La Cámara se da por satisfecha al cierre de Expo Guadalajara
01/10/2010 - 09:45

Expo Guadalajara echó el cierre a su décima edición en un día que superó con creces el número de visitantes registrados en días anteriores. El relativo buen tiempo que acompañó la jornada del domingo animó a vecinos y foráneos a conocer las novedades de las empresas de la provincia, que apuraban sus últimas horas de feria para remontar un volumen de ventas satisfactorio aunque no el más deseado por todos. El motivo más evidente del descenso de visitantes, la lluvia.


La décima edición de Expo Guadalajara cerró finalmente sus puertas quedándose bastante lejos de las 100.000 visitas que registró el pasado año. Las causas no se circunscriben a la desaceleración económica que experimenta el país, ni mucho menos a la nueva iniciativa de cobrar un euro a todos los visitantes que quisieran acceder a la instalación ferial, sino más bien a la incesante lluvia que la acompañó durante sus cuatro días de celebración. Así por lo menos lo cree el secretario de la Cámara de Comercio de Guadalajara, Carlos García, quien manifiesta que las circunstancias metereológicas aguaron en gran parte una fiesta de las que sólo se pudo aprovechar un día y medio, refiriéndose a la tarde del sábado y la jornada del domingo.
A pesar de todo, desde que abriera el pasado jueves Expo Guadalajara el número de visitas se fue incrementando sustancialmente a medida que avanzaba la semana y el sol se hacía hueco entre las nubes que encapotaron el cielo. Fue precisamente el sábado cuando se alcanzaron las 3.300 entradas vendidas, una cifra que se vería superada ampliamente en la jornada festiva del domingo -aunque sin contabilizar al cierre de esta edición-, todo ello sin contar con las 130.000 invitaciones repartidas por los comerciantes de Guadalajara y Corredor del Henares a sus clientes, no reflejadas en el cómputo de la recaudación final.
La evidencia
Más que evidente fue el reducido espacio con el que contó en su décima edición Expo Guadalajara, precisamente el mismo que en los tres años anteriores, pero sin contar con la evolución y crecimiento del mercado. Una situación que no sólo se dejó notar en las diez empresas que se quedaron fuera de la feria, sino en lo que se refiere a la distribución de la misma. Así, no era de extrañar que en un mismo espacio se entremezclaran expositores inmobiliarios con productos típicos de la tierra y maquinaria, una situación que se deriva del encaje de los distintos stands de la feria en una acción desesperada de la Cámara de Comercio para dar cabida al mayor número de empresas posibles, perdiendo con ello el criterio de correspondencia en cuanto al sector en el que se encuadran. A este respecto García corroboró que el modelo ferial está agotado, debiéndose apostar inmediatamente por la sectorialización de la feria si no se quiere perder la calidad. Estas carpas, por muy bien que estén, ya no son dignas. La categoría de los expositores están por encima de las prestaciones de estas instalaciones, que no se corresponden al siglo XIX.
Desencuentros
Aunque sus relaciones siguen siendo cordiales, la Junta de Comunidades y la Cámara de Comercio no han acercado posturas en torno a la ubicación final del Palacio de Congresos, una situación que se mostró evidente en el acto inaugural de la décima edición de Expo Guadalajara el pasado jueves, y que se ha seguido manteniendo a lo largo de los cuatro días de la feria. Ante este hecho, García manifiesta que si el Ayuntamiento de Guadalajara cede finalmente la parcela a la Cámara de Comercio en el próximo pleno, pondrá en marcha el proyecto de construcción del Palacio de Congresos, contando o no con la financiación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Un proyecto, según García, que no estaría listo para la próxima edición de Expo Guadalajara, pero que sí sería una realidad para 2010, poniendo en marcha un modelo de autofinanciación profesional.
Espíritu empresarial
Pese a los inconvenientes climatológicos o de desplazamiento al nuevo recinto ferial de Expo Guadalajara, quien más y quien menos ha sacado provecho a esta gran Feria del Comercio, la Industria y el Turismo. Del lado de los clientes, adquiriendo de forma gratuita o a buen precio productos típicos de la tierra, últimas tecnologías o incluso viviendas de primera o segunda residencia; del lado las empresas, un buen volumen de negocio, quizá no el más deseado, pero sí satisfactorio teniendo en cuenta el número de visitas registradas, concentradas esencialmente en los dos últimos días de celebración, que no salvaron la feria, pero sí aliviaron las cajas de los más de 163 expositores y 235 representadas que allí se daban cita.
Todas las tendencias
La completa programación de actividades de ocio desarrolladas durante los cuatro días de feria no defraudaron a un público diverso que se mostró en todo momento participativo. Todas ellas se llevaron a cabo, a excepción de la exhibición de artes marciales coordinada por Sonia Reyes prevista para la mañana del sábado y cancelada por las condiciones metereológicas. Pese a este contratiempo, las actividades encaminadas a reclamar visitantes fue la presencia de la modelo Vanesa Romero y Julio José Iglesias en el expositor de Alvargómez, causando verdadero entusiasmo entre los allí presentes; las exhibiciones de trialsin de David Sánchez en el espacio de Galca; el melodioso espectáculo de Cristina Llorente; o la Pasarela de Jóvenes Diseñadores, actividad que sin duda logró congregar a un mayor número de público durante los cuatro días de la feria. Fue ésta la que concentró la mayor calidad, según argumetna García, quien destacó la labor de los nueve diseñadores, que a través de 17 modelos profesionales mostraron sus colecciones comprometidas con el tiempo actual, como la de José Alberto Berrendero, que a través de la reutilización de ropa usada quiso hacer un llamamiento social al problema del cambio climático.
A pesar de todo, desde que abriera el pasado jueves Expo Guadalajara el número de visitas se fue incrementando sustancialmente a medida que avanzaba la semana y el sol se hacía hueco entre las nubes que encapotaron el cielo. Fue precisamente el sábado cuando se alcanzaron las 3.300 entradas vendidas, una cifra que se vería superada ampliamente en la jornada festiva del domingo -aunque sin contabilizar al cierre de esta edición-, todo ello sin contar con las 130.000 invitaciones repartidas por los comerciantes de Guadalajara y Corredor del Henares a sus clientes, no reflejadas en el cómputo de la recaudación final.
La evidencia
Más que evidente fue el reducido espacio con el que contó en su décima edición Expo Guadalajara, precisamente el mismo que en los tres años anteriores, pero sin contar con la evolución y crecimiento del mercado. Una situación que no sólo se dejó notar en las diez empresas que se quedaron fuera de la feria, sino en lo que se refiere a la distribución de la misma. Así, no era de extrañar que en un mismo espacio se entremezclaran expositores inmobiliarios con productos típicos de la tierra y maquinaria, una situación que se deriva del encaje de los distintos stands de la feria en una acción desesperada de la Cámara de Comercio para dar cabida al mayor número de empresas posibles, perdiendo con ello el criterio de correspondencia en cuanto al sector en el que se encuadran. A este respecto García corroboró que el modelo ferial está agotado, debiéndose apostar inmediatamente por la sectorialización de la feria si no se quiere perder la calidad. Estas carpas, por muy bien que estén, ya no son dignas. La categoría de los expositores están por encima de las prestaciones de estas instalaciones, que no se corresponden al siglo XIX.
Desencuentros
Aunque sus relaciones siguen siendo cordiales, la Junta de Comunidades y la Cámara de Comercio no han acercado posturas en torno a la ubicación final del Palacio de Congresos, una situación que se mostró evidente en el acto inaugural de la décima edición de Expo Guadalajara el pasado jueves, y que se ha seguido manteniendo a lo largo de los cuatro días de la feria. Ante este hecho, García manifiesta que si el Ayuntamiento de Guadalajara cede finalmente la parcela a la Cámara de Comercio en el próximo pleno, pondrá en marcha el proyecto de construcción del Palacio de Congresos, contando o no con la financiación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Un proyecto, según García, que no estaría listo para la próxima edición de Expo Guadalajara, pero que sí sería una realidad para 2010, poniendo en marcha un modelo de autofinanciación profesional.
Espíritu empresarial
Pese a los inconvenientes climatológicos o de desplazamiento al nuevo recinto ferial de Expo Guadalajara, quien más y quien menos ha sacado provecho a esta gran Feria del Comercio, la Industria y el Turismo. Del lado de los clientes, adquiriendo de forma gratuita o a buen precio productos típicos de la tierra, últimas tecnologías o incluso viviendas de primera o segunda residencia; del lado las empresas, un buen volumen de negocio, quizá no el más deseado, pero sí satisfactorio teniendo en cuenta el número de visitas registradas, concentradas esencialmente en los dos últimos días de celebración, que no salvaron la feria, pero sí aliviaron las cajas de los más de 163 expositores y 235 representadas que allí se daban cita.
Todas las tendencias
La completa programación de actividades de ocio desarrolladas durante los cuatro días de feria no defraudaron a un público diverso que se mostró en todo momento participativo. Todas ellas se llevaron a cabo, a excepción de la exhibición de artes marciales coordinada por Sonia Reyes prevista para la mañana del sábado y cancelada por las condiciones metereológicas. Pese a este contratiempo, las actividades encaminadas a reclamar visitantes fue la presencia de la modelo Vanesa Romero y Julio José Iglesias en el expositor de Alvargómez, causando verdadero entusiasmo entre los allí presentes; las exhibiciones de trialsin de David Sánchez en el espacio de Galca; el melodioso espectáculo de Cristina Llorente; o la Pasarela de Jóvenes Diseñadores, actividad que sin duda logró congregar a un mayor número de público durante los cuatro días de la feria. Fue ésta la que concentró la mayor calidad, según argumetna García, quien destacó la labor de los nueve diseñadores, que a través de 17 modelos profesionales mostraron sus colecciones comprometidas con el tiempo actual, como la de José Alberto Berrendero, que a través de la reutilización de ropa usada quiso hacer un llamamiento social al problema del cambio climático.