La enfermedad sin identificar en Sudáfrica podría ser fiebre hemorrágica de Crimea-Congo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Una enfermedad sin identificar que terminó con la vida de tres personas en Sudáfrica y puso en alerta a las autoridades sanitarias podría ser la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, según informó un responsable sanitario.
"Sospechamos que puede ser la fiebre hemorrágica del Congo, pero aún no tenemos un diagnóstico", declaró el subdirector del Departamento de enfermedades contagiosas de Sudáfrica, Frew Benson. Responsables sanitarios sudafricanos dijeron ayer que estaban vigilando la enfermedad, que causa hemorragias internas y externas, mientras pedían a la sociedad que no sucumbiera al pánico, ya que aún no hay señales de que la enfermedad se transmita por el aire.

Las autoridades sanitarias sudafricanas van a enviar muestras de sangre al Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta, en Estados Unidos, añadió Benson. La primera víctima mortal de la enfermedad fue una paciente de Zambia que viajaba a Sudáfrica para recibir tratamiento. Un paramédico que la acompañaba murió más tarde con los mismos síntomas, afirmaron los responsables sanitarios. Una tercera persona también murió ayer.

La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, que causa la muerte en un 30 por ciento de los pacientes hospitalizados, tiene como portadores a los animales domésticos y puede transmitirse por sus garrapatas. Se encuentra en África, el este de Europa y Asia. El primer paciente fue tratado con el mismo tratamiento que la fiebre provocada por la mordedura de la garrapata.

TRATAMIENTO POSIBLE

La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo apareció en primer lugar en Crimea, en 1944, y fue identificada en 1956 como la causa de una enfermedad en la que es ahora República Democrática del Congo (RDC). Se han registrado casos de esta enfermedad en Kosovo, Albania, Irán, Pakistán y Sudáfrica, con síntomas que incluyen dolores de cabeza, dolores de espalda, vómitos, grandes hematomas y hemorragias nasales, entre otros.

De acuerdo con la Oganización Mundial de la Salud, esta fiebre puede tratarse aunque la recuperación es lenta. Si no se procura un tratamiento a tiempo, el enfermo puede morir en el transcurso de la segunda semana de la enfermedad.

Hay varios tipos más de fiebre hemorrágica, como el ébola y el virus de Marburgo, que ha terminado con la vida de cientos de personas en varios brotes epidémicos en África. Estas enfermedades causan hemorragia en distintos sitios y tienen un alto riesgo de muerte. Aunque es extraño que aparezca el ébola, no tiene cura conocida, y una tasa de mortalidad de entre el 50 y el 90 por ciento de sus víctimas. El último brote, que terminó en febrero en Uganda, fue extrañamente suave, y sólo mató a 37 de las 149 personas infectadas.