La Comisión de Quejas estima que Karzai debe celebrar una segunda vuelta
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
ELECCIONES PRESIDENCIALES
Considera insuficientes los votos tras la denuncia de fraude
Con esta decisión, Karzai deberá concurrir a una segunda vuelta frente a su principal rival, el ex ministro de Asuntos Exteriores Abdulá Abdulá, por no haber alcanzado el 50 por ciento mínimo necesario, según informaron fuentes de la EEC a la cadena pública británica. Los primeros resultados oficiales concedían a Karzai más del 54 por ciento de los votos, lo que le permitía renovar el cargo en primera vuelta.
La EEC entregó en la mañana de ayer los resultados de su investigación a la Comisión Electoral Independiente (IEC), que deberá tomar la decisión definitiva sobre los resultados electorales. Este organismo está ampliamente controlado por los partidarios de Karzai, pero los analistas han advertido de que legalmente está obligado a aceptar el veredicto de la EEC.
El pasado martes, el presidente Karzai reconoció que en las elecciones se habían registrado casos de fraude, pero advirtió de que no habían sido a gran escala y no era necesaria la celebración de una segunda vuelta. También acusó a algunos medios de comunicación y autoridades de países occidentales de exagerar las irregularidades. La Unión Europea había detectado numerosos fraudes y Estados Unidos ha anunciado que no enviará nuevas tropas al país en tanto no se solucione su problema político.El embajador afgano en Estados Unidos, Said Tayeb Jawad, admitió al final de la semana pasada que era probable que se celebrase la segunda vuelta, pero advirtió de que será imposible que se lleve a cabo en el plazo de dos semanas exigido por la Constitución a partir de la certificación oficial de los resultados. En todo caso, aplazarlo hasta la primavera sería un desastre, alertó el embajador, por lo que advirtió de la necesidad de que los comicios se celebren en el plazo de un mes para no prolongar la incertidumbre.
De momento, según el diario Washington Post, las papeletas de votos con los nombres de Karzai y Abdulá ya se han imprimido en Londres y se encuentran en poder de la misión de la ONU en Kabul en previsión de que se tenga que celebrar la segunda vuelta, según informaron fuentes norteamericanas.
Transparencia
El presidente de la Comisión Electoral de Quejas (ECC) de Afganistán, Grant Kippen, se mostró ayer convencido de que la investigación de las acusaciones de fraude se ha llevado a cabo de forma transparente. Con estas declaraciones Kippen respondió a las críticas del presidente afgano, Hamid Karzai, para quien la labor de esta comisión ha sido incorrecta.
Hemos sido muy claros en la forma en que hemos tratado la investigación, aseguró Kippen. Intentamos hacer nuestro trabajo de forma muy cuidadosa, transparente y oportuna (...), añadió. Además, el presidente de la ECC, controlada por la ONU y por el Gobierno afgano, afirmó que ésta ha estado regularmente en contacto con los dirigentes de las campañas de Karzai y de su principal contrincante, Abdulá Abdulá. Kippen reconoció que durante las pesquisas se produjeron muchos intentos de estafar a los investigadores. Asimismo, señaló que se detectó fraude en todas las provincias del país y que en algunos casos superó el 90 por ciento.
Por otro lado, Kippen explicó que ahora es responsabilidad de la Comisión Electoral Independiente (IEC) decidir si debe celebrarse una segunda vuelta. Según la legislación electoral afgana, dicha segunda vuelta ha de tener lugar dos semanas después de la certificación oficial de los resultados. Si bien el embajador afgano en Estados Unidos, Said Tayeb Jawad, ya ha anunciado que es imposible que se cumpla con este plazo, se espera que los comicios puedan celebrarse antes de que empiece el invierno para garantizar una alta participación.
Llamamiento de la UE
La presidencia sueca de la Unión Europea ha pedido este lunes al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, que acepte la celebración de una segunda vuelta electoral si los resultados de las presidenciales del pasado 20 de agosto apuntan en esa dirección.
Si los resultados apuntan que es necesaria una segunda vuelta, debe celebrarse una segunda vuelta, dijo el ministro sueco de Asuntos Exteriores, Carl Bildt, en rueda de prensa en Bruselas junto a su homólogo ruso, Sergei Lavrov. La Comisión Electoral de Quejas (EEC), el organismo apoyado por la ONU encargado de investigar los supuestos fraudes cometidos en las elecciones presidenciales afganas, llegó a la conclusión de que Karzai no obtuvo el porcentaje de votos suficiente para ganar en primera vuelta.
Bildt subrayó igualmente la necesidad de que todos los participantes en el proceso electoral respeten todas las etapas del proceso acordado, incluido el trabajo de la Comisión Electoral de Quejas y de la Comisión Electoral Independiente (IEC), que deberá tomar la decisión definitiva sobre los resultados electorales tras haber recibido el informe de la ECC.
La Comisión Electoral Independiente está controlada por los partidarios de Karzai, pero los analistas han advertido de que legalmente está obligado a aceptar el veredicto de la Comisión de Quejas. De hecho, el propio Karzai reconoció que en las elecciones se habían registrado casos de fraude aunque dijo que no habían sido a gran escala y no era necesaria la celebración de una segunda vuelta.
La Unión Europea había detectado numerosos fraudes y Estados Unidos ha anunciado que no tomará ninguna decisión sobre el envío de más tropas al país en tanto no se solucione el problema político.
Mientras, el embajador afgano en Estados Unidos, Said Tayeb Jawad, reconoció la semana pasada que era probable que se celebrase la segunda vuelta, pero advirtió de que será imposible hacerlo en el plazo de dos semanas exigido por la Constitución a partir de la certificación oficial de los resultados.
En todo caso, aplazarlo hasta la primavera sería un desastre, según el embajador, que habló de que los comicios se celebren en el plazo de un mes para no prolongar la incertidumbre.
Por su parte, Lavrov destacó que Rusia no quiere que los esfuerzos internacionales en materia de seguridad en Afganistán fracasen y aseguró que Moscú está haciendo todo lo que puede para colaborar.
A su juicio, el fracaso de la comunidad internacional en Afganistán significaría que los problemas ligados al terrorismo internacional, el tráfico de droga y el crimen organizado empeorarían en la región de Asia central y en Rusia. Por eso --dijo-- estamos haciendo todo lo que podemos para apoyar a las fuerzas de seguridad internacionales, cuyo mandato fue aprobado por el consejo de seguridad de la ONU.
El pasado martes, el presidente Karzai reconoció que en las elecciones se habían registrado casos de fraude, pero advirtió de que no habían sido a gran escala y no era necesaria la celebración de una segunda vuelta. También acusó a algunos medios de comunicación y autoridades de países occidentales de exagerar las irregularidades. La Unión Europea había detectado numerosos fraudes y Estados Unidos ha anunciado que no enviará nuevas tropas al país en tanto no se solucione su problema político.El embajador afgano en Estados Unidos, Said Tayeb Jawad, admitió al final de la semana pasada que era probable que se celebrase la segunda vuelta, pero advirtió de que será imposible que se lleve a cabo en el plazo de dos semanas exigido por la Constitución a partir de la certificación oficial de los resultados. En todo caso, aplazarlo hasta la primavera sería un desastre, alertó el embajador, por lo que advirtió de la necesidad de que los comicios se celebren en el plazo de un mes para no prolongar la incertidumbre.
De momento, según el diario Washington Post, las papeletas de votos con los nombres de Karzai y Abdulá ya se han imprimido en Londres y se encuentran en poder de la misión de la ONU en Kabul en previsión de que se tenga que celebrar la segunda vuelta, según informaron fuentes norteamericanas.
Transparencia
El presidente de la Comisión Electoral de Quejas (ECC) de Afganistán, Grant Kippen, se mostró ayer convencido de que la investigación de las acusaciones de fraude se ha llevado a cabo de forma transparente. Con estas declaraciones Kippen respondió a las críticas del presidente afgano, Hamid Karzai, para quien la labor de esta comisión ha sido incorrecta.
Hemos sido muy claros en la forma en que hemos tratado la investigación, aseguró Kippen. Intentamos hacer nuestro trabajo de forma muy cuidadosa, transparente y oportuna (...), añadió. Además, el presidente de la ECC, controlada por la ONU y por el Gobierno afgano, afirmó que ésta ha estado regularmente en contacto con los dirigentes de las campañas de Karzai y de su principal contrincante, Abdulá Abdulá. Kippen reconoció que durante las pesquisas se produjeron muchos intentos de estafar a los investigadores. Asimismo, señaló que se detectó fraude en todas las provincias del país y que en algunos casos superó el 90 por ciento.
Por otro lado, Kippen explicó que ahora es responsabilidad de la Comisión Electoral Independiente (IEC) decidir si debe celebrarse una segunda vuelta. Según la legislación electoral afgana, dicha segunda vuelta ha de tener lugar dos semanas después de la certificación oficial de los resultados. Si bien el embajador afgano en Estados Unidos, Said Tayeb Jawad, ya ha anunciado que es imposible que se cumpla con este plazo, se espera que los comicios puedan celebrarse antes de que empiece el invierno para garantizar una alta participación.
Llamamiento de la UE
La presidencia sueca de la Unión Europea ha pedido este lunes al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, que acepte la celebración de una segunda vuelta electoral si los resultados de las presidenciales del pasado 20 de agosto apuntan en esa dirección.
Si los resultados apuntan que es necesaria una segunda vuelta, debe celebrarse una segunda vuelta, dijo el ministro sueco de Asuntos Exteriores, Carl Bildt, en rueda de prensa en Bruselas junto a su homólogo ruso, Sergei Lavrov. La Comisión Electoral de Quejas (EEC), el organismo apoyado por la ONU encargado de investigar los supuestos fraudes cometidos en las elecciones presidenciales afganas, llegó a la conclusión de que Karzai no obtuvo el porcentaje de votos suficiente para ganar en primera vuelta.
Bildt subrayó igualmente la necesidad de que todos los participantes en el proceso electoral respeten todas las etapas del proceso acordado, incluido el trabajo de la Comisión Electoral de Quejas y de la Comisión Electoral Independiente (IEC), que deberá tomar la decisión definitiva sobre los resultados electorales tras haber recibido el informe de la ECC.
La Comisión Electoral Independiente está controlada por los partidarios de Karzai, pero los analistas han advertido de que legalmente está obligado a aceptar el veredicto de la Comisión de Quejas. De hecho, el propio Karzai reconoció que en las elecciones se habían registrado casos de fraude aunque dijo que no habían sido a gran escala y no era necesaria la celebración de una segunda vuelta.
La Unión Europea había detectado numerosos fraudes y Estados Unidos ha anunciado que no tomará ninguna decisión sobre el envío de más tropas al país en tanto no se solucione el problema político.
Mientras, el embajador afgano en Estados Unidos, Said Tayeb Jawad, reconoció la semana pasada que era probable que se celebrase la segunda vuelta, pero advirtió de que será imposible hacerlo en el plazo de dos semanas exigido por la Constitución a partir de la certificación oficial de los resultados.
En todo caso, aplazarlo hasta la primavera sería un desastre, según el embajador, que habló de que los comicios se celebren en el plazo de un mes para no prolongar la incertidumbre.
Por su parte, Lavrov destacó que Rusia no quiere que los esfuerzos internacionales en materia de seguridad en Afganistán fracasen y aseguró que Moscú está haciendo todo lo que puede para colaborar.
A su juicio, el fracaso de la comunidad internacional en Afganistán significaría que los problemas ligados al terrorismo internacional, el tráfico de droga y el crimen organizado empeorarían en la región de Asia central y en Rusia. Por eso --dijo-- estamos haciendo todo lo que podemos para apoyar a las fuerzas de seguridad internacionales, cuyo mandato fue aprobado por el consejo de seguridad de la ONU.