Karzai renueva su cargo prometiendo luchar contra la corrupción y asumir la seguridad

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El presidente fue instalado en el poder en 2001 por EE UU y sus aliados
El acto se celebró en el Palacio Presidencial de Kabul en presencia de un centenar de dignitarios nacionales e internacionales, entre ellos el presidente de Pakistán, Asif Alí Zardari, y la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.
“Juro que obedeceré las disposiciones de la sagrada religión del Islam, que observaré la Constitución y otras leyes de Afganistán y que supervisaré su aplicación”. Con esta fórmula, Karzai inauguró ayer jueves su segundo mandato presidencial de cinco años de duración, en una ceremonia en la que estuvieron presentes Zardari --la más alta dignidad extranjera asistente al acto--, Clinton y los ministros de Asuntos Exteriores de Reino Unido, David Miliband; Francia, Bernard Kouchner; y Turquía, Ahmet Davutoglu, entre otros dignatarios.
Karzai, de 51 años, fue instalado en el poder a finales de 2001 por Estados Unidos y sus aliados, después de la invasión militar que puso fin al régimen de los talibán. En 2004 asumió plenamente la Presidencia tras vencer en las primeras elecciones multipartidistas de la historia de Afganistán. Con motivo de la investidura, el Gobierno declaró festivo el día de ayer y se tomaron todo tipo de medidas de seguridad para impedir incidentes. El Ejército desplegó vehículos acorazados en las principales arterias de Kabul, numerosos periodistas no tuvieron autorización para cubrir la ceremonia y las fuerzas de seguridad se dedicaron a cortar el paso a cualquier persona que recorriera las vacías calles de la capital.
“Estamos dispuestos a que, dentro de cinco años, las fuerzas afganas sean capaces de liderar la seguridad y la estabilidad en todo el país”, proclamó Karzai. Entretanto, precisó, “Afganistán quiere liderar las operaciones en las zonas inseguras en un plazo de tres años”. Las autoridades estadounidenses han advertido de que las fuerzas afganas deben demostrar capacidad para garantizar la seguridad en todo el país para que se puedan retirar las tropas internacionales. El país alberga en la actualidad a 110.000 soldados extranjeros, incluidos los 68.000 efectivos norteamericanos, más de la mitad de los cuales llegaron este año.
Precisamente, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, aseguró este jueves que la Alianza no debe “volver la espalda” a Afganistán porque, de hacerlo, aumentaría la amenaza de la red terrorista Al Qaeda y se pondría en peligro la seguridad en Pakistán y en el conjunto de Asia Central. “No tengo absolutamente ninguna duda de que si nos fuéramos y diéramos la espalda a Afganistán, Al Qaeda volvería”, declaró Rasmussen durante una rueda de prensa en Budapest. “Y si nos fuéramos, imaginad la presión a un Pakistán con armamento nuclear y cómo se extendería inestabilidad como un reguero de pólvora por toda Asia Central”, manifestó.
La OTAN pretende que se envíen más tropas al país centroasiático con la misión de entrenar a las fuerzas de seguridad afganas a fin de que éstas puedan asumir la seguridad, un proceso que la Alianza espera que comience el año que viene en algunas zonas. Rasmussen afirmó también que Hamid Karzai debería aprovechar su nuevo mandato presidencial para llevar a cabo las reformas y luchar contra la corrupción.

‘Loya Jirga’
En su discurso, Karzai propuso la celebración de una ‘Loya Jirga’, la Asamblea Nacional tradicional que, según la Constitución, tiene precedencia sobre todas las instituciones del Estado --incluida la propia Presidencia--, por considerarla necesaria para conseguir la paz y la reconciliación. Asimismo, reconoció que la corrupción es un “asunto muy peligroso” para el país que se debe perseguir “enérgicamente” y advirtió de que los futuros ministros de su próximo gobierno deben ser “competentes, profesionales y servidores de la nación”. La falta de avances en la lucha contra la corrupción es uno de los principales problemas del país y le ha valido duras críticas de su principal aliado internacional, Estados Unidos. Durante su desplazamiento a Kabul, Hillary Clinton --quien ha aprovechado la investidura para efectuar su primera visita a Afganistán desde que asumió la Secretaría de Estado-- declaró que Washington apoya al nuevo gobierno afgano pero espera que haya resultados serios en el combate contra la corrupción y en la puesta en marcha de un Ejecutivo “responsable y transparente”.
“Les hemos pedido que cumplan todo lo que habían dicho hasta ahora, incluida la puesta en marcha de una entidad gubernamental contra la corrupción que sea creíble”, declaró Clinton.