La FAO recomienda que se aborden a la vez el cambio climático y la seguridad alimentaria
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Afirma que a menudo las prácticas agrícolas mitigan también la productividad
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) asegura en un documento sobre políticas públicas elaborado para la cumbre de Copenhague que las prácticas agrícolas que capturan carbono y lo retienen en el suelo ofrecen algunas de las opciones más prometedoras para una acción temprana y rentable frente al cambio climático en los países en desarrollo, al tiempo que contribuyen a la seguridad alimentaria, por lo que estos dos desafíos deberían abordarse conjuntamente.
La FAO indicó que, sin embargo, se ha excluido casi siempre a la agricultura de los principales mecanismos de financiación para hacer frente al cambio climático. Por un lado, la agricultura sufre el impacto del cambio climático; por otro, es responsable del 14 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, añadió.Pero este sector también tiene el potencial de ser parte importante de la solución, a través de la mitigación, reduciendo y/o eliminando una parte importante de las emisiones globales, explicó la organización, que precisó que cerca del 70 por ciento de este potencial puede lograrse en los países en desarrollo.
Confiamos en que la cumbre de la ONU en Copenhague lance claramente el mensaje de que la agricultura en los países en desarrollo debe jugar un papel vital en responder a este desafío global, manifestó Alexander Müller, director general adjunto de la FAO. Existen sinergias evidentes entre la mitigación y la adaptación al cambio climático y la seguridad alimentaria que podremos aprovechar si actuamos correctamente, añadió. El documento de la FAO publicado ayer pide financiación para ayudar a los países en desarrollo vulnerables a responder de una forma más completa al desafío dual del cambio climático y la seguridad alimentaria.
También señala que este apoyo deberá recompensar las acciones destinadas a reducir las emisiones y a adaptarse al cambio climático, al tiempo que se potencia el desarrollo agrícola y una mejor seguridad alimentaria. El documento con las recomendaciones sugiere además que se exploren las sinergias entre la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y los nuevos fondos adicionales.
LA AMENAZA DEL CAMBIO CLIMÁTICO
La FAO adelantó que la producción alimentaria deberá incrementarse en un 70 por ciento para alimentar a 2 300 millones de personas más en 2050. Sin embargo, agregó, el cambio climático amenaza la producción agrícola por el aumento de las temperaturas y los cambios en las pautas de lluvia, así como el incremento de las sequías e inundaciones, especialmente en áreas propensas a calamidades climáticas. Además, las regiones más pobres y con índices más elevados de desnutrición crónica estarán posiblemente entre las más afectadas por el cambio climático.
La agricultura nos ofrece soluciones a mano y rentables para reducir la emisión de gases de efecto invernadero y puede empezar a hacerlo ahora, sugirió Müller. Y los mecanismos de financiación del clima que apunten a la agricultura pueden acelerar los esfuerzos para reducir las emisiones y adaptarse al cambio climático, al tiempo que se ayuda a reducir el hambre y la pobreza, continuó, e indicó que, por el contrario, otros sectores pueden requerir inversiones en tecnologías costosas y nuevas investigaciones a largo plazo.
Confiamos en que la cumbre de la ONU en Copenhague lance claramente el mensaje de que la agricultura en los países en desarrollo debe jugar un papel vital en responder a este desafío global, manifestó Alexander Müller, director general adjunto de la FAO. Existen sinergias evidentes entre la mitigación y la adaptación al cambio climático y la seguridad alimentaria que podremos aprovechar si actuamos correctamente, añadió. El documento de la FAO publicado ayer pide financiación para ayudar a los países en desarrollo vulnerables a responder de una forma más completa al desafío dual del cambio climático y la seguridad alimentaria.
También señala que este apoyo deberá recompensar las acciones destinadas a reducir las emisiones y a adaptarse al cambio climático, al tiempo que se potencia el desarrollo agrícola y una mejor seguridad alimentaria. El documento con las recomendaciones sugiere además que se exploren las sinergias entre la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y los nuevos fondos adicionales.
LA AMENAZA DEL CAMBIO CLIMÁTICO
La FAO adelantó que la producción alimentaria deberá incrementarse en un 70 por ciento para alimentar a 2 300 millones de personas más en 2050. Sin embargo, agregó, el cambio climático amenaza la producción agrícola por el aumento de las temperaturas y los cambios en las pautas de lluvia, así como el incremento de las sequías e inundaciones, especialmente en áreas propensas a calamidades climáticas. Además, las regiones más pobres y con índices más elevados de desnutrición crónica estarán posiblemente entre las más afectadas por el cambio climático.
La agricultura nos ofrece soluciones a mano y rentables para reducir la emisión de gases de efecto invernadero y puede empezar a hacerlo ahora, sugirió Müller. Y los mecanismos de financiación del clima que apunten a la agricultura pueden acelerar los esfuerzos para reducir las emisiones y adaptarse al cambio climático, al tiempo que se ayuda a reducir el hambre y la pobreza, continuó, e indicó que, por el contrario, otros sectores pueden requerir inversiones en tecnologías costosas y nuevas investigaciones a largo plazo.