Junta y Diputación aumentarán los bibliobuses para que lleguen a toda la comarca de Molina

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

De izquierda a derecha la delegada de Cultura; el director general del Libro; la consejera de Cultura; el alcalde de Campillo y la diputada de Cultura.   Usuarios en el interior del bibliobús que recorre el entorno de la Sierra Norte.
Por: J. PASTRANA. GUADALAJARA
La Consejería de Cultura y la Diputación provincial firmarán un convenio para mejorar el servicio de bibliobuses. Según indicó la delegada, Riánsares Serrano, este acuerdo servirá para habilitar una nueva ruta en la comarca de Molina de Aragón que satisfaga las nuevas peticiones surgidas en la zona; un objetivo al que también ayudará la adquisición de un nuevo bibliobús para la provincia.
La Consejería de Cultura y la Diputación Provincial suscribirán un convenio que permitirá mejorar el servicios de Bibliobuses que se dispensa en la provincia de Guadalajara. Según indicó la consejera de Cultura, Soledad Herrero, la firma de este acuerdo se llevará a cabo en breve y permitirá “ampliar el calendario de los bibliobuses”. En la actualidad, la media de paso de estos vehículos se sitúa en una al mes. Sin embargo, la intención del Gobierno regional, tal y como explicó la delegada de Cultura, Riánsares Serrano, es situarla en torno a los 20 días.

Al margen de este objetivo, el convenio también persigue incrementar el número de localidades a las que llega el servicio de bibliobuses. Unos diez municipios más, sobre todo de la comarca de Molina de Aragón, han solicitado la visita de estas bibliotecas móviles. “Se trata de ayuntamientos que no lo pidieron en primera instancia, pero que, una vez vistos los beneficios que producen, han decidido solicitarlo”. Por esta razón se plantea la creación de una nueva ruta en la que queden integradas estas localidades. En lo referente a las peticiones llegadas desde la Sierra Norte, ya es inminente la incorporación de dos nuevos municipios: Bustares y Puebla de Valles.

La diputada provincial de Cultura, María Jesús Lázaro, también se alegró de la futura firma de este acuerdo. “Para la Diputación es un día de orgullo”, aseguró, “porque este convenio servirá para ampliar las rutas y horarios. Creo que el año que viene se llegará a todos los pueblos de la provincia”.

Este nuevo acuerdo se complementa con la intención que tiene la Consejería de ampliar el número de bibliobuses con los que cuenta la región. Soledad Herrero comunicó que su intención es adquirir dos vehículos más. Uno de ellos irá destinado a la provincia de Cuenca y el otro se quedará en la de Guadalajara. Su principal novedad: el tamaño. La experiencia vivida ha hecho que desde la administración se den cuenta de que las calles de algunos municipios no casan demasiado bien con el tamaño de los bibliobuses. De ahí que los nuevos vayan a tener unas proporciones más reducidas. “Así podrán acceder mejor a los pueblos”. Según los cálculos realizados desde la Consejería, estos dos nuevos vehículos deberían entrar en funcionamiento a lo largo del próximo año.

En la actualidad, el territorio de Guadalajara está cubierto por tres de los ocho bibliobuses con los que se cuenta en la región. Las zonas que recorren son las de La Alcarria; Molina de Aragón y la Sierra Norte. Entre todos ellos realizan 43 de las 100 rutas que existen en toda la región de Castilla-La Mancha. O dicho de otra forma, llegan a 126 de los 276 municipios que disponen de este servicio en toda la Comunidad Autónoma. Traducido a número de habitantes, se podría decir que atienden a más de 2.500 de las 65.000 personas que recurren a estas bibliotecas itinerantes; realizando más de 17.000 préstamos a lo largo de todo el año. Para atender a todas estas solicitudes, en la provincia cuentan con unos fondos compuestos por 16.342 documentos.

Por y con el pueblo
Carmen Capelo es la encargada del bibliobús que se ocupa de la Sierra Norte. La colección de fondos de la que dispone está compuesta por 6.000 ejemplares, pero no puede llevarlos todos a la vez. “El espacio es un problema”, señala, “aunque así también nos podemos ir renovando para que la gente no vea siempre el mismo material”. En cada viaje carga unos 3.000 libros, aunque la oferta no se limita a los documentos escritos. También cuenta con cerca de 400 películas y con 300 cd´s de música, además de con diversas revistas culturales.

Francisco Maroto es el alcalde de Campillo de Ranas, una de las localidades en las que ayer tenía programa su parada el bibliobús, también alaba la amplia oferta documental que presenta este servicio. “Es como una nota de color”, declaró, “porque sirve para atraer a nuevos lectores. Los niños pueden acercarse hasta él para coger un cómic o una película, pero al final acaban llegando al mundo de los libros”. Por eso considera este servicio “fundamental para el desarrollo de las nuevas generaciones”. De todas formas, Campillo de Ranas presenta una particularidad respecto a otros municipios. Este pueblo ya cuenta con una biblioteca mantenida por voluntarios que se encuentra situada en el propio edificio consistorial. “La lectura es algo esencial para la formación de las personas y que siempre hemos apostado por ella”. De hecho, el pleno del Ayuntamiento aprobó recientemente una propuesta que permitirá ampliar las dependencias de la biblioteca. “Queremos hacerla más cómoda y que se puedan realizar en ella actividades culturales”.

En otras localidades en las que no existen medidas de este tipo, los bibliobuses juegan un papel más importante. Sólo en la Sierra Norte, más 700 personas repartidas entre unas 35 localidades dependen de ellos. Cada día suelen atender entre dos y cuatro municipios así como realizan paradas que oscilan entre la hora y media y los 120 minutos.

La consejera de Cultura, Soledad Herrero, no se olvidó del importante papel que juegan los bibliotecarios. “Conocen a la gente que suele ir a coger libros y, cuando falta alguno de los habituales, se les espera”, afirmó tajante. En este sentido, la propia Capelo confirma que se llega a establecer una relación personal con los usuarios que se acercan de forma regular a recoger libros y otros materiales. “A mí me han llegado a traer bocadillos de tortilla y con algunas personas ya hablas de sus problemas de cadera o de los problemas personales que tienen”.

Además de DVD´s, libros, revistas culturales y cd´s de música; el bibliobús ofrece a sus usuarios la oportunidad de acceder a internet y tampoco renuncia a la posibilidad de enriquecerse con las ideas de sus usuarios. “Existe un buzón de sugerencias para que la gente pueda solicitar un determinado libro”, explica Carmen Capelo, responsable del bibliobús que recorre toda la Sierra Norte de la provincia.

Pese a los buenos resultados obtenidos por este servicio, desde la Administración regional son conscientes de que existen determinados aspectos en los que todavía es posible mejorar. Uno de ellos es precisamente el establecimiento de fechas de llegada estables. En la actualidad, se trata de informar la población de cada localidad del día en el que pasará el bibliobús a través de los propios representantes consistoriales y de una personas de contacto. Sin embargo, no todo el mundo llega a enterarse. “Se intenta establecer un horario, pero no siempre lo conseguimos, porque ocurren incidencias que provocan cambios en las rutas”, explicó la delegada de Cultura, Riánsares Serrano. “De todas formas, nuestra idea es que se llegue a conocer el momento en el que se va a producir la llegada del bibliobús con meses de adelanto”.

La consejera de Cultura destacó la importancia que los bibliobuses tienen para extender el derecho a la lectura por todo el territorio de la Comunidad Autónoma. Soledad Herrero explicó que los libros ya llegan a un 98,8 por ciento de la población y que las intenciones del gobierno regional son la de continuar superándose. “Para 2010 pretendemos que estén al alcance de 100 por cien los habitantes de Castilla-La Mancha”. Las cifras también pueden encontrar su correspondencia en los datos relativos a la alfabetización. El director general del Libro, Luis Martínez García, recordó que en 1985, el 63 por ciento de los castellano manchegos no sabían leer. Esa cifra ya ha pasado a la historia y hoy en día el 56 por ciento de los habitantes de la región “dice que lee. Es más, dicen que están preocupados por las bibliotecas”. Desde su punto de vista, este cambio demuestra que “el esfuerzo realizado por el Gobierno regional en estos años en Educación y en Cultura se traduce en resultados reales, como este bibliobús y los otros siete que discurren por las carreteras de la región”.