La banca hunde el Ibex 35 que ya pierde el 10% en lo que va de 2009
01/10/2010 - 09:45
Por: M. J. ALEGRE. COLPISA
La banca no levanta cabeza en los mercados. Este martes volvió a causar un desplome del Ibex-35, indicador que cedió 218 puntos, equivalentes al 2,45%, y se sitúa en 8.276 puntos. Fue la caída más abultada de los principales parqués europeos, y provocó que este índice ya acumule, en lo que va de año, una pérdida del 10%.
Los inversores se desprenden de los títulos bancarios, que les queman en las manos, por considerar que la crisis financiera no ha tocado fondo, ni mucho menos. Esta desconfianza se refleja en la trayectoria del índice bursátil europeo del sector, que arroja un retroceso medio del 23% desde comienzos del ejercicio.
Fue una jornada negra para el Santander, que perdió el 7,57% y cerró a 5,37 euros; para BBVA, con un retroceso del 5,81% que ha dejado el valor en 6,65 euros. Pero sufrió aún más Banesto, que cedió el 8,24%, mientras los medianos Sabadell y Popular registraron caídas superiores al 4%.
La nacionalización de gigantes bancarios europeos está pasando factura a prácticamente todas las entidades. Los españoles denuncian la dificultad de competir con los rivales recapitalizados con fondos públicos el vicepresidente Pedro Solbes acaba de reconocer esta desventaja- pero también esos mismos competidores se ven castigados por los inversores por la debilidad que habían manifestado previamente, que obligó a la intervención del Estado. Aunque las bolsas discriminan en la intensidad y castigan de forma generalizada los títulos bancarios beneficiarios de ayudas públicas, también desconfían del beneficio que puedan cosechar todas las entidades en una economía en franca recesión. Detrás de los retrocesos del 2,15% que registró este martes el CAC-40 de la Bolsa de París, o de la caída del 1,77% del parqué de Francfort, e incluso del menor descenso del 0,42% que experimentó el Footsie londinense, estuvieron las fuertes caídas de los valores bancarios, que superaron los dos dígitos en los franceses BNP Paribas y Societé Generale, en el holandés ING Group, y se dispararon hasta el 31% en el británico Lloyds. La excepción fue el belga Fortis, que registró un alza del 15% tras el hundimiento de jornadas precedentes. Junto al descalabro bursátil, el día después de la rebaja del rating de la deuda a largo del Reino de España por parte de Standard & Poors se solventó sin tensiones. Los mercados ya lo habían descontado, según los expertos, y el diferencial con el bono alemán incluso se redujo. Y, como prueba de que las compañías punteras siguen dispuestas a salir en busca de dinero en condiciones asumibles, se conoció que Telefónica emitirá bonos por valor superior a los 1.000 millones de euros, e Iberdrola comunicó la emisión de bonos por 500 millones de libras esterlinas a un plazo de 15 años, operación destinada a cubrir las necesidades de financiación de la compañía. La oferta de la eléctrica se ha colocado con un diferencial de 290 puntos básicos. Iberdrola ya cerró una emisión en el euromercado el 12 de enero por 1.000 millones.
Fue una jornada negra para el Santander, que perdió el 7,57% y cerró a 5,37 euros; para BBVA, con un retroceso del 5,81% que ha dejado el valor en 6,65 euros. Pero sufrió aún más Banesto, que cedió el 8,24%, mientras los medianos Sabadell y Popular registraron caídas superiores al 4%.
La nacionalización de gigantes bancarios europeos está pasando factura a prácticamente todas las entidades. Los españoles denuncian la dificultad de competir con los rivales recapitalizados con fondos públicos el vicepresidente Pedro Solbes acaba de reconocer esta desventaja- pero también esos mismos competidores se ven castigados por los inversores por la debilidad que habían manifestado previamente, que obligó a la intervención del Estado. Aunque las bolsas discriminan en la intensidad y castigan de forma generalizada los títulos bancarios beneficiarios de ayudas públicas, también desconfían del beneficio que puedan cosechar todas las entidades en una economía en franca recesión. Detrás de los retrocesos del 2,15% que registró este martes el CAC-40 de la Bolsa de París, o de la caída del 1,77% del parqué de Francfort, e incluso del menor descenso del 0,42% que experimentó el Footsie londinense, estuvieron las fuertes caídas de los valores bancarios, que superaron los dos dígitos en los franceses BNP Paribas y Societé Generale, en el holandés ING Group, y se dispararon hasta el 31% en el británico Lloyds. La excepción fue el belga Fortis, que registró un alza del 15% tras el hundimiento de jornadas precedentes. Junto al descalabro bursátil, el día después de la rebaja del rating de la deuda a largo del Reino de España por parte de Standard & Poors se solventó sin tensiones. Los mercados ya lo habían descontado, según los expertos, y el diferencial con el bono alemán incluso se redujo. Y, como prueba de que las compañías punteras siguen dispuestas a salir en busca de dinero en condiciones asumibles, se conoció que Telefónica emitirá bonos por valor superior a los 1.000 millones de euros, e Iberdrola comunicó la emisión de bonos por 500 millones de libras esterlinas a un plazo de 15 años, operación destinada a cubrir las necesidades de financiación de la compañía. La oferta de la eléctrica se ha colocado con un diferencial de 290 puntos básicos. Iberdrola ya cerró una emisión en el euromercado el 12 de enero por 1.000 millones.