La devoción acompañó de nuevo a la Antigua

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

La Virgen, a su paso frente al edificio del Ayuntamiento.
Por: M.J.ESTABLÉS.GUADALAJARA
Cientos de devotos de la Virgen de la Antigua acompañaron ayer a la Patrona de la ciudad en procesión desde su santuario hacia la iglesia del Fuerte. Al son del himno nacional y de las campanas del templo, una Antigua radiante salía de su templo arropada por el calor del pueblo de Guadalajara.
Durante la marcha, cánticos y rezos y el son de los acordes de la Banda Provincial de Música no cesaron de sonar como muestra de respeto y devoción hacia la Patrona de la capital. Desde hoy mismo, comenzará a celebrarse el novenario de rigor de la Virgen, hasta el día 7 de septiembre, en la iglesia de San Francisco.

Como no podía ser menos, la Virgen de la Antigua, Patrona de la ciudad de Guadalajara, no defraudó a ningún alcarreño. Radiante, llena de frescura y arropada por cientos de devotos, la Antigua salía de su santuario al son del himno nacional y de las campanas del templo. Por primera vez en la historia, la marcha finalizó en la iglesia de San Francisco. Así, la concatedral se quedaba en esta ocasión huérfana de la Patrona, para desfortuna de algunos de sus seguidores más fieles.
Como manda la tradición, la imagen, arropada por los aplausos de los guadalajareños allí presentes, sobre las 20.40 horas salía de la recién remodelada iglesia de la Antigua tras la celebración de una breve misa en su honor.
El primer acto de la programación de Ferias no sólo reunió a los seguidores de la Patrona, sino también a numerosas autoridades como el alcalde de la ciudad, Antonio Román, los concejales Juan Antonio de las Heras, Eladio Freijo, Encarnación Jiménez, Jaime Carnicero, Carmen Heredia, Teresa Tejedor y Daniel Jiménez.
La Antigua, vestida con un precioso manto verde con hilos de oro y el escudo de la ciudad bordado en su espalda, así como una impresionante mantilla de hilos de oro, desfiló con solemnidad desde la plaza que lleva su nombre hacia las calles Doctor Mayoral, Mayor, Miguel Fluiters, Teniente Figueroa, Gonzalo Herranz, Ingeniero Mariño, Ramón y Cajal y la plaza de Bejanque para finalizar a las puertas del templo del Fuerte.
La belleza y majestuosidad de la Virgen se vio acrecentada con el magistral trabajo realizado por el florista azudense David Calleja. Más de medio millar de flores revestían la carroza que transportaba a la Patrona por las calles de la ciudad. Para la procesión de ayer, Calleja ideó un montaje floral “con un toque verde, a juego con el manto de la Virgen, con una estética muy natural, silvestre y primaveral”. En concreto, la carroza estaba engalanada con gladiolos blancos, cerca de una treintena de antuhrihm, unos 70 crisantemos, unas 60 varas de statice de tonalidad morada, unos 150 soliago de color amarillo, así como un centenar de margaritas y otro de rosas rojas. Con todas estas flores especiales, Calleja consiguió realizar un montaje espectacular, en el que la imagen de la Virgen parecía que se encontraba flotando entre ellas.
A partir de hoy mismo comenzará un novenario en honor a la Virgen que finalizará el próximo día 7 con la tradicional ofrenda floral a la Patrona.