La coalición gobernante acuerda iniciar la destitución de Musharraf

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
La coalición gobernante de Pakistán, que lideran el partido de la difunta Benazir Bhutto y el del ex primer ministro Nawaz Sharif, ha decidido finalmente iniciar los procedimientos para destituir al presidente, Pervez Musharraf, a quien obligarán a someterse a una moción de confianza en la Asamblea Nacional y las asambleas provinciales.
En caso de no aceptar, iniciarán un proceso de destitución como estipula la Constitución.
El líder del Partido del Pueblo de Pakistán (PPP) y viudo de Bhutto, Asif Alí Zardari, y Sharif, a quien precisamente Musharraf derrocó en el golpe de Estado de octubre de 1999 que le llevó al poder, fueron los encargados de anunciar oficialmente ayer que el presidente se enfrentará a su destitución en virtud de los estipulado en el artículo 47 de la Constitución si no se somete a un voto de confianza en las asambleas.
El anuncio se produce tras dos días de reuniones maratonianas entre Zardari y Sharif, cuyo fin último era limar todas las diferencias que habían surgido en el seno de la coalición gobernante que llegó al poder tras las elecciones del pasado 18 de febrero en las que los partidarios de Musharraf fueron los grandes derrotados. De prosperar el procedimiento, Musharraf se convertiría en el primer presidente paquistaní destituido.
Según señaló Zardari durante la rueda de prensa, Musharraf no ha solicitado el voto de confianza del nuevo Parlamento, al que se comprometió tras su reelección en octubre pasado, ni se ha dirigido a la Asamblea Nacional y de hecho, añadió, “ha trabajado para minar la transición a la democracia” del país. “El presidente ha debilitado a la federación y minado la confianza de la nación”, subrayó.
Además, prosiguió en su argumentación, según informan los medios locales, destituyó a jueces, incluido el magistrado jefe del Tribunal Supremo, mediante “medios extrajudiciales” y sus políticas han sido responsables del “punto muerto económico y de la peor carestía energética en la historia”.
Por todo ello, “actualmente se ha hecho imperativo iniciar el procedimiento para destituir al presidente Pervez Musharraf en virtud del artículo 47”, explicó Zardari, quien compareció acompañado por Sharif en su residencia en Islamabad. Además, denunció que, “pese a su claro compromiso de que si su partido era derrotado en las elecciones (de febrero) dimitiría, sigue aferrado al cargo de presidente”. Por su parte, Sharif respaldó el anuncio realizado por Zardari, asegurando que su partido, la Liga Musulmana de Pakistán-N (PML-N), también está de acuerdo con el proceso de destitución. Según Sharif, “esta persona ha cometido una opresión contra Pakistán, por eso el Parlamento ha decidido destituirle”. En el mismo sentido se pronunció el senador del Partido Nacional Awami --otro socio de la coalición--, Haji Adeel, que respaldó el acuerdo.

Consultas de Musharraf
Entretanto, Musharraf no se ha pronunciado aún oficialmente sobre la decisión de la coalición de Gobierno, pero según la cadena de televisión GEO, ha mantenido consultas detalladas con un experto constitucional y ha discutido el modo de protegerse contra el ‘impeachment’. El diario ‘The News’ informó ayer de que Musharraf aseguró ayer, después de que se diera por hecho que la coalición iniciaría los trámites para destituirle, que igual que el Gobierno tenía derecho a iniciar un ‘impeachment’, él tiene derecho a defenderse. El presidente se pronunció en este sentido durante un encuentro con expertos legales y dirigentes políticos afines a quienes aseguró que él es un firme partidario de la democracia y no desea enfrentarse con ninguna institución.

La caída en picado del presidente pakistaní

La popularidad de Musharraf ha ido en retroceso en los últimos meses, sobre todo después de que renunciara a la jefatura del Ejército que había compartido con la del Estado desde que llegó al poder en 1999, presionado tanto por la oposición interna como por la comunidad internacional. El asesinato de la ex primera ministra Bhutto el 27 de diciembre, con la que había llegado en principio a un acuerdo para el reparto de poder con el que pensaba ‘lavar’ su imagen, contribuyó también a su caída, que se vio reforzada con la derrota de sus partidarios en las elecciones de febrero y la victoria de sus principales detractores, lo que le dejó en una situación muy incómoda. También sus relaciones con Estados Unidos se han deteriorado últimamente.