La báscula se somete a su primera reparación en 30 años de funcionamiento

03/04/2011 - 18:54 Diana Pizarro

Los agricultores de Tórtola de Henares se están haciendo cargo de la reparación de la báscula, la primera en sus 30 años en funcionamiento. El principal objetivo es reforzar la seguridad de las vigas y también mejorar el aspecto de la zona. Aunque la intención del Ayuntamiento era trasladar esta herramienta tradicional a las afueras del pueblo, la paralización del proyecto del polígono industrial ha hecho que de momento se mantenga en su actual ubicación. Cuando se construyó en 1979, la báscula costó 1,5 millones de pesetas. Más de 30 años después de la construcción de la báscula de Tórtola, los agricultores del municipio se han puesto manos a la obra para proceder al primer arreglo al que se va a someter esta tradicional herramienta. Esto es así a pesar de que la titularidad de la báscula corresponde al Ayuntamiento de Tórtola, después de que se deshiciera la Cámara Agraria Local. “Los agricultores son los que hacen uso de la báscula, así que han sido ellos los que han decidido mejorarla, pues se encuentra muy deteriorada”, explica el alcalde de Tórtola, Fernando Ruiz Pacheco. En concreto, los trabajos de rehabilitación, que se están desarrollando actualmente, consisten en la mejora de la sujeción de las vigas, el cambio de alguna de ellas y el refuerzo con hormigón. Asimismo, se está procediendo a la limpieza de los alrededores de la báscula, así como en el foso. Por último se pintará y se engrasarán las vigas, el mecanismo de movimiento, las planchas y distintos elementos mecánicos. “Con estas mejoras se dotará de más seguridad a un instrumento bastante utilizado por los ganaderos, sobre todo en épocas de cosechas”. Los vehículos utilizados para el pesaje son diversos, desde camiones, furgonetas y tractores hasta turismos y carros. La báscula se encuentra en el paseo de la Alameda, junto al antiguo colegio. “Está en el centro del pueblo, por lo que cuando estuvimos planeando la construcción de un polígono industrial planteamos la posibilidad de trasladarla allí”, apunta el alcalde. Finalmente el desarrollo de esa zona industrial se encuentra paralizado, por lo que la báscula se mantiene en el casco, “a pesar de que siempre hay vecinos que se quejan del fuerte tránsito por la zona o el aparcamiento de los vehículos pesados”. Sin embargo, la intención inicial era construir la báscula en la parte posterior de las escuelas, aunque para no tener problemas de espacio desde el inicio se instaló finalmente en la zona del arroyo. La báscula, cuya construcción en 1979 costó 1,5 millones de pesetas, se hizo a iniciativa de la Cámara Agraria Local y de los agricultores del municipio. Según informa la asociación local Torela, “el costo se distribuyó en medio millón de pesetas para la construcción el foso y el trabajo de albañilería con ladrillo mazizo enfoscado, las tres zapatas de hormigón que hubo que echarlo en seco sobre el terreno por dificultades en la construcción y la puerta que comunica la balanza con el pesaje; y de un millón de pesetas la propia báscula con sus mecanismos y fieles para el pesaje”.