La Asociación del Pueblo Saharaui prepara sus décimas vacaciones en paz
01/10/2010 - 09:45
Por: VIRGINIA BODEGA
Por décimo año consecutivo, la asociación de Amigos del Pueblo Saharaui prepara su programa Vacaciones en Paz. Este año ha comenzado antes la búsqueda y captación de familias porque como explica Socorro Barrena, presidenta de la entidad, es complicado involucrarlas.
El próximo 6 de julio comenzarán a llegar a Guadalajara los primeros niños saharauis. Por delante tendrán dos meses llenos de experiencias nuevas, de amigos, de cariño y de recuerdos que volverán al Sáhara en septiembre. La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui ya ha iniciado su campaña de captación de familias que adopten niños del Sáhara este verano en la capital. Como explica la presidenta de la entidad, Socorro Barrena, este año hemos empezado un poco antes porque parece que estamos un poco flojos de familias. Y es que cada campaña de Vacaciones en Paz la asociación se establece una meta de número de familias, que en esta ocasión se ha colocado en 100. Aunque como comenta Barrena, este año lo veo complicado, nos faltan treinta y tantas familias todavía para llegar a esa cifra.
La presidenta de la asociación anima a aquellas familias que se planteen adoptar a un niño saharaui durante los meses de verano y que tengan sus dudas sobre cómo funcionará la experiencia. Son niños de 7 a 12 años, sin problemas y sanos. Cuando llegan los incluimos en la Seguridad Social de la familia y pasan una completa revisión médica; pueden viajar a donde quieran si es que la familia tiene planificadas las vacaciones fuera, y los gastos del viaje de ida y vuelta al Sáhara los subvenciona el Ayuntamiento.
Final de un ciclo
El problema de captación de familias este año, según comenta Barrena, puede deberse a que nos encontramos un poco al final de un ciclo. Cada niño adoptado viene desde los siete años, durante cinco seguidos, justo hasta los 12. Durante el lustro siempre es acogido por la misma familia y se establecen sentimientos, vínculos de cariño entre ésta y el pequeño. Por eso, explica la presidenta, luego les cuesta mucho adoptar a un niño nuevo. Ahora hace 10 años que la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui promueve el programa de vacaciones, es decir dos lustros, y aunque todos los años se adoptan a niños de nuevas (de siete años), en esta ocasión muchos cumplirán ya sus 12 años y dejarán de venir de vacaciones con el programa promovido por la asociación.
Programa veraniego
Además de la búsqueda de familias, la asociación ya está elaborando el programa veraniego. Además de las recepciones de bienvenida y de despedida de las administraciones municipal y provincial, la asociación organiza una serie de actividades voluntarias para las familias y los niños adoptados.
No preparan demasiadas, como explica Barrena, porque las familias se van de vacaciones y tienen sus propias actividades, pero ya está prevista la celebración de un taller de circo y una excursión a la naturaleza de la provincia, entre alguna otra sorpresa más.
Un año más, y ya son diez, en torno a 100 niños saharauis llegarán a Guadalajara los días 6, 7 y 8 de julio para pasar dos meses con familias de la capital. Una experiencia, según la describe la presidenta de la asociación, muy gratificante, sobre todo para las familias con hijos, porque les enseñan muchas cosas, como a no ser egoístas. El 6, 7 y 8 de septiembre los pequeños volverán al Sáhara y algunos de ellos, los que ya hayan cumplido 12 años, no podrán volver a Guadalajara con Vacaciones en Paz; pero algo muy importante se llevarán, lo mismo que dejarán en sus familias de acogida: mucho cariño.
La presidenta de la asociación anima a aquellas familias que se planteen adoptar a un niño saharaui durante los meses de verano y que tengan sus dudas sobre cómo funcionará la experiencia. Son niños de 7 a 12 años, sin problemas y sanos. Cuando llegan los incluimos en la Seguridad Social de la familia y pasan una completa revisión médica; pueden viajar a donde quieran si es que la familia tiene planificadas las vacaciones fuera, y los gastos del viaje de ida y vuelta al Sáhara los subvenciona el Ayuntamiento.
Final de un ciclo
El problema de captación de familias este año, según comenta Barrena, puede deberse a que nos encontramos un poco al final de un ciclo. Cada niño adoptado viene desde los siete años, durante cinco seguidos, justo hasta los 12. Durante el lustro siempre es acogido por la misma familia y se establecen sentimientos, vínculos de cariño entre ésta y el pequeño. Por eso, explica la presidenta, luego les cuesta mucho adoptar a un niño nuevo. Ahora hace 10 años que la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui promueve el programa de vacaciones, es decir dos lustros, y aunque todos los años se adoptan a niños de nuevas (de siete años), en esta ocasión muchos cumplirán ya sus 12 años y dejarán de venir de vacaciones con el programa promovido por la asociación.
Programa veraniego
Además de la búsqueda de familias, la asociación ya está elaborando el programa veraniego. Además de las recepciones de bienvenida y de despedida de las administraciones municipal y provincial, la asociación organiza una serie de actividades voluntarias para las familias y los niños adoptados.
No preparan demasiadas, como explica Barrena, porque las familias se van de vacaciones y tienen sus propias actividades, pero ya está prevista la celebración de un taller de circo y una excursión a la naturaleza de la provincia, entre alguna otra sorpresa más.
Un año más, y ya son diez, en torno a 100 niños saharauis llegarán a Guadalajara los días 6, 7 y 8 de julio para pasar dos meses con familias de la capital. Una experiencia, según la describe la presidenta de la asociación, muy gratificante, sobre todo para las familias con hijos, porque les enseñan muchas cosas, como a no ser egoístas. El 6, 7 y 8 de septiembre los pequeños volverán al Sáhara y algunos de ellos, los que ya hayan cumplido 12 años, no podrán volver a Guadalajara con Vacaciones en Paz; pero algo muy importante se llevarán, lo mismo que dejarán en sus familias de acogida: mucho cariño.