La esposa del ex juez decano de Barcelona acusa a su marido de haber querido matarla

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
La esposa de José Manuel Regadera, ex juez decano de Barcelona, declaró que su marido quiso matarla tras una discusión en la que ambos sufrieron lesiones, mientras que él aseguró que sólo se defendía de su esposa. Ambos, acusados de agresión, declararon en el juicio celebrado este martes en la Ciutat de la Justicia, en el que ofrecieron versiones contradictorias de la pelea que tuvieron en su domicilio el 2 de abril de 2008. En su declaración, María Raosa Igay dijo que temió por su vida.
“Se acabó. Voy a acabar contigo para siempre”, afirmó el magistrado, según su ex esposa. Acto después se dirigiría a la cocina para coger un cuchillo del cajón de los cubiertos y subir de nuevo a la habitación en la que ella se había encerrado. En su conclusión final, visiblemente afectada, ella sentenció: “Mi marido me pegó y me intentó matar esa noche”. Los Mossos d´Esquadra que acudieron al domicilio esa noche declararon en el juicio no haber visto ningún arma. Según la declaración de la esposa, Regadera, al que acusó de haber bebido “abundantemente”, algo que los testigos dijeron no haber percibido, la agarró de los antebrazos, la zarandeó, la empujó contra la pared y luego contra el marco de la puerta. Después, siempre según la declaración de María Rosa Igay, él la cogió por el brazo con la puerta, aunque finalmente ella logró escapar. Por su parte, el ex juez decano alegó que solamente se defendía de los golpes que ella empezó a darle tras haber tenido una discusión por una infidelidad que él estaba cometiendo y que ella descubrió después de decidir la separación de la pareja. Regadera declaró que su esposa, tras dar por acabada la discusión, irrumpió en su habitación -dormían separados desde hace días- le dio un bofetón, le agarró de los genitales y le propinó rodillazos y patadas, por lo que él la cogió de los antebrazos para intentar echarla de la habitación. El ex juez decano negó en todo momento haber zarandeado a su mujer, y puntualizó que él recibió también un mordisco. Los Mossos D’Esquadra acudieron al domicilio alertados por la llamada de ella aunque, en un principio, no pudieron entrar porque nadie les abrió la puerta. Según Igay esto se debió a que ella estaba encerrada en la habitación para defenderse de su marido, presuntamente armado; según él, porque pensó que se trataba de un vecino. Regadera consideró innecesario llamar a los agentes, ya que se trataba de una discusión conyugal privada. Durante el juicio es escuchó la grabación de las llamadas que María Rosa Igay hizo a los Mossos en las que, muy nerviosa y llorando, les reclamaba que acudieran al domicilio y aseguraba temer por su vida.

LA FISCALÍA SOLICITA PRISIÓN PARA AMBOS

En su conclusión final, la Fiscalía mantuvo las penas que solicitó en su escrito de acusación, de nueve meses de prisión para el ex juez decano por agredir a su esposa, y de siete meses y medio para ella. La Fiscalía constató que los dos acusados ofrecieron versiones contradictorias, aunque quedó acreditado que hubo una discusión previa y que ambos presentaban lesiones, por lo que consideró agresión por ambas partas. Los abogados solicitaron la absolución de sus respectivos clientes y alegaron que lo que hicieron fue defenderse de una agresión.

El juicio generó una gran expectación mediática, ya que en el momento en el que ocurrieron los hechos Regadera era juez decano de Barcelona. El acusado, que tuvo que dimitir por las presiones de 18 de los 33 jueces de Instrucción Pública de Barcelona, podría perder su condición de juez en el caso de haber una sentencia firme contra él por un delito.