La enfermería escolar, clave en el control de la diabetes en el niño y en el adolescente

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Mañana viernes se celebra el Día Mundial de la Diabetes
El Sindicato de Enfermería de Guadalajara (SATSE), con motivo de la celebración del Día Mundial de la Diabetes el próximo 14 de noviembre, reclama la implantación en todos los colegios de la figura de la enfermera escolar, básica para que los niños y adolescentes diabéticos puedan recibir su tratamiento, lograr el control de la enfermedad, prevenir complicaciones, alertar sobre sus síntomas y fomentar en el ámbito escolar estilos de vida saludables para ayudar a prevenir la diabetes.
El número de niños y adolescente que sufren diabetes en nuestro país se ha elevado notablemente en los últimos años. De hecho, la diabetes es la segunda enfermedad crónica más común en la infancia. El crecimiento del índice de obesidad infantil, asociada a una vida sedentaria y a los malos hábitos alimentarios, han aumentado los casos de Diabetes tipo II, y, según la Fundación para la Diabetes, el 17 por ciento de los padres con niños diabéticos ha tenido problemas en la escolarización de sus hijos tras informar al colegio de la patología. Este número llega al 30 por ciento en los niños diabéticos entre 3 y 6 años.

SATSE considera que no es justo que el maestro se vea obligado a asumir, ante la ausencia de un profesional de Enfermería en las escuelas, la administración de la insulina y el control y seguimiento del alumno en el tiempo que se encuentra en el centro escolar, lo que en muchas ocasiones le genera ansiedad e inseguridad.

SATSE reclama así el papel concedido por todas las organizaciones internacionales a la Enfermería, que la sitúan como pilar de la prevención de la enfermedad y la puesta en marcha de políticas de salud pública. Para ello es imprescindible que la presencia de la Enfermería en las escuelas se haga efectiva, como ya ocurre en muchos centros privados de nuestro país con mayores recursos. La presencia de la enfermería en los centros educativos, también una realidad en muchos países europeos, contribuirá a garantizar el buen estado de salud de los alumnos, así como la puesta en marcha de una política seria y coordinada de educación para la salud.

La existencia de enfermeras en los centros escolares permitirá también desarrollar de forma completa la salud integral del niño, sobre todo en aspectos como la prevención de accidentes, el consumo de drogas, las relaciones familiares y sociales, portadoras en algunos casos de malos tratos y problemas psicológicos, relaciones sexuales.... aspectos que deben ser abordados por un profesional con visión integral de la salud y que por su formación universitaria este capacitado para educar en contenidos sanitarios, implantar, realizar y controlar campañas preventivas y servir de nexo de unión y coordinación entre los profesionales que pueden tratar asuntos relacionados con la salud del niño (médicos, psicólogos, logopedas, trabajadores sociales...).