La formación de cuidadores mejorará la calida de las personas dependientes
01/10/2010 - 09:45
Por: Redacción
El consejero de Salud y Bienestar Social, Fernando Lamata, resaltó ayer el acuerdo unánime que posibilitará el establecimiento de unos criterios comunes mínimos para la formación e información de los cuidadores no profesionales de personas en situación de dependencia. Una tarea que tradicionalmente se ha desarrollado por personas, fundamentalmente mujeres, del entorno familiar a las que se ofrecerá a partir de ahora la posibilidad de recibir conocimientos en aspectos relativos a cuidados básicos.
Lamata señaló que esta medida, que se traducirá en la puesta en marcha de cursos en colaboración con las asociaciones que trabajan con discapacitados y personas dependientes, cuya duración mínima será de 15 horas, no sólo elevará la calidad de los cuidados que se prestan a las personas dependientes en el entorno familiar sino que redundará también en la mejora de la salud de los propios cuidadores.
En Castilla-La Mancha, señaló el consejero, 13.000 personas, hombres y mujeres que cuidan a sus familiares dependientes en el entorno familiar, ya reciben una prestación de 400 euros, y de ellos, más de 5.000 ya han sido dados de alta en la Seguridad Social, lo que supone un avance realmente histórico.
Asimismo, el consejero ha destacado el otro acuerdo alcanzado hoy en el Consejo Territorial del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) para homogeneizar la información que ofrecen las comunidades autónomas sobre la aplicación de la Ley. Es un paso muy importante para poder evaluar su aplicación en los distintos territorios, porque permitirá conocer tanto en el plano nacional como regional, quienes se están beneficiando y con qué características, así como realizar estadísticas y comparativas respecto a otros sistemas europeos, señaló.
Castilla-La Mancha se sitúa por encima de la media en el proceso de aplicación de la Ley de la Dependencia, tanto en solicitudes como en valoraciones, dictámenes, prestaciones a cuidadores o atención residencial, y se encuentra en una situación favorable para desarrollar este nuevo derecho ciudadano, porque dispone de una de las redes más extensas de España para la atención de las personas mayores y las personas con discapacidad, por lo que a día de hoy, la inmensa mayoría de las personas con gran dependencia disfrutan de una plaza en los numerosos recursos públicos destinados a mejorar su calidad de vida.
Otras formaciones
Mientras, el secretario general del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), Rodrigo Gutiérrez, destacó en el inicio de un curso sobre Habilidades de comunicación en la atención del usuario, que acoge el Hospital General de Tomelloso, que mejorar diariamente la calidad que prestan los servicios sanitarios a los ciudadanos es el principal objetivo del servicio de salud regional.
Para lograrlo, Rodrigo Gutiérrez subrayó que son factores de calidad que los profesionales que trabajan en centros sanitarios tengan una buena formación, un conocimiento profundo del servicio de salud y habilidades de comunicación a la hora de atender a sus usuarios.
De todo ello depende en gran medida que exista una buena atención y una buena percepción sobre el trato recibido.
Además, la calidad asistencial debe sostenerse en tres pilares: los profesionales de la salud, la administración sanitaria y los pacientes. En el primer caso, apuntó, el personal sanitario en su práctica clínica debe hacer lo correcto de la mejor manera.
En lo que se refiere a la administración, explicó que Castilla-La Mancha cuenta desde 2001 con el Plan de Salud 2001-2010 y con el Plan de Calidad del Sescam documentos ambos que recogen medidas a favor de la calidad y que obligan a conocer los niveles de calidad alcanzados -a través de encuestas, reclamaciones, sugerencias- para detectar insuficiencias y encontrar áreas de mejora para seguir avanzando en esta materia.
En lo relativo al tercer pilar sobre el que se sustenta la calidad, los usuarios del servicio sanitario, el secretario general del Sescam destacó que buscar su satisfacción es un objetivo irrenunciable para el servicio sanitario castellano-manchego.
En Castilla-La Mancha, señaló el consejero, 13.000 personas, hombres y mujeres que cuidan a sus familiares dependientes en el entorno familiar, ya reciben una prestación de 400 euros, y de ellos, más de 5.000 ya han sido dados de alta en la Seguridad Social, lo que supone un avance realmente histórico.
Asimismo, el consejero ha destacado el otro acuerdo alcanzado hoy en el Consejo Territorial del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) para homogeneizar la información que ofrecen las comunidades autónomas sobre la aplicación de la Ley. Es un paso muy importante para poder evaluar su aplicación en los distintos territorios, porque permitirá conocer tanto en el plano nacional como regional, quienes se están beneficiando y con qué características, así como realizar estadísticas y comparativas respecto a otros sistemas europeos, señaló.
Castilla-La Mancha se sitúa por encima de la media en el proceso de aplicación de la Ley de la Dependencia, tanto en solicitudes como en valoraciones, dictámenes, prestaciones a cuidadores o atención residencial, y se encuentra en una situación favorable para desarrollar este nuevo derecho ciudadano, porque dispone de una de las redes más extensas de España para la atención de las personas mayores y las personas con discapacidad, por lo que a día de hoy, la inmensa mayoría de las personas con gran dependencia disfrutan de una plaza en los numerosos recursos públicos destinados a mejorar su calidad de vida.
Otras formaciones
Mientras, el secretario general del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), Rodrigo Gutiérrez, destacó en el inicio de un curso sobre Habilidades de comunicación en la atención del usuario, que acoge el Hospital General de Tomelloso, que mejorar diariamente la calidad que prestan los servicios sanitarios a los ciudadanos es el principal objetivo del servicio de salud regional.
Para lograrlo, Rodrigo Gutiérrez subrayó que son factores de calidad que los profesionales que trabajan en centros sanitarios tengan una buena formación, un conocimiento profundo del servicio de salud y habilidades de comunicación a la hora de atender a sus usuarios.
De todo ello depende en gran medida que exista una buena atención y una buena percepción sobre el trato recibido.
Además, la calidad asistencial debe sostenerse en tres pilares: los profesionales de la salud, la administración sanitaria y los pacientes. En el primer caso, apuntó, el personal sanitario en su práctica clínica debe hacer lo correcto de la mejor manera.
En lo que se refiere a la administración, explicó que Castilla-La Mancha cuenta desde 2001 con el Plan de Salud 2001-2010 y con el Plan de Calidad del Sescam documentos ambos que recogen medidas a favor de la calidad y que obligan a conocer los niveles de calidad alcanzados -a través de encuestas, reclamaciones, sugerencias- para detectar insuficiencias y encontrar áreas de mejora para seguir avanzando en esta materia.
En lo relativo al tercer pilar sobre el que se sustenta la calidad, los usuarios del servicio sanitario, el secretario general del Sescam destacó que buscar su satisfacción es un objetivo irrenunciable para el servicio sanitario castellano-manchego.