La ayuda humanitaria comienza a llegar a Myanmar pese a las restricciones de la Junta
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La Junta Militar birmana y, más concretamente, sus restricciones a la entrada de ayuda extranjera tras el paso del ciclón Nargis comienzan a dar señales de apertura dejando entrar a la ayuda internacional a la zona afectada.
El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas y Cruz Roja comenzaron ayer sus envíos a Myanmar, para socorrer a los damnificados de una tragedia de la que siguen sin conocerse a ciencia cierta el número de víctimas mortales. Y es que, pese a que la cifra oficial se mantenía hoy en 23.000 fallecidos, algunas fuentes multiplican estas estimaciones e incluso hablan de 100.000 personas muertas. La población birmana, especialmente las 100.000 personas que han perdido sus hogares por el paso de la tormenta, espera la ayuda humanitaria en un país arrasado, donde la energía y los suministros siguen siendo precarios y los alimentos han subido de precio. La organización humanitaria 'Save the Children' estima que alrededor del 40% de los desaparecidos y muertos son niños, si bien las cifras podrían ser "mucho mayores" que las aportadas por las autoridades, según el director de los programas de la agencia en Myanmar, Andrew Kirkwood. "Es una carrera contra el tiempo y nuestra prioridad son aquellos que han sobrevivido a la catástrofe, necesitamos ayuda urgentemente para llegar a los niños que han sobrevivido y a sus familias", añadió. "Moriremos de hambre si nadie nos envía nada", lamentó a este respecto un pescador local de 32 años.
En esta carrera, la Junta Militar mantiene su férreo control a las entradas extranjeras, por lo que Amnistía Internacional exigió hoy la apertura de las fronteras en beneficio de los ciudadanos. A juicio del investigador sobre el país asiático de la organización, Benjamin Zawacki, "la excesiva duración y complejidad de los trámites burocráticos oficiales para la concesión de visados está costando vidas". A estas quejas también se sumó España, que en boca del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se mostró partidaria de forzar la llegada del apoyo sin esperar a la autorización oficial, algo ya pedido por Francia.
De hecho, hasta ayer el Programa Mundial de Alimentos y Cruz Roja no pudieron iniciar su despliegue aéreo. El portavoz del PMA en Bangkok, Paul Risley, detalló el aterrizaje de un transporte con siete toneladas de galletas energéticas y de un vuelo de Naciones Unidas llegado desde Italia a Rangún con agua, láminas de plástico, material médico y otros equipamientos. Por su parte, Cruz Roja anunció el aterrizaje de un avión con seis toneladas de materiales para construir refugios, mientras UNICEF solicitó hoy 5,32 millones de euros para su operación de emergencia.
Otra de las preguntas ahora es si la tragedia podía haber sido menor. La Organización Meteorológica Mundial, dependiente de la ONU, lamentó el martes que la situación podría haberse previsto si la zona contase con la tecnología necesaria para detectar tsunamis. Hoy, el presidente del Comité para la meteorología tropical y ciclones tropicales de la Asociación Meteorológica Americana, Lixion Avila, afirmó que "sí se conocía" la intensidad del Nargis. En este sentido, desde Madrid, lamentó que "el mundo entero" sabía que el huracán iba a llegar.
En esta carrera, la Junta Militar mantiene su férreo control a las entradas extranjeras, por lo que Amnistía Internacional exigió hoy la apertura de las fronteras en beneficio de los ciudadanos. A juicio del investigador sobre el país asiático de la organización, Benjamin Zawacki, "la excesiva duración y complejidad de los trámites burocráticos oficiales para la concesión de visados está costando vidas". A estas quejas también se sumó España, que en boca del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se mostró partidaria de forzar la llegada del apoyo sin esperar a la autorización oficial, algo ya pedido por Francia.
De hecho, hasta ayer el Programa Mundial de Alimentos y Cruz Roja no pudieron iniciar su despliegue aéreo. El portavoz del PMA en Bangkok, Paul Risley, detalló el aterrizaje de un transporte con siete toneladas de galletas energéticas y de un vuelo de Naciones Unidas llegado desde Italia a Rangún con agua, láminas de plástico, material médico y otros equipamientos. Por su parte, Cruz Roja anunció el aterrizaje de un avión con seis toneladas de materiales para construir refugios, mientras UNICEF solicitó hoy 5,32 millones de euros para su operación de emergencia.
Otra de las preguntas ahora es si la tragedia podía haber sido menor. La Organización Meteorológica Mundial, dependiente de la ONU, lamentó el martes que la situación podría haberse previsto si la zona contase con la tecnología necesaria para detectar tsunamis. Hoy, el presidente del Comité para la meteorología tropical y ciclones tropicales de la Asociación Meteorológica Americana, Lixion Avila, afirmó que "sí se conocía" la intensidad del Nargis. En este sentido, desde Madrid, lamentó que "el mundo entero" sabía que el huracán iba a llegar.