La capital registra los primeros niveles de contaminación por ozono
01/10/2010 - 09:45
La Estación de Control de la Calidad del Aire de la capital ha comezado a detectar los primeros episodios de contaminación por ozono en Guadalajara, superando así el Umbral de Protección a la Salud, establecido en 120 microgramos por metro cúbico.
Una situación que no será nueva según avancen los días hacia el verano, periodo en el que se sufrirán los mayores niveles de contaminación debido a intensidad de los rayos solares sobre los gases producidos por la industria y el tráfico.
La capital vivió el pasado martes un episodio de contaminación por ozono, llegándose a registrar una concentración de 141 microgramos por metro cúbico de aire, superando con ello el Umbral de Protección a la Salud, situado en 120 microgramos por metro cúbico como media en ocho horas que establece la normativa vigente. Así lo registró la Estación de Control de la Calidad del Aire de la capital, situado junto al Centro San José de la Diputación provincial, a las 17.00 horas de la tarde. Un registro que volvía a repetirse en la mañana de ayer martes, a las 8.00 de la mañana, alcanzando un nivel de 112, cifra que presumiblemente fue aumentando a lo largo del día, cuando los rayos del sol incidieron con mayor intensidad.
Sin embargo, estos hechos no son aislados. Durante el pasado mes de abril, Guadalajara llegó a superar hasta en seis ocasiones el Umbral de Protección a la Salud, aunque siempre estuvo por debajo del Umbral de Aviso, situado en 180, y el Umbral de Alerta, en 240 en una hora, de ahí que el Ayuntamiento de la capital no emitiera SMS alguno a los usuarios adscritos a su servicio de información, que les avisa de posibles niveles contaminantes que puedan suponer un peligro para la ciudadanía.
No obstante, y ante el problema suscitado, Izquierda Unida de Guadalajara ha manifestado su preocupación por la presencia de este contaminante con la llegada del calor, que conjugado con los gases procedentes del transporte y de la industria de una gran urbe como la cercana Madrid, llegarán a prolongarse hasta el mes de septiembre.
Las Comunidades Autónomas tienen la responsabilidad sobre la calidad del aire en su ámbito geográfico y han de establecer planes de actuación para combatir este contaminante, que no sale directamente de ningún punto emisor, sino que es el resultado de la interacción de la radiación solar con los gases provenientes de la quema de combustibles fósiles, ha manifestado Juan García Vicente, miembro de Izquierda Unida. Tomando como base esta premisa Guadalajara recibe o sufre esta contaminación que procede, básicamente, de la región madrileña en donde las insostenibles y descabelladas políticas de movilidad y transporte, exportan este gas a las zonas limítrofes, tanto a Toledo como a nuestra provincia, sentencia.
Para la solución de esta contaminación de especial incidencia en el periodo estival, Izquierda Unida propone que se desarrolle una política de información municipal sobre este contaminante que afecta a la salud de la población, a la vegetación e incluso los monumentos y edificios por su fuerte poder oxidante por medio de paneles informativos en la capital y donde la gente, al igual que ocurre con los termómetros, pueda estar perfectamente informada de los niveles en los que nos encontramos. Unido a ello, se hace necesaria una política de movilidad y transporte más sostenible en la provincia de Guadalajara, capaz de minimizar la emisión de gases precursores del ozono.
Asimismo, y ante la insostenible actividad madrileña, Izquierda Unida tiene previsto presentar un informe a las autoridades competentes, que son las que han de establecer protocolos de actuación conjunta con la Comunidad de Madrid para combatir la producción de ozono troposférico.
La capital vivió el pasado martes un episodio de contaminación por ozono, llegándose a registrar una concentración de 141 microgramos por metro cúbico de aire, superando con ello el Umbral de Protección a la Salud, situado en 120 microgramos por metro cúbico como media en ocho horas que establece la normativa vigente. Así lo registró la Estación de Control de la Calidad del Aire de la capital, situado junto al Centro San José de la Diputación provincial, a las 17.00 horas de la tarde. Un registro que volvía a repetirse en la mañana de ayer martes, a las 8.00 de la mañana, alcanzando un nivel de 112, cifra que presumiblemente fue aumentando a lo largo del día, cuando los rayos del sol incidieron con mayor intensidad.
Sin embargo, estos hechos no son aislados. Durante el pasado mes de abril, Guadalajara llegó a superar hasta en seis ocasiones el Umbral de Protección a la Salud, aunque siempre estuvo por debajo del Umbral de Aviso, situado en 180, y el Umbral de Alerta, en 240 en una hora, de ahí que el Ayuntamiento de la capital no emitiera SMS alguno a los usuarios adscritos a su servicio de información, que les avisa de posibles niveles contaminantes que puedan suponer un peligro para la ciudadanía.
No obstante, y ante el problema suscitado, Izquierda Unida de Guadalajara ha manifestado su preocupación por la presencia de este contaminante con la llegada del calor, que conjugado con los gases procedentes del transporte y de la industria de una gran urbe como la cercana Madrid, llegarán a prolongarse hasta el mes de septiembre.
Las Comunidades Autónomas tienen la responsabilidad sobre la calidad del aire en su ámbito geográfico y han de establecer planes de actuación para combatir este contaminante, que no sale directamente de ningún punto emisor, sino que es el resultado de la interacción de la radiación solar con los gases provenientes de la quema de combustibles fósiles, ha manifestado Juan García Vicente, miembro de Izquierda Unida. Tomando como base esta premisa Guadalajara recibe o sufre esta contaminación que procede, básicamente, de la región madrileña en donde las insostenibles y descabelladas políticas de movilidad y transporte, exportan este gas a las zonas limítrofes, tanto a Toledo como a nuestra provincia, sentencia.
Para la solución de esta contaminación de especial incidencia en el periodo estival, Izquierda Unida propone que se desarrolle una política de información municipal sobre este contaminante que afecta a la salud de la población, a la vegetación e incluso los monumentos y edificios por su fuerte poder oxidante por medio de paneles informativos en la capital y donde la gente, al igual que ocurre con los termómetros, pueda estar perfectamente informada de los niveles en los que nos encontramos. Unido a ello, se hace necesaria una política de movilidad y transporte más sostenible en la provincia de Guadalajara, capaz de minimizar la emisión de gases precursores del ozono.
Asimismo, y ante la insostenible actividad madrileña, Izquierda Unida tiene previsto presentar un informe a las autoridades competentes, que son las que han de establecer protocolos de actuación conjunta con la Comunidad de Madrid para combatir la producción de ozono troposférico.