La Alovera de los siglos XVII y XVIII se exhibe en el ‘hall’ de la Casa Consitorial

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Tras ser testigo de una éxitosa muestra sobre la Guerra de la Indepedencia días atrás, el ‘hall’ de la Casa Consistorial de Alovera vuelve a acoger durante estos días, y hasta el próximo 28 de febrero, una exposición de documentos del Archivo municipal de cuando la villa pertenecía al Marqués de Villahermosa, allá por el año 1626. Se trata de una muestra de fondos de gran valor histórico que se enmarca dentro del proyecto de difusión del patrimonio cultural que desarrolla el Archivo municipal de Alovera.
El hall del Ayuntamiento de Alovera exhibe durante estos días, y hasta el próximo 28 de frebrero, la muestra Alovera, villa de señorío. Siglos XVII–XVIII. Se trata de una exposición de documentos del Archivo municipal de la época en que este municipio pertenecía al Marqués de Villahermosa. El origen del señorío viene de la venta de la villa de Alovera por el rey Felipe IV a doña Lorenza de Sotomayor el 30 de enero de 1626 por un importe de 6.525.000 maravedíes. Este cambio supuso también un nuevo nombre, Villahermosa de Alovera, que se mantuvo por un periodo de más de dos siglos.

Documentos expuestos
La vitrina que ahora exhibe esta muestra en la entrada del edificio de la Casa Consistorial aloverana alberga documentación tan interesante como el Libro de Familias de Legos del Catastro de la Ensenada (9 de mayo de 1753), único ejemplar que se conserva en el Archivo municipal de Alovera del famoso Catastro del Marqués de la Ensenada. En este libro se anotaban ordenadamente los datos de cada vecino y su familia, nombre, edad, profesión, etcétera. También aparecen resúmenes acerca de las utilidades y rentas estimadas de los distintos oficios y colonos. Toda esta documentación se generó en el reinado de Fernando VI y tenía como finalidad averiguar la riqueza de Castilla e imponer una única contribución a la que estarían obligados también por primera vez los estamentos sociales de la nobleza y el clero, que contaban con exenciones y numerosos privilegios.
Asimismo, la muestra recoge los nombramientos de cargos de Gobierno (1 de enero de 1698) referidos a cargos municipales del Concejo de Alovera, realizados por don Fernando de Andía Rivero y Miranda, hermano del Marqués de Villahermosa, y su apoderado, que le representaba en todo lo concerniente al Concejo. Este cargo solía recaer sobre algún miembro de su familia. El apoderado, junto con el alcalde mayor, que también era elegido por el Marqués, se encargaba de administrar y gobernar la villa, eligiendo alcaldes, justicias y cobrando las rentas que por el señorío de dicha villa le correspondían y que pagaban el Concejo, el escribano y los vecinos, así como sus frutos, penas de la cámara y multas. Es interesante el sello de placa que conserva el documento y que contiene el escudo de armas de la familia que ostentaba el señorío de la villa.
También se conserva el nombramiento de cargos de Gobierno (10 de enero de 1761) referidos a justicias y cargos municipales del Concejo de Alovera por cuenta de don Juan Conde, apoderado del Marqués de Villahermosa, don Cristobal de Balda y Andía y representante de éste en los asuntos concernientes al Concejo. El apoderado cobraba todas las rentas que por el señorío correspondían al Marqués.
En 1737 y 1740 dicho Marqués perdonó a la villa algunos impuestos, como las penas de cámara, tras la petición de los regidores y alcaldes, debido a las malas cosechas recogidas esos años. Entre otros, destacan en el documento los siguientes títulos: Marqués de Villahermosa de Alovera, de Valparaiso, y de Busianos, Vizconde de Santa Clara, de Abedillo y Regidor perpetuo de la ciudad de Toro.
También recoge esta exposición el acta de sesión del Ayuntamiento (12 de diciembre de 1792), en la que se contempla el acuerdo del Concejo de Alovera, como es costumbre, en su sala capitular, a son de campana tañida y presidido por el apoderado del Marqués “dueño de esta villa”, don Andrés Felipe Mejía y el alcalde Mayor, Martín Ruiz, para que don Ramón González acuda a Guadalajara a recuperar la documentación del Archivo de la villa que tienen en su poder los escribanos de esa ciudad.
Igualmente, se expone uno de los nombramientos de los últimos años de Jurisdicción Señorial de 1806, el de don Josef de Balda y Maldonado. Se trata de un documento que presenta un vistoso escudo de armas de la familia con el lema Antes Balda que Ascoitia.