La empresa ATI adeuda cuatro nóminas a sus 52 empleados de la sede de Fontanar
01/10/2010 - 09:45

Por: DIANA PIZARRO
Las deudas con los autónomos oscilan entre los 30.000 y los 390.000 euros
La empresa de logística ATI S.A. (Almacenajes y Transportes Informáticos), cuya sede central se encuentra en Fontanar, tiene deudas con sus trabajadores por valor de cuatro nóminas, y con los autónomos, principalmente camioneros, de entre 30.000 y 390.000 euros, según denunció ayer el Comité de Empresa en una rueda de prensa para explicar los pormenores que llevaron a ATI a presentar un concurso de acreedores a mediados de este mes.
En este sentido, y teniendo en cuenta la complicada situación de la plantilla, apuntó ayer el secretario general de la Federación de Transportes de UGT, Crescencio Sánchez, el sindicato presentó una denuncia de extinción de contrato en el juzgado. Hemos optado por el juzgado de lo social, porque el mecantil lleva bastante retraso, señaló el secretario general. De hecho, esta misma semana se han celebrado tres juicios. Lo más importante es que la gente cobre y puedan acogerse al paro, señala Sánchez, quien recuerda que los 52 trabajadores de la sede de Fontanar, del total de 90 con los que cuenta la empresa en España, llevan tres nóminas sin cobrar abril, mayo y junio más la paga extra de diciembre, que les prometieron iba a ser prorrateada en 12 meses.
Mala gestión
La delegada sindical de la empresa Elena Leonte, denunció ayer que la situación de quiebra a la que ha llegado la empresa se debe a una mala gestión de los socios. En agosto notamos que empezaban a tener problemas de liquidez y para pagar las nóminas, pero el volumen de trabajo seguía siendo importante, tanto que el departamento de operaciones echaba muchas horas extras. Asimismo, el Comité de Empresa denunció el despilfarro realizado por los cinco socios, ya que mientras a nosotros nos pedían comprensión a la hora de no cobrar las nóminas, ellos compraron 14 coches de lujo para los comerciales y directivos, de los cuales han vendido dos.
Estos hechos llevaron a la empresa a ofrecer indemnizaciones de 20 días por año trabajado, una situación a la que, a pesar de que algunos trabajadores querían acogerse por no poder aguantar más sin cobrar, sólo pudo hacerlo uno, ya que la empresa se quedó enseguida sin liquidez, explicó Leonte, quien señaló que la siguiente oferta de la dirección fue que quien quisiera marcharse lo hiciera con las manos vacías.
Meses sin cobrar
La situación se complicó una vez que los camioneros, después de más de seis meses sin cobrar, rechazaron seguir trabajando. Esto conllevó al paro técnico de la empresa, por lo que el 20 de mayo, algunos trabajadores, principalmente del departamento de operaciones, recibieron una carta de la dirección eximiéndoles de acudir a sus puestos de trabajo. Desde entonces, sólo 14 trabajadores de administración siguen acudiendo a la sede de ATI en Fontanar, aunque esta misma semana han dejado de acudir dos trabajadores por su propia voluntad, dado que no hay ninguna tarea que realizar, explicó Sánchez. Mientras tanto, los clientes de ATI se han buscado otros operadores logísticos, algunos incluso en Guadalajara. La crisis no ha sido la culpable de esta quiebra, ya que ATI tenía unos beneficios brutales y clientes importantes, como Siemens o Roche, matizó el secretario general, quien también hizo mención a la gestión de las cuentas de la empresa, pues los abogados han tenido que acudir a los bancos para saber lo que se debía, al no existir documentos ni facturas. Mientras se celebran los juicios, el secretario general de Transportes de UGT señaló que, por el momento, no sabemos las medidas que vamos a tomar.
La mayoría de los trabajadores de ATI, con sedes en Bilbao, Barcelona y Sevilla, llevan en la empresa una media de siete años.
Mala gestión
La delegada sindical de la empresa Elena Leonte, denunció ayer que la situación de quiebra a la que ha llegado la empresa se debe a una mala gestión de los socios. En agosto notamos que empezaban a tener problemas de liquidez y para pagar las nóminas, pero el volumen de trabajo seguía siendo importante, tanto que el departamento de operaciones echaba muchas horas extras. Asimismo, el Comité de Empresa denunció el despilfarro realizado por los cinco socios, ya que mientras a nosotros nos pedían comprensión a la hora de no cobrar las nóminas, ellos compraron 14 coches de lujo para los comerciales y directivos, de los cuales han vendido dos.
Estos hechos llevaron a la empresa a ofrecer indemnizaciones de 20 días por año trabajado, una situación a la que, a pesar de que algunos trabajadores querían acogerse por no poder aguantar más sin cobrar, sólo pudo hacerlo uno, ya que la empresa se quedó enseguida sin liquidez, explicó Leonte, quien señaló que la siguiente oferta de la dirección fue que quien quisiera marcharse lo hiciera con las manos vacías.
Meses sin cobrar
La situación se complicó una vez que los camioneros, después de más de seis meses sin cobrar, rechazaron seguir trabajando. Esto conllevó al paro técnico de la empresa, por lo que el 20 de mayo, algunos trabajadores, principalmente del departamento de operaciones, recibieron una carta de la dirección eximiéndoles de acudir a sus puestos de trabajo. Desde entonces, sólo 14 trabajadores de administración siguen acudiendo a la sede de ATI en Fontanar, aunque esta misma semana han dejado de acudir dos trabajadores por su propia voluntad, dado que no hay ninguna tarea que realizar, explicó Sánchez. Mientras tanto, los clientes de ATI se han buscado otros operadores logísticos, algunos incluso en Guadalajara. La crisis no ha sido la culpable de esta quiebra, ya que ATI tenía unos beneficios brutales y clientes importantes, como Siemens o Roche, matizó el secretario general, quien también hizo mención a la gestión de las cuentas de la empresa, pues los abogados han tenido que acudir a los bancos para saber lo que se debía, al no existir documentos ni facturas. Mientras se celebran los juicios, el secretario general de Transportes de UGT señaló que, por el momento, no sabemos las medidas que vamos a tomar.
La mayoría de los trabajadores de ATI, con sedes en Bilbao, Barcelona y Sevilla, llevan en la empresa una media de siete años.