La devoción pudo más que la lluvia en Barbatona

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

La virgen tuvo que ser cubierta con plásticos a causa de la lluvia.
Por: Redacción
La lluvia deslució pero no impidió que un año más cerca de 6.000 devotos acudieran como cada segundo domingo de mayo a venerar a la Virgen de la Salud en la 45º Marcha Diocesana a Barbatona, que con el lema ‘Con María, sí a la vida’ mostraba la más rotunda oposición de la Iglesia a la ampliación de la Ley del Aborto al tiempo que engrandecía el milagro de la vida.
La marcha, iniciada a las 9.00 de la mañana desde el atrio de la catedral de Sigüenza, no estuvo exenta de una copiosa lluvia que obligó a los romeros en su peregrinaje hacia Barbatona a resguardarse con paraguas y chubasqueros, los grandes protagonistas de la jornada. Muchos otros optaron por llegar al lugar a bordo de los autobuses o bien vehículos particulares, que colapsaron por momentos la entrada a esta pequeña pedanía seguntina.
A las 11 de la mañana, todos permanecían ya en la explanada del pinar de Barbatona para ser testigos de la Eucaristía, presidida un año más por el obispo de Sigüenza-Guadalajara José Sánchez. Junto al improvisado altar, ocupado por los concelebrantes, se erigía majestuosa la imagen de la Virgen de la Salud, adornada para la festividad con múltiples claveles de colores y protegida de la lluvia por un plástico que no permitió evidenciar los trabajos de limpieza y restauración a los que ha sido sometida recientemente por el seguntino Francisco José Boldo Pascua. Arropando muy de cerca a la Virgen se encontraban los miembros de la hermandad, así como las autoridades políticas de la localidad y de la provincia, testigos junto con los miles de feligreses de las lecturas, cánticos y ofrendas a la Virgen, éstas últimas en forma de alimentos o donaciones económicas, así como de las entregas del cirio votivo del santuario a las parroquias de Chiloeches, Canredondo, Rebollosa de Jadraque, María Auxiliadora de Guadalajara, El Casar, Mochales, Mondéjar, Anguita, El Recuenco y Robledillo de Mohernando, así como la Obra de la Iglesia, Manos Unidas, la Asociación Juan XIII y los movimientos apostólicos Fe y Luz y Vida Ascendente.
Tras el canto de la salve, la Virgen de la Salud regresó hasta el santuario, donde los fieles tuvieron ocasión de adorar de una forma más intimista a la virgen, así como asistir a las santas misas que se oficiaron por la tarde.

El origen de la Marcha
La tradición y devoción a la Virgen de la Salud de Barbatona tiene raíces profundas. Cuenta la leyenda que la Virgen se apareció por primera vez en el siglo XI a un pastor en las ramas de un pino. Poco a poco su fama curativa fue extendiéndose, ganándose el nombre de Nuestra Señora de la Salud, título que hoy conserva. A los 100 años de su primera aparición se erigió la primitiva ermita, que ante la afluencia de peregrinos atraídos por los poderes curativos de la Virgen se quedó pequeña. Esta situación se solventó con la edificación de un nuevo santuario en el XVIII, relegando la originaria ermita a la actual parroquia de Barbatona.
La marcha a Barbatona, según nos narra el secretario de la cofradía, Rafael Lafuente Ondategui, se remonta 45 años atrás en el concilio vaticano II, que gracias al tesón del obispo de la Diócesis de Sigüenza, Laureano Castán Lacoma, se proclamó a la virgen María madre de la iglesia. Para conmemorar ese título de la Virgen se estableció una acción de gracias que fue el origen de esta marcha.
Ésta no es, sin embargo, la única cita que los seguntinos tienen al año con la Virgen de la Salud, ya que en el mes de septiembre tiene lugar una segunda peregrinación al santuario, aunque no tan masiva como la de ayer. En esta ocasión la cita tiene lugar el primer domingo, a la que le seguirá un novenario en su honor que se extiende hasta el 8 de septiembre, cuando tiene lugar la octava de la Virgen.