La Escuela de Folclore reaviva nuestras raíces
01/10/2010 - 09:45
Noche emocionada y emocionante la de ayer tarde para los cientos de familiares y amigos de los alumnos y profesores de la Escuela de Folclore de Guadalajara, que durante algo más de dos horas, disfrutaron por todo lo alto de la gran Fiesta de Navidad de este centro de enseñanza de referencia en la capital.
Fue un acto entrañable en el que no faltaron los cánticos típicos de la Navidad, y aquellos bailes que rememoraron una vez más las raíces culturales de Guadalajara y su provincia. A pesar de los nervios, resultó ser una noche redonda para alumnos, profesores y familiares, velada que finalizaría con la entrega de premios del XVII Concurso de Tarjetas Navideñas.
Ni una sola alfiler cabía en el salón de actos el centro San José, que se vistió de gala en la tarde-noche de ayer para acoger la gran Fiesta de Navidad de la Escuela de Folclore. Absolutamente nadie, ni familiares, amigos y curiosos, faltaron a la gran cita anual en la que los más de 80 alumnos de 3 años hasta jubilados del área de música y danza demostrarían lo aprendido hasta el momento. Los últimos ensayos y nervios quedarían tras las cortinas para iniciar la que fue a todas luces una brillante demostración que comenzaría con la interpretaron del villancico Es un chiqui, chico, chaval, animando aún más si cabe el ambiente navideño que poco a poco va apoderándose de la ciudad. Le seguirían otros tantos cánticos y bailes tradicionales en los que también participarían activamente los profesores Sara Moratilla en baile; Antonio Trijueque en dulzaina; José Carlos Esteban en tambor; Antonio Carmona en canto y cuerda; Julián Cano en acordeón; y Eduardo del Castillo en violín aunque fueron sin duda aquellos bailes realizados por los más pequeños los que desataron las mayores ovaciones y los continuos flashes de las cámaras, que en la noche de ayer no daban abasto para inmortalizar el momento único de sus hijos o nietos.
La programación prevista tendría su cúlmen en el villancico final, interpretado por las aulas de dulzaina y tambor, rondalla y canto, acordeón, violín y bailes, que al unísono entonaron la Jotica al niño, despertando el gran aplauso del público presente, que durante algo más de dos horas pudo volver a recordar las raíces culturales que caracterizan a Guadalajara y su provincia a través de los bailes, las vestimentas e instrumentos utilizados durante el recitalcomo el acordeón o la dulzaina, cada vez en mayor decadencia por el ritmo acelerado de los nuevos tiempos, pero que la Escuela de Folclore se encarga de reavivar siempre que puede desde su fundación en 1999.
Dibujos de Navidad
Tras la inolvidable interpretación de los alumnos y profesores en cada una de sus modalidades, se procedió a entregar los premios del XVII Concurso de Tarjetas Navideñas, que en esta ocasión recayeron en Alejandro Pérez García, del aula de iniciación a la música y danza; Jimena Pérez Congostrina, del aula de bailes, quien además resultó ganadora del concurso de dibujo para ilustrar la felicitación navideña de la Escuela de Folclore, dependiente de la Diputación provincial, para estas fiestas; y María Murillo Bonacho, del aula de bailes.
Ni una sola alfiler cabía en el salón de actos el centro San José, que se vistió de gala en la tarde-noche de ayer para acoger la gran Fiesta de Navidad de la Escuela de Folclore. Absolutamente nadie, ni familiares, amigos y curiosos, faltaron a la gran cita anual en la que los más de 80 alumnos de 3 años hasta jubilados del área de música y danza demostrarían lo aprendido hasta el momento. Los últimos ensayos y nervios quedarían tras las cortinas para iniciar la que fue a todas luces una brillante demostración que comenzaría con la interpretaron del villancico Es un chiqui, chico, chaval, animando aún más si cabe el ambiente navideño que poco a poco va apoderándose de la ciudad. Le seguirían otros tantos cánticos y bailes tradicionales en los que también participarían activamente los profesores Sara Moratilla en baile; Antonio Trijueque en dulzaina; José Carlos Esteban en tambor; Antonio Carmona en canto y cuerda; Julián Cano en acordeón; y Eduardo del Castillo en violín aunque fueron sin duda aquellos bailes realizados por los más pequeños los que desataron las mayores ovaciones y los continuos flashes de las cámaras, que en la noche de ayer no daban abasto para inmortalizar el momento único de sus hijos o nietos.
La programación prevista tendría su cúlmen en el villancico final, interpretado por las aulas de dulzaina y tambor, rondalla y canto, acordeón, violín y bailes, que al unísono entonaron la Jotica al niño, despertando el gran aplauso del público presente, que durante algo más de dos horas pudo volver a recordar las raíces culturales que caracterizan a Guadalajara y su provincia a través de los bailes, las vestimentas e instrumentos utilizados durante el recitalcomo el acordeón o la dulzaina, cada vez en mayor decadencia por el ritmo acelerado de los nuevos tiempos, pero que la Escuela de Folclore se encarga de reavivar siempre que puede desde su fundación en 1999.
Dibujos de Navidad
Tras la inolvidable interpretación de los alumnos y profesores en cada una de sus modalidades, se procedió a entregar los premios del XVII Concurso de Tarjetas Navideñas, que en esta ocasión recayeron en Alejandro Pérez García, del aula de iniciación a la música y danza; Jimena Pérez Congostrina, del aula de bailes, quien además resultó ganadora del concurso de dibujo para ilustrar la felicitación navideña de la Escuela de Folclore, dependiente de la Diputación provincial, para estas fiestas; y María Murillo Bonacho, del aula de bailes.