La Asociación de Vecinos Castilla ya tiene nuevo presidente

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: VIRGINIA BODEGA
La Asociación de Vecinos Castilla ya tiene nuevo presidente, tras el fallecimiento en marzo de Felipe Yela. La pasada semana se eligió como nuevo representante de esta zona de la capital a Francisco Díaz del Olmo, miembro de la asociación y vecino del barrio de toda la vida. Una de hija de Felipe Yela ocupará la vicepresidencia.
La Asociación de Vecinos Castilla, una de las asociaciones de vecinos más antiguas y castizas de la capital, vuelve a tener de esta forma quien la represente, después de perder a la figura que luchó por los derechos de este vecindario durante muchos años, Felipe Yela Veguillas, el pasado mes de marzo. No se ha ido del todo su espíritu de la asociación vecinal, puesto que Mercedes Yela, su hija, formará parte de la nueva Junta Directiva, con el cargo de vicepresidenta.
El nuevo presidente, Díaz del Olmo, llega al cargo con ilusión y con el objetivo de hacer que la asociación funcione “lo mejor posible” con el fin de ir solucionando los “problemillas” del barrio. Durante estos dos meses de ausencia de presidencia, se ha hecho cargo de la asociación una gestora, que si bien ha desenvocado en el nombramiento de la nueva Junta Directiva, no ha imprimido el empuje que siempre ha caracterizado a esta asociación, algo que se retomará con fuerza ahora.

Reconocimiento a Felipe Yela
A pesar de los nuevos nombramientos, Felipe Yela Veguillas seguirá ocupando, sin duda, un lugar muy importante dentro la Asociación de Vecinos Castilla. Además, se da la casualidad de que el pasado fin de semana, sus familiares viajaron hasta Las Pedroñeras, donde se celebraron este año los actos con motivo del Día de la Región, para recoger un merecido reconocimiento por la lucha de Yela en el movimiento asociativo vecinal de Guadalajara. El Gobierno de Castilla-La Mancha concedió a título póstumo a Yela Veguillas, fallecido el pasado 23 de marzo, una de las doce Placas al Reconocimiento del Mérito Regional, por su intensa lucha que se prolongó durante más de 40 años sin descanso.