La Comarca de Molina de Aragón-Alto Tajo rehabilita sus chozones sabineros para recuperar su patrimonio etnográficoturístico

22/10/2026 - 14:55 Redacción

La actuación cuenta con fondos europeos y ha sido impulsada por ADR- Molina Alto Tajo. 

La Comarca de Molina de Aragón-Alto Tajo ha dado un paso decisivo en la conservación de uno de los elementos más singulares y representativos de su paisaje etnográfico gracias a los trabajos de rehabilitación de sus tradicionales chozones sabineros. Estas construcciones de arquitectura popular, ligadas históricamente a la ganadería extensiva y a la vida pastoril cuyos orígenes documentales se remontan a la Edad Media, constituyen un testimonio vivo de la relación ancestral entre las comunidades rurales de la zona y su entorno natural.

Las actuaciones de mejora han sido promovidas por la Asociación de Desarrollo Rural del Alto Tajo Molina de Aragón en el marco de su Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, una iniciativa financiada con fondos europeos Next Generation. La intervención no solo ha permitido frenar el paulatino deterioro de un patrimonio material frágil y en riesgo de desaparición, sino que refuerza el posicionamiento estratégico del Alto Tajo como un destino de referencia en naturaleza, cultura e identidad.

Construidos íntegramente con materiales del propio entorno, como la piedra seca, la madera de sabina y la barda vegetal, los chozones son una muestra representativa de la arquitectura vernácula o popular, una categoría patrimonial amparada por la legislación de patrimonio histórico nacional y autonómico por su relevante valor ambiental, histórico y etnográfico. Estas infraestructuras explican cómo se organizaba la vida ganadera, cómo se aprovechaban los pastos comunales, cómo se protegía el ganado frente a las inclemencias meteorológicas y cómo los habitantes desarrollaron soluciones constructivas sostenibles adaptadas al clima y a la topografía local.

El deterioro progresivo de estos elementos se aceleró a partir de la década de 1960 debido a la pérdida de la actividad ganadera tradicional, la falta de mantenimiento continuo y el impacto del cambio climático. Su restauración evita la pérdida irreversible de un legado vinculado a los oficios tradicionales y al conocimiento transmitido entre generaciones, garantizando que tanto vecinos como visitantes puedan comprender el proceso histórico que ha modelado el paisaje actual.

Asimismo, la intervención fomenta un renovado orgullo territorial entre la población local, al reconocer y revalorizar los saberes populares y las técnicas constructivas tradicionales que durante siglos definieron el día a día del pastoreo en la comarca. Esta reconexión con las raíces culturales no solo contribuye a la preservación del paisaje humano, sino que impulsa la fijación de población e incentiva iniciativas locales orientadas a la divulgación y el cuidado del entorno.

Desde el punto de vista turístico, la recuperación de los chozones abre nuevas oportunidades para la consolidación de un modelo de turismo responsable, respetuoso y de calidad. Frente al consumo acelerado del entorno natural, estas infraestructuras restauradas se convierten en potentes herramientas de interpretación del paisaje, permitiendo articular itinerarios culturales de profundo contenido didáctico. Su integración en rutas de senderismo, itinerarios paisajísticos y actividades de educación ambiental ofrecerá a los viajeros una experiencia auténtica y conectada con la memoria histórica de la zona. Con esta actuación, la Asociación de Desarrollo Rural reafirma su compromiso con la preservación de la herencia colectiva del territorio y la transformación de sus recursos etnográficos en verdaderos motores de desarrollo económico y social sostenible para el futuro.