La calidad de las fiestas volvió a atraer a numeroso público

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Cabanillas del Campo
Una organización y un desarrollo impecables fueron los ingredientes para que Cabanillas del Campo volviera a cerrar una edición de fiestas con un balance más que positivo. Y por ello, el alcalde, Jesús Miguel Pérez, calificó esta última semana como “una de las fiestas más agradables que se recuerdan”, a pesar de los recortes en el presupuesto, adaptándose a la actual coyuntura económica. Parte importante en ese éxito fueron las actuaciones musicales de Amaral y Extremoduro, que cautivaron a miles de personas en sus respectivos conciertos.
Unas de las fiestas más agradables que se recuerdan desde hace mucho tiempo”. Así calificó el alcalde de Cabanillas, Jesús Miguel Pérez, la última edición de ferias estivales, que concluyeron después de más de una semana de diversión ininterrumpida, a falta de que esta noche se celebre la tradicional caldereta.
En el balance, el primer edil destacó la valoración de los dos de los aspectos esenciales del programa: las actuaciones musicales y la feria taurina. “El concierto de Extremoduro fue un éxito, como han reconocido incluso aquéllos a los que ese estilo de música no les atraía en un principio. Lo de Amaral, con más de 10.000 personas, era más previsible pero no por eso la satisfacción es menor. Después de que en 2007 tuviéramos aquí a Fito y los Fitipaldis, el que hayamos conseguido tener en Cabanillas de nuevo a los artistas más reclamados del verano en toda España quiere decir mucho, tanto de nuestro pueblo, como de quienes desde el Ayuntamiento han estado trabajando desde hace meses para que el concierto del jueves pasado fuera una realidad”. Por otro lado, Pérez también reconoció la labor de los propios vecinos, “que desde dentro de las peñas o desde fuera de ellas han participado masivamente todos los días”.