretario de Defensa, Robert Gates, que facilitase el traslado de Al Marri, algo que, según dijo, va en el interés de Estados Unidos. Desde que lo arrestaron por un delito de fraude con tarjetas de crédito en diciembre de 2001, Al Marri --que tiene permiso de residencia en Estados Unidos-- estaba prácticamente aislado en su calabozo, según sus abogados, quienes demandaron al Gobierno para que mejorase sus condiciones de encarcelamiento y pusieron en duda la constitucionalidad de su detención.
El Pentágono asegura que el sospechoso se entrenó en un campamento de terroristas en Afganistán, que conoce a los líderes de Al Qaeda Usama bin Laden y Jalid Sheij Mohamed y que se presentó voluntario para una misión de mártir, según un escrito presentado por el Gobierno ante el Tribunal Supremo.
El Supremo afirmó que el caso de Al Marri se hizo dudoso debido a que se había decidido acusarle de delitos federales de conspiración. La resolución del tribunal significa que no se ha resuelto la cuestión constitucional relativa al poder del presidente para detener a personas acusadas de terrorismo y otros delitos en Estados Unidos.
La decisión del Ejecutivo de acusar por la vía penal a Al Marri después de que pasase siete años bajo custodia --más de cinco de los cuales los pasó prácticamente aislado en una prisión a bordo de un barco de la Marina en Charleston, en Carolina del Sur-- es la última vuelta de tuerca en la historia del último combatiente enemigo que queda en Estados Unidos. Se consideraba a Al Marri, de 43 años, como un agente durmiente de la red terrorista Al Qaeda, pero hasta ahora no se le había acusado formalmente de un delito penal o relacionado con el terrorismo. Dentro de un tiempo, aún no se sabe cuándo, será trasladado a Peoria (Illinois) para enfrentarse a un juicio penal.
Obama ordenó el mes pasado que se revisase rápida pero minuciosamente la base fáctica y legal que justifica que Al Marri siga retenido por las autoridades. Luego promulgó un memorándum presidencial en el que ordenaba al secretario de Defensa, Robert Gates, que facilitase el traslado de Al Marri, algo que, según dijo, va en el interés de Estados Unidos. Desde que lo arrestaron por un delito de fraude con tarjetas de crédito en diciembre de 2001, Al Marri --que tiene permiso de residencia en Estados Unidos-- estaba prácticamente aislado en su calabozo, según sus abogados, quienes demandaron al Gobierno para que mejorase sus condiciones de encarcelamiento y pusieron en duda la constitucionalidad de su detención.
El Pentágono asegura que el sospechoso se entrenó en un campamento de terroristas en Afganistán, que conoce a los líderes de Al Qaeda Usama bin Laden y Jalid Sheij Mohamed y que se presentó voluntario para una misión de mártir, según un escrito presentado por el Gobierno ante el Tribunal Supremo.