La edil de Transportes comprueba ‘in situ’ los problemas que encuentran a diario los usuarios del bus urbano

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Agudo, que viajó acompañada del intendente jefe de la Policía Local, atiende las propuestas de uno de los responsables de Trapsa.
Por: VIRGINIA BODEGA
Los autobuses urbanos y sus usuarios sufren cada día la acción de conductores que aparcan como les viene en gana y donde les viene en gana, perjudicando la fluidez de las líneas del transporte público; la estrechez de algunos pasos, que se ve perjudicada en muchas ocasiones por los conductores antes citados; las vueltas y rodeos innecesarios, fruto de una falta de modernización de los recorridos de algunas líneas; o los pasos elevados, que han destrozado ya no pocos cárteres de coches de Trapsa, por la altura a la que ascienden.
Por todo ello, la concejala de Transportes, Seguridad y Tráfico del Ayuntamiento de Guadalajara, María José Agudo, recorrió ayer por la mañana la Línea 2 del servicio de transporte público de la capital, con el objetivo de comprobar in situ todos estos problemas, carencias y deficiencias que cada día encuentran usuarios y conductores de autobuses.
Acompañada por el intendente jefe de la Policía Local, Julio Establés, y dos responsables de Trapsa, Félix Minchillo y Juan Manuel Minchillo, la concejala escuchó atentamente las propuestas preparadas por este último, verdadero conocedor del día a día del servicio de autobuses urbanos, y de algunos ciudadanos que quisieron unirse a la ronda de sugerencias en más de una ocasión durante el viaje, con el fin de estudiarlas y darles forma para incluirlas en el futuro plan de reorganización del transporte urbano que se prepara desde su Concejalía.

Propuestas
Hacia las 12.20 horas salía de la calle La Isabela, en el barrio de Los Manantiales, el autobús con la comitiva oficial a bordo. Tras recorrer la calle Francisco Aritio, llegó la primera de las propuestas de modificación del trazado de los autobuses de la línea: sacar la parada de dentro del espacio de la estación de Renfe para ahorrar tiempo (al menos cuatro minutos según estima Trapsa) y ganar en fluidez de la línea. La parada se instalaría en la misma calle Francisco Aritio, en la recta que lleva hacia el puente árabe, a muy pocos metros de la estación. Agudo recogió la propuesta y aseguró que la estudiaría con los servicios técnicos para confirmar su viabilidad. Fue una de las principales, pero otras se dirigieron también a ganar tiempo: acortar el recorrido en el barrio de Adoratrices, eliminar algunas paradas en el paseo Doctor Fernández Iparraguirre y suprimir varios pasos elevados, sobre todo uno en la calle Julián Besteiro y otro en la calle Santa María Micaela, fueron otras de las reclamaciones de los profesionales. Por su parte, los ciudadanos exigieron que no se acorte ninguna línea y sí que se sancione al conductor que provoca los atascos dejando el coche donde no debe.
Al término del viaje, que volvió a Los Manantiales pasadas las 13.00 horas, Agudo anunció que ante toda la información recibida, ahora habrá que elaborar los informes de viabilidad, “porque esto es sólo el principio de ese cambio y de esa mejora del servicio de autobuses que Guadalajara necesita”.