La Antigua se desprende del andamiaje antes de estrenar nuevo aspecto

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Parte de la estructura de andamios se retiró en la jornada de ayer.
Por: BEATRIZ PARIENTE
El santuario de la Antigua inició ayer el proceso de desmantelamiento del andamiaje que, desde el pasado mes de abril, cubre su fachada para permitir la realización de obras de mejora en su cubierta, afectada en su estructura más profunda por el paso del tiempo y por la fragilidad de los materiales de reciclaje con los que se realizó su reconstrucción el pasado siglo. La empresa Fragacor Promociones S.L. se ha encargado de acometer unas obras que en principio parecían sencillas pero que, después, han destapado la existencia de graves desperfectos en el templo de la patrona de Guadalajara.
Su objetivo: devolver el esplendor al santuario antes de la celebración del día de la Virgen de la Antigua, el próximo 8 de septiembre.
Para acometer estas obras ha sido necesaria una inversión de 350.000 euros que han recalado, principalmente, en la sustitución de las antiguas vigas de madera y la colocación de nuevos soportes de hierro.
Hay que recordar que las obras de la iglesia comenzaban a mediados del mes de abril con la intención de rehabilitar la cubierta del templo, cuya estructura había empezado a venirse abajo afectando, incluso, al interior del templo. “Estas obras eran muy necesarias, puesto que ya se habían caído algunso trozos de moldura en el interior del templo por la presión que ejercen las vigas sobre la bóveda”, explicaba el párroco del santuario, Don Santiago.
Los técnicos tomaron en cuenta este hecho, así como el de la seguridad de los propios feligreses para determinar que las obras de reparación eran de carácter urgente. Las ornas de la parte superior del edificio se habían desplazado y las traviesas ya estaban presionando la cúpula.
La iglesia de la Antigua se levantó sobre un viejo edificio mudéjar del siglo XIII, del que únicamente se conserva el ábside con tres ventanas. El resto del templo es una construcción neogótica. A finales del siglo XIX se llevó a cabo una reforma completa en la que se emplearon materiales de deshecho.
Las puertas del templo volverán a abrirse al culto de los fieles durante todo el día una vez que hayan concluido estas tareas.