La figura de Rommel continúa siendo una incógnita para la historia del país

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

¿Fue el mariscal Erwin Rommel el máximo representante de una reducida casta de oficiales de la Wehrmacht que nunca se manchó las manos con sangre de inocentes como sigue creyendo el moderno Ejército alemán y gran parte de la población? ¿O el famoso ‘zorro del desierto’ tenía la misión secreta de llevar el holocausto a Oriente Próximo y puso su genio militar al servicio de Hitler como sostienen algunos historiadores? Después de 60 años, una exposición intenta descifrar cuál fue la verdadera cara de este hombre.
Cuando ya han transcurrido más de 60 años del fin de la Segunda Guerra Mundial, el nombre del mariscal aún cautiva a Alemania, que quiere ver en el famoso soldado, mezcla de guerrero elegante y gran genio estratega, una víctima de la dictadura nazi que pagó con su vida la osadía de hacerle ver al füh_rer, tras la invasión de los aliados, que la guerra estaba perdida.
La figura de Rommel y su brillante carrera tampoco fue ignorada por Gran Bretaña y Estados Unidos, que intentaron después de la guerra engrandecer su imagen y lo convirtieron en héroe de la resistencia contra Hitler, como lo hizo el primer ministro británico Winston Churchill. “Aunque fue un leal soldado, aprendió a odiar a Hitler y participó en el intento de asesinato para salvar a Alemania del tirano. Lo pagó con su vida”, dijo el legendario político, orgulloso de que sus militares hubieran derrotado al mariscal en el norte de África.
La leyenda de una Wehrmacht ajena al genocidio y la imagen del guerrero ‘gentleman’ que supuestamente encarnó Rommel también fue inmortalizada por Hollywood. La película Rommel, el zorro del desierto, dirigida por Henry Hathaway en 1952, constituyó un éxito internacional y la figura del actor James Mason, alias Rommel, de pie en un vehículo militar vestido con su abrigo de cuero negro y con los binoculares colgando del cuello, convirtió al soldado en icono mundial.
Erwin Rommel, es cierto, fue el general más famoso de Alemania y es el único alto oficial del Ejército de Hitler que goza del honor de ser conocido y respetado en todo planeta, una especie extinguida de guerrero que, gracias a su extraordinaria habilidad estratégica, su valor personal y una ambivalente posición con respecto al régimen nazi, logró perpetuarse en la memoria colectiva convertido en un mito del capítulo más oscuro de historia alemana. No en vano, una docena de calles germanas llevan su nombre y dos importantes cuarteles ostentan con orgullo a Rommel en sus emblemas.
El mariscal también es el único alto oficial de la Wehrmacht que tiene el raro privilegio de causar aún polémica en el país donde nació, ahora con motivo de una exposición que desde hace dos semanas muestra su biografía en la Casa de Historia de Stuttgart bajo el título de El mito Rommel.