La Diputación acusa al Ayuntamiento de Guadalajara de falsear datos del Consorcio de Residuos
01/10/2010 - 09:45
Por: Redacción
El concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Guadalajara y vocal de la Asamblea del Consorcio de Residuos de Guadalajara Lorenzo Robisco falseó ayer en una comparecencia pública datos sobre el funcionamiento de este organismo. En un documento entregado a los medios de comunicación, que analiza la actividad de la planta de tratamiento de Torija, el concejal afirma en el apartado de conclusiones que se han recepcionado, vertido y facturado 200.000 toneladas de RNP industriales, una cifra absolutamente errónea que en absoluto coincide con los datos que le fueron facilitados desde el Consorcio.
En la información aportada por los gestores de la planta, que obra en poder de Robisco desde hace semanas, se especifica claramente que en el periodo 2005-2008 la cantidad de Residuos No Peligrosos (RNP) que llegó a Torija fue de 62.000 toneladas, tres veces menos de lo indicado por el concejal y su asesor en el Ayuntamiento de Guadalajara. Sin embargo, ambos obvian este dato y hacen una falsa conversión de metros cúbicos a toneladas en proporción de uno a uno. La realidad es que el factor de conversión es de 0,4 toneladas por metro cúbico en los años 2006 y 2007, y de 0,25 en el año 2008, tal como deberían conocer si hubieran analizado con atención la documentación que reclamaron con insistencia.
Los datos reales sobre las cantidades acumuladas en el periodo 2005-2008 indican, por tanto, que han llegado a la planta de Torija un total de 293.000 toneladas de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) y 62.000 toneladas de RNP. La entrada de este tipo de residuos se incrementó en 2008 hasta triplicar la cifra de los dos años anteriores como consecuencia de la solicitud formulada por el propio Robisco, en nombre del Ayuntamiento de Guadalajara, para que fueran aceptados tras el cierre del vertedero de la capital, donde se depositaban hasta ese momento. Esta situación se mantuvo de manera transitoria durante casi un año y concluyó el pasado 15 de octubre a instancia del vicepresidente segundo de la Diputación y responsable del Área de Recursos Sostenibles, Jesús Recuero.
El propio Recuero recordó ayer esta circunstancia y lamentó que el Ayuntamiento de Guadalajara, con su alcalde, Antonio Román, a la cabeza, pretenda descargar sobre otros la responsabilidad de una situación que él mismo propició. También se preguntó si Román puede garantizar que no se arrojaron en el vertedero de Guadalajara RNP procedentes de otras provincias, antes de su cierre, ni entraron en él residuos peligrosos, conforme a lo que especifican los códigos LER.
Al cinismo demostrado ayer por Robisco se une ahora la utilización de datos falsos que le desacreditan como representante del Consorcio. Estas manipulaciones alcanzan de lleno a Román, vicepresidente del Consorcio de Residuos, y ponen de nuevo en evidencia que su único interés es abrir polémicas para tapar su propia inoperancia en la gestión de los residuos de origen industrial que se generan en la ciudad. De hecho, Robisco ha anunciado ahora, tras dos años de gobierno en el Ayuntamiento, la apertura de una planta de tratamiento de RNP para dentro de un año o año y medio.
Los datos reales sobre las cantidades acumuladas en el periodo 2005-2008 indican, por tanto, que han llegado a la planta de Torija un total de 293.000 toneladas de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) y 62.000 toneladas de RNP. La entrada de este tipo de residuos se incrementó en 2008 hasta triplicar la cifra de los dos años anteriores como consecuencia de la solicitud formulada por el propio Robisco, en nombre del Ayuntamiento de Guadalajara, para que fueran aceptados tras el cierre del vertedero de la capital, donde se depositaban hasta ese momento. Esta situación se mantuvo de manera transitoria durante casi un año y concluyó el pasado 15 de octubre a instancia del vicepresidente segundo de la Diputación y responsable del Área de Recursos Sostenibles, Jesús Recuero.
El propio Recuero recordó ayer esta circunstancia y lamentó que el Ayuntamiento de Guadalajara, con su alcalde, Antonio Román, a la cabeza, pretenda descargar sobre otros la responsabilidad de una situación que él mismo propició. También se preguntó si Román puede garantizar que no se arrojaron en el vertedero de Guadalajara RNP procedentes de otras provincias, antes de su cierre, ni entraron en él residuos peligrosos, conforme a lo que especifican los códigos LER.
Al cinismo demostrado ayer por Robisco se une ahora la utilización de datos falsos que le desacreditan como representante del Consorcio. Estas manipulaciones alcanzan de lleno a Román, vicepresidente del Consorcio de Residuos, y ponen de nuevo en evidencia que su único interés es abrir polémicas para tapar su propia inoperancia en la gestión de los residuos de origen industrial que se generan en la ciudad. De hecho, Robisco ha anunciado ahora, tras dos años de gobierno en el Ayuntamiento, la apertura de una planta de tratamiento de RNP para dentro de un año o año y medio.