La Guardia Civil detiene a 19 miembros de una red especializada en robos con fuerza

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Máximo Díaz Cano (d), señala algunos equipos informáticos incautados a la red especializada en robos con fuerza. (Foto: IGNACIO IZQUIERDO)
Por: DIANA PIZARRO
Diecinueve miembros de una red especializada en robos con fuerza han sido detenidos en el marco de la ‘Operación Rombo’, llevada a cabo por la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de Guadalajara. Hasta el momento se han esclarecido 68 delitos cometidos en diez provincias de cinco comunidades diferentes. El primer robo, que dio la voz de alarma, tuvo lugar en un taller de Mondéjar. El material recuperado por la Guardia Civil está valorado en unos 500.000 euros. La banda se considera desarticulada.
Un robo con fuerza cometido el pasado 13 de agosto en un taller de Mondéjar, en el que sustrajeron equipos informáticos, dinero en efectivo, una furgoneta y un quad, supuso el inicio de una investigación llevada a cabo por la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de Guadalajara, que ha concluido con la detención de 19 personas, entre las que hay 18 varones de nacionalidad rumana y una mujer española, residentes en municipios de Toledo, Cuenca y Madrid. Hasta el momento, se han esclarecido 68 delitos cometidos en diez provincias de cinco comunidades autónomas diferentes, aunque según informó ayer el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz Cano, los responsables de la investigación no descartan llegar al centenar.
La Operación Rombo, que ha sido desarrollada desde la Comandancia de Guadalajara durante los últimos cinco meses, concluyó con las detenciones de los integrantes de la banda que, según afirmó el delegado del Gobierno, se considera desarticulada. En concreto, el pasado 9 de enero se realizaron 11 arrestos en los municipios toledanos de Tembleque, Sonseca, Lillo y Corral de Almaguer. Otros seis integrantes de la banda fueron detenidos el 20 de enero en Sonseca, Villacañas, Yepes y La Guardia, en Toledo. Un día después, otro de los presuntos delincuentes era arrestado en la localidad conquense de Tarancón. Finalmente, la red se dio por desarticulada con la detención, el día 22 de enero, de otro integrante en Madrid. Nueve de ellos ya han ingresado de manera preventiva en la prisión de Alcalá-Meco, mientras que el resto han sido puestos en libertad con cargos. En este sentido, Díaz Cano felicitó al Grupo de Patrimonio de la Unidad Orgánica Policial de la Comandancia de Guadalajara por la labor realizada, “ya que la prisión inmediata de nueve integrantes pone de manifiesto el excelente trabajo de investigación y argumentación jurídica y policial”. También han colaborado en la desarticulación de la banda la Unidad Orgánica de Toledo y las patrullas de los puestos de la Guardia Civil de los municipios en los que se realizaron las detenciones.
Los robos, que tenían lugar en establecimientos comerciales y viviendas, se produjeron en la provincia de Guadalajara en Mondéjar y Albalate de Zorita, además de en otros municipios de Toledo, Extremadura, Andalucía, Valencia y Madrid, hasta sumar un total de 68. Según señaló Díaz Cano, el valor económico de todos los efectos sustraídos puede rondar los 500.000 euros, “aunque no descartamos que esa cifra aumente a medida que se les imputen más delitos”. Entre los materiales incautados por la Guardia Civil se encuentra maquinaria diversa, equipos informáticos y electrónicos, joyas, productos de perfumería, dinero en efectivo, herramientas, vehículos quad, ropa, armas, licores, tubos de cobre y teléfonos móviles, entre otros.

‘Modus operandi’
La banda desarticulada actuaba mediante la división en pequeñas células de tres o cuatro personas, “lo que dificultaba aún más su seguimiento”. Los establecimientos que asaltaban eran seleccionados previamente y contaban con equipos para la desactivación de las alarmas. Igualmente, disponían de sistemas de vigilancia para evitar el seguimiento policial, a través de vehículos lanzadera. Una vez que sustraían los efectos, podían incluso ocultarlos en lugares cercanos hasta que fuese completamente segura la retirada. “Se trataba de gente muy profesional en la actividad delictiva”, insistió Díaz Cano.
Todas las diligencias están siendo llevadas a cabo por el Juzgado número 1 de Guadalajara, aunque también se han remitido a los de Ocaña, Orgaz y Quintanar de la Orden, en Toledo.