La Convención Republicana encumbra al ticket John McCain y Sara Palin

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
Sarah Palin superó con nota, según todos los análisis, la prueba de fuego de su discurso ante la Convención del Partido Republicano en el que aceptó su nominación para la vicepresidencia de Estados Unidos en la candidatura de John McCain. Defendiendo su pasado político y asumiendo las vicisitudes familiares relacionadas con su hija embarazada a los 17 años, Palin se metió a los delegados en el bolsillo. Además, aprovechó para atacar de entrada al adversario demócrata, Barack Obama, a quien acusó de no tener tanta experiencia en política como ella misma.
Tras su intervención, John McCain, no dudó en presumir de número dos ante sus incondicionales, ironizando sobre los críticos por su elección, preguntando si hizo realmente una buena elección para la próxima vicepresidenta de EE.UU. Antes de su discurso del jueves por la noche (madrugada del viernes en España), el senador por Arizona fue nominado oficialmente como candidato republicano en la carrera por la Casa Blanca por los delegados asistentes a la Convención Nacional Republicana. Antes, McCain ya subió al escenario a apoyar a la candidata a la vicepresidencia de los EE.UU., Sarah Palin, después de su vibrante discurso con un sólo comentario y dirigiéndose a la audiencia: “¿No creéis que he hecho la elección correcta para la próxima vicepresidenta de EE.UU?”.
De esta forma, concluía un discurso en el que la gobernadora de Alaska se dirigió a una masa de gente que no paraba de corear su nombre, para aceptar a su término la candidatura republicana a la vicepresidencia del país. “Acepto el reto de una pelea dura”, proclamó, según declaraciones difundidas por la CNN y recogidas por otr/press, dando a entender que en su pugna por ser la ‘número dos’ de la primera potencia mundial no tendrá la más mínima consideración con sus rivales demócratas. De hecho, Palin dedicó su intervención en la Convención no sólo a defenderse de las críticas que ha recibido, sino también para atacar a Obama. Puesto que entre los comentarios opuestos a su elección como posible vicepresidenta ha sido su escasa experiencia (pues lleva tan sólo dos años como gobernadora de Alaska), Palin aprovechó para desviar el comentario alegando que el demócrata tiene aún menos tablas que ella, pues “no ha aprobado nunca una ley importante, ni siquiera una reforma”.
Asimismo, Palin apeló a los grandes temas de la campaña de su partido, como la guerra de Irak, sobre lo que dijo de Obama que “puede dar un discurso entero sobre la guerra que América está luchando sin usar la palabra victoria, excepto cuando habla de su propia campaña”. En la misma línea, indicó sobre el terrorismo de Al Qaeda que mientras EE.UU. sigue entre sus objetivos, Obama se preocupa de que “les lean sus derechos”. Pero estos no fueron los únicos comentarios que Palin dedicó a su partido rival, ya que se preguntó “cuál es exactamente el plan” de los demócratas “aparte de salvar el planeta”. Así, defendió la candidatura del líder de los republicanos alegando que “hay algunos candidatos que usan el cambio para promover sus campañas y hay otros, como John McCain, que usan sus campañas para promover el cambio”.

Una familia ‘típica’
Durante su intervención, Palin presentó a su familia, que la observaba expectante desde la primera fila de asientos, donde estaban su marido y sus cinco hijos, entre los que estaba Briston, de 17 años, de la que en los últimos días se ha sabido que está embarazada de su novio, Levi Johnston, de 18 años, que permaneció sentado a su lado. No obstante, no se refirió al polémico asunto, del que, incluso se anunció que ambos adolescentes se casarían, aunque, quizá, sin seguir a rajatabla las tradiciones al respecto. De hecho, en lugar de un anillo que anuncie compromiso, lo que luce Johnston en su dedo anular es un tatuaje con el nombre de su novia.
Así, Palin se refirió a su familia con palabras de cariño, queriendo zanjar la polémica sobre ella. “Desde dentro, ninguna familia parece típica. Ese es nuestro caso. Nuestra familia tiene los mismo altibajos, retos y alegrías que el resto”, afirmó, al tiempo que se hizo eco del apodo de “madre hockey” que la ha otorgado la prensa.
En este sentido, Palin también tuvo palabras para la prensa, que ha comentado en los últimos días, entre otros temas, el embarazo de su hija, a quien espetó: “tengo una noticia urgente para esos periodistas y columnistas: yo no voy a Washington a ganarme su reconocimiento sino para servir a la gente de este país”. Pero no todo fueron aplausos y ovaciones a sus comentarios, ya que en el recinto la Policía tuvo que detener a dos manifestantes anti republicanas que fueron expulsadas del acto.

Por su parte, el candidato demócrata a la Vicepresidencia de Estados Unidos, Joe Biden, elogió ayer el discurso de su homóloga republicana, Sarah Palin, al calificarlo de “increíblemente bien elaborado y pronunciado”, aunque consideró que a su retórica le faltaba sustancia. Biden opinó que Palin se expresó bien pero no dijo nada acerca de las cuestiones importantes, según informa la cadena estadounidense CNN. “No escuché la expresión ‘clase media’. No escuché una sola palabra sobre atención sanitaria. No escuché una sola palabra sobre ayudar a la gente a ir a la universidad”, enumeró el senador por Delaware al programa American Morning. Biden siguió refiriéndose a otros aspectos que no estaban incluidos en el discurso que Palin pronunció anoche en la Convención Nacional Republicana celebrada en Minneapolis, estado de Minnesota. “No tienen una sola respuesta a cómo podemos salir del agujero en el que hemos estado metidos durante los últimos ocho años”, criticó el candidato.
Palin, gobernadora de Alaska, se burló de la experiencia del aspirante demócrata a la Presidencia, Barack Obama, como organizador comunitario en sus inicios en Chicago e hizo hincapié en que, aunque el senador por Illinois ha escrito dos memorias, no ha hecho ninguna ley importante.
Biden contraatacó diciendo que Obama ha contribuido a formular “la reforma de ley de ética más importante desde (el caso) Watergate”. Como senador de Illinois, Obama desempeñó un papel destacado en la aprobación de la primera reforma importante de una ley de ética en este estado en 25 años.
Además, Obama contribuyó como senador de Estados Unidos a la aprobación de la Ley de Transparencia y Responsabilidad Legislativa, que fue aprobada por el presidente, George W. Bush, en septiembre del año pasado. El aspirante demócrata a la Vicepresidencia adelantó que, en el debate que mantendrá con su rival el próximo 2 de octubre en la Universidad de Washington (en Saint Louis, Missouri), se ceñirá a temas políticos.
“Cuando hagamos el debate --y chico, va a ser una interlocutora difícil, va a ser una interlocutora hábil--, voy a intentar hablar de las diferencias en nuestra visión del mundo y de lo que vamos a hacer por el país”, indicó, añadiendo que, “si se va tratar de quién puede adoptar la línea más dura, entonces ella va a ganar el debate”. “Pero no voy a eso”, añadió.