La Diputación de Lleida aprueba que sus cargos se expresen habitualmente en catalán o aranés
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El PP asegura que el reglamento excluye el castellano de la vida política e institucional
La Diputación de Lleida, gobernada por ERC, PSC y Unitat d'Aran, aprobó hoy el reglamento del uso de la lengua catalana y occitana, que en uno de sus artículos recoge que los altos cargos se han de expresar habitualmente en catalán o aranés.
La aprobación definitiva se ha retrasado por las alegaciones presentadas en noviembre por el PP a la aprobación inicial del reglamento, que no han prosperado, argumentando que no respetaba la pluralidad lingüística de la sociedad bilingüe o trilingüe en el caso de la Val d'Aran porque no respetaba la elección de lengua.
"Permitan que me dirija a ustedes en parte en castellano para defender la postura del PP en este pleno. Ustedes ya saben que habitualmente me he expresado en este pleno en catalán, pero es que a partir de hoy, y si se aprueba el reglamento, existe un artículo que me obliga a hablar en catalán y por tanto prohíbe expresarme libremente en la lengua de mi elección", dijo hoy la única diputada popular Maria José Horcajada.
"Hasta ahora he hablado habitualmente en catalán porque quería, ahora lo tendré que hacer por imposición, esta es una diferencia de matiz", argumentó la popular, para quien están en juego "valores tan importantes como la libertad, la libertad de elección de lengua y la libertad lingüística".
Aclaró que es catalana y considera deber de las instituciones promover y proteger el catalán, pero nunca desde la imposición. "Y tampoco entiendo una promoción de la lengua catalana que tenga que serlo a costa de la exclusión del castellano de la vida política e institucional", dijo Horcajada para quien la sociedad leridana es bilingüe, que tiene sentido común y que está por encima de una clase política "que entiendo que en este aspecto no está a la altura".
Para la diputada el reglamento podría ir contra la libre competencia en el sentido de que los empresarios, los contratistas, y los proveedores tendrán que presentar toda la documentación en catalán.
El presidente de la Diputación, el republicano Jaume Gilabert, contestó a Horcajada que el hecho de que ella se hubiera podido expresar hoy en castellano demostraba que esta lengua no estaba discriminada.
El diputado de Unitat d'Aran, el partido de los socialistas araneses, y vicepresidente de la Diputación Joan Rius, consideró que este reglamento "pone negro sobre blanco la política lingüística que en la práctica ya funcionaba en la Diputación de Lleida". Desde su punto de vista, no deja de ser "políticamente relevante que ahora estos usos se conviertan en norma".
A juicio de Rius, en ningún caso el castellano estará discriminado porque será la lengua que se utilice en la institución cuando cualquier persona lo solicite porque el reglamento habla de lengua catalana como preferente. Rius que hizo parte de su intervención habló también en aranés, como ha hecho en muchos plenos, y afirmó también que la satisfacción que él sentía por la aprobación del reglamento "seguro que es extensible a toda la sociedad aranesa".
En el pleno de hoy, la Diputación aprobó, entre otros puntos, el recorte salarial a trabajadores y altos cargos de entre un 5 y un 15%.
"Permitan que me dirija a ustedes en parte en castellano para defender la postura del PP en este pleno. Ustedes ya saben que habitualmente me he expresado en este pleno en catalán, pero es que a partir de hoy, y si se aprueba el reglamento, existe un artículo que me obliga a hablar en catalán y por tanto prohíbe expresarme libremente en la lengua de mi elección", dijo hoy la única diputada popular Maria José Horcajada.
"Hasta ahora he hablado habitualmente en catalán porque quería, ahora lo tendré que hacer por imposición, esta es una diferencia de matiz", argumentó la popular, para quien están en juego "valores tan importantes como la libertad, la libertad de elección de lengua y la libertad lingüística".
Aclaró que es catalana y considera deber de las instituciones promover y proteger el catalán, pero nunca desde la imposición. "Y tampoco entiendo una promoción de la lengua catalana que tenga que serlo a costa de la exclusión del castellano de la vida política e institucional", dijo Horcajada para quien la sociedad leridana es bilingüe, que tiene sentido común y que está por encima de una clase política "que entiendo que en este aspecto no está a la altura".
Para la diputada el reglamento podría ir contra la libre competencia en el sentido de que los empresarios, los contratistas, y los proveedores tendrán que presentar toda la documentación en catalán.
El presidente de la Diputación, el republicano Jaume Gilabert, contestó a Horcajada que el hecho de que ella se hubiera podido expresar hoy en castellano demostraba que esta lengua no estaba discriminada.
El diputado de Unitat d'Aran, el partido de los socialistas araneses, y vicepresidente de la Diputación Joan Rius, consideró que este reglamento "pone negro sobre blanco la política lingüística que en la práctica ya funcionaba en la Diputación de Lleida". Desde su punto de vista, no deja de ser "políticamente relevante que ahora estos usos se conviertan en norma".
A juicio de Rius, en ningún caso el castellano estará discriminado porque será la lengua que se utilice en la institución cuando cualquier persona lo solicite porque el reglamento habla de lengua catalana como preferente. Rius que hizo parte de su intervención habló también en aranés, como ha hecho en muchos plenos, y afirmó también que la satisfacción que él sentía por la aprobación del reglamento "seguro que es extensible a toda la sociedad aranesa".
En el pleno de hoy, la Diputación aprobó, entre otros puntos, el recorte salarial a trabajadores y altos cargos de entre un 5 y un 15%.