La ciudad se adhiere al Pacto de Alcaldes y pretende reducir un 20% la emisión de CO2

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Una de las votaciones vividas en el pleno de ayer.
Por: A.B. GUADALAJARA
Con unanimidad de todos los grupos políticos, aunque con alguna discrepancia en las formas de abordarlo, el Ayuntamiento aprobó ayer su adhesión al llamado Pacto de Alcaldes, como ya anunciara el primer edil, Antonio Román. Esta declaración de intenciones pretende mejorar la sostenibilidad y propiciar el ahorro energético en la ciudad a lo largo de la próxima década. Entre los objetivos se encuentra la reducción de la emisión de dióxido de carbono. Además, se anunció el compromiso de realizar un informe anual sobre los avances.
El Ayuntamiento de Guadalajara aprobó en el pleno de ayer de manera unánime la adhesión de la ciudad al llamado Pacto de Alcaldes, iniciativa cuyo objetivo es implantar criterios de desarrollo sostenibles en las ciudades españolas desde ahora y hasta 2020, apostando por la reducción del dióxido de carbono, el sostén del consumo energético y la apuesta por las fuentes de carácter renovable, entre otras medidas.
Según detalló ayer el concejal de Medio Ambiente, Lorenzo Robisco, entre las máximas que se perseguirán se encuentra la rebaja de hasta un 20 por ciento la emisión de dióxido de carbono (CO2), y anunció que desde el Consistorio se trabajará para “adaptar estructuras urbanas” y para “movilizar a la sociedad” en este sentido. Entre esas medidas, el edil subrayó que es intención sumar a esta dinámica las nuevas farolas y semáforos que se instalen en la ciudad –ya se realizan estudios al respecto para corroborar su viabilidad–, mientras que igualmente se comprometió a realizar un informe anual que velará por la salud de la aplicación del citado Pacto de Alcaldes en la capital alcarreña. “A esta iniciativa se han sumado ya muchos Ayuntamientos, grandes y pequeños”, aseguró Robisco, “y desde Guadalajara queremos también asomarnos a ella”.
Desde la Oposición, sin embargo, se mostraron preocupados con el cariz de compleja movilidad que, en su opinión, está adquiriendo la ciudad. El portavoz de Izquierda Unida, José Luis Maximiliano, recordó que “aún estamos muy lejos” de los niveles marcados en la famosa cumbre de Kyoto, y recordó la “necesidad imperiosa de cambiar el modelo de movilidad”, apostando mucho más por el tránsito de peatones y por el uso del transporte público en detrimento del coche particular.
Por su parte, el portavoz socialista, Daniel Jiménez, exigió igualmente un plan integral de reforma del transporte público que mejore sus prestaciones y compromisos en los textos de las diferentes ordenanzas municipales con este objetivo del Pacto de Alcaldes.
Robisco recordó a ambos que el Ayuntamiento pondrá en marcha en los próximos meses la creación de un gran carril bici y la habilitación de un anillo verde alrededor de toda la ciudad, lo que, en su opinión, contribuirá a reducir la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera. Maximiliano, sin embargo, aunque partidario de ambas medidas, le recordó que no son suficientes y que es necesario abordar un cambio en el modelo de desarrollo. Jiménez, por su parte, criticó el proyecto de carril bici porque atraviesan 14 veces por paso de peatones en un recorrido de 12,5 kilómetros, lo que, en su opinión, lo convierte en “ocio peligroso”. “Así no se solucionan los problemas de movilidad”, asegura.