La Asociación de Enfermos Reumáticos organiza un Aula de la Espalda

02/11/2012 - 17:34 B.P.

El pasado día 10 se celebró a nivel internacional el día de las enfermedades reumáticas, un conjunto de dolencias, aproximadamente 250, que generan la mitad de las incapacidades laborales y que hoy en día, en líneas generales, siguen sin diagnosticarse tan rápidamente como los pacientes quisieran. Así lo señala la presidenta de la Asociación Provincial de Enfermos Reumáticos de Guadalajara (Apero), Isabel Rivero, quien señala que “seguimos luchando para que se produzcan diagnósticos precoces porque son enfermedades muy invalidantes y bastante costosas”. Reconocen también que la culpa del retraso en el hallazgo de la enfermedad se produce por la propia despreocupación del paciente “que no le da importancia” o “porque no se detecta desde Atención Primaria”. No obstante, Rivero defiende que debe asumirse que las enfermedades reumáticas “ya no se atribuyen sólo a ancianos, como se hacía antes, sino que afectan también a niños y cada vez se descubre que afectan a más gente joven”.
Artritis reumatoide, lupus, espondilitis anquilosante, osteoporosis, gota, lumbalgia… son las más conocidas, pero existen muchas otras patologías que son las principales causas de las bajas permanentes.

Reivindicaciones
Desde la Asociación señalan que en estos momentos Guadalajara tiene mucho que hacer para mejorar sus prestaciones para los enfermos reumáticos. “No tenemos enfermera, te tienes que pinchar tú solo o te pones un parche tu solo. Así lo que hacemos es alargar las listas de espera en consulta”, reflexiona Rivero. Por ese motivo, su primera reivindicación es, precisamente, una enfermera para su servicio. La segunda reclamación es que, siendo conscientes de la época de crisis en la que estamos inmersos, dentro de las posibilidades de la Gerencia se realice una reforma en su área de asistencia para adaptarla a las necesidades de los pacientes o se reubique en una zona más accesible. “Tenemos un alto porcentaje de pacientes con grandes discapacidades. El que no va en silla de ruedas va con muletas, andadores o bastones”, recuerda. Sin embargo, “las consultas son pequeñas, las puertas abren por el lado contrario, no tenemos sala de espera porque está en un pasillo que va a dar a Geriatría…”, enumera la presidenta.

Servicio público
La asociación tiene claro que, con sus servicios, cubren un importante vacío de la asistencia sanitaria pública. “Nosotros generamos información y ofrecemos servicios que no se prestarían de otra manera”, apunta. No en vano, sólo su asociación da cabida a 227 socios, a los que habría que añadir “los que tienen las asociaciones de fibromialgia y enfermedades reumáticas de Azuqueca y la de Molina de Aragón o los que tiene la asociación de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica”.
Entre todas ellas se evidencia que son centenares los guadalajareños que padecen en primera persona o en su entorno alguna enfermedad reumática. Desde Aperg ofrecen, en la actualidad y por una cuota anual de 30 euros, distintos servicios como rehabilitación, masajes, talleres de manualidades o terapias psicosociales (sobre sexualidad, autoestima, etc, una vez al mes).

Las enfermedades reumáticas son un ejemplo de desordenes crónicos resultantes de una interacción de múltiples factores relacionados con el afectado –como la edad, el sexo o factores de tipo genético– . Uno de los aspectos más llamativos de estas enfermedades que afectan a huesos, músculos y articulaciones es su alta frecuencia, de manera que las estadísticas hablan de aproximadamente un 35 por ciento de población afectada, más conforme avanza la edad del individuo.