La economía cae un 2,9%, la mayor bajada de la historia
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La caída del PIB es la segunda reducción interanual consecutiva
Esta caída del PIB es la segunda reducción interanual consecutiva tras la contracción del 0,7% experimentada en el cuarto trimestre de 2008 según datos hechos públicos ayer por el Instituto Nacional de Estadística. La economía española se contrajo un 2,9% en tasa interanual en el primer trimestre del año y un 1,8% en tasa intertrimestral, en ambos casos los peores registros en un trimestre desde 1970 cuando se comenzaron a realizar las estadísticas de Contabilidad Nacional.
Según el avance de la Contabilidad Nacional Trimestral publicado ayer por el INE (los datos definitivos se conocerán el próximo 20 de mayo), la contracción del PIB español fue resultado de la contribución negativa de la demanda nacional, que se vio compensada sólo en parte por una aportación positiva del sector exterior.
La caída del PIB en un 2,9% es la segunda reducción interanual consecutiva tras la contracción del 0,7% experimentada en el cuarto trimestre de 2008, y contrasta con el avance del 2,7% que registró el PIB español en el primer trimestre del año pasado. En el primer trimestre del 2007 el crecimiento fue aún mayor situándose en el 4% en tasa interanual. Por su parte, la variación intertrimestral de la economía española se situó en el -1,8% en el primer trimestre, frente al -1% y al -0,3% del cuarto y tercer trimestre de 2008, respectivamente. Con esto, ya son tres los trimestres consecutivos en los que se contrae el PIB español, que oficialmente entró en recesión (dos trimestres de crecimiento negativo) a finales del año pasado.
A este mal dato económico se suma el de la inflación, que se dio a conocer el miércoles. El INE estima que los precios disminuyeron un 0,2% en el mes de abril. La falta de demanda también estaría detrás de este comportamiento, lo que está provocando que los comerciantes disminuyan sus precios para intentar estimular al consumidor. Abril fue el segundo mes que los precios no crecieron, hecho que sitúa a España como una economía deflacionaria, que ha entrado en una espiral de reducción de precios por la falta de consumo, motivada por la incertidumbre económica. Por su lado, el IPC (no se incluyen alimentos no elaborados ni productos energéticos) subyacente se mantiene en el 1,3%. Los datos publicados por el INE coinciden con las estimaciones realizadas por el Banco de España en su último boletín económico. En él, el banco emisor aseguraba que la caída del PIB se había intensificado en España durante los primeros meses del año en un entorno recesivo mundial caracterizado por el deterioro de la confianza de los agentes, el colapso del comercio internacional y la persistencia de las tensiones en los mercados financieros.
Según el Banco de España, esta evolución de los primeros meses habría sido reflejo, sobre todo, de la pronunciada reducción de la demanda nacional, que habría caído un 4,9% respecto al trimestre anterior, mientras que la contribución del sector exterior al crecimiento habría disminuido ligeramente, pero seguiría siendo positiva (2,2%). En lo que se refiere a la demanda, la institución gobernada por Miguel Fernández Ordóñez subrayaba en su boletín que el gasto en consumo final de los hogares había mantenido la pronunciada desaceleración que venía llevando a lo largo de 2008 teniendo su reflejo en indicadores como el comercio al por menor, las compras de bienes de consumo duraderos o las matriculaciones de automóviles, que cayeron un 38% en el primer trimestre frente al 45% del último del 2008. El Banco de España señalaba además que la debilidad del consumo de las familias en el primer trimestre reflejaba el entorno de elevada incertidumbre en el que se enmarcan las decisiones de gasto de los hogares, a pesar de los impulsos positivos asociados a los pronunciados descensos de la inflación y de los tipos de interés.
La caída del PIB en un 2,9% es la segunda reducción interanual consecutiva tras la contracción del 0,7% experimentada en el cuarto trimestre de 2008, y contrasta con el avance del 2,7% que registró el PIB español en el primer trimestre del año pasado. En el primer trimestre del 2007 el crecimiento fue aún mayor situándose en el 4% en tasa interanual. Por su parte, la variación intertrimestral de la economía española se situó en el -1,8% en el primer trimestre, frente al -1% y al -0,3% del cuarto y tercer trimestre de 2008, respectivamente. Con esto, ya son tres los trimestres consecutivos en los que se contrae el PIB español, que oficialmente entró en recesión (dos trimestres de crecimiento negativo) a finales del año pasado.
A este mal dato económico se suma el de la inflación, que se dio a conocer el miércoles. El INE estima que los precios disminuyeron un 0,2% en el mes de abril. La falta de demanda también estaría detrás de este comportamiento, lo que está provocando que los comerciantes disminuyan sus precios para intentar estimular al consumidor. Abril fue el segundo mes que los precios no crecieron, hecho que sitúa a España como una economía deflacionaria, que ha entrado en una espiral de reducción de precios por la falta de consumo, motivada por la incertidumbre económica. Por su lado, el IPC (no se incluyen alimentos no elaborados ni productos energéticos) subyacente se mantiene en el 1,3%. Los datos publicados por el INE coinciden con las estimaciones realizadas por el Banco de España en su último boletín económico. En él, el banco emisor aseguraba que la caída del PIB se había intensificado en España durante los primeros meses del año en un entorno recesivo mundial caracterizado por el deterioro de la confianza de los agentes, el colapso del comercio internacional y la persistencia de las tensiones en los mercados financieros.
Según el Banco de España, esta evolución de los primeros meses habría sido reflejo, sobre todo, de la pronunciada reducción de la demanda nacional, que habría caído un 4,9% respecto al trimestre anterior, mientras que la contribución del sector exterior al crecimiento habría disminuido ligeramente, pero seguiría siendo positiva (2,2%). En lo que se refiere a la demanda, la institución gobernada por Miguel Fernández Ordóñez subrayaba en su boletín que el gasto en consumo final de los hogares había mantenido la pronunciada desaceleración que venía llevando a lo largo de 2008 teniendo su reflejo en indicadores como el comercio al por menor, las compras de bienes de consumo duraderos o las matriculaciones de automóviles, que cayeron un 38% en el primer trimestre frente al 45% del último del 2008. El Banco de España señalaba además que la debilidad del consumo de las familias en el primer trimestre reflejaba el entorno de elevada incertidumbre en el que se enmarcan las decisiones de gasto de los hogares, a pesar de los impulsos positivos asociados a los pronunciados descensos de la inflación y de los tipos de interés.