La Guardia Civil dice que Sarasola desveló los planes de atentar en Azca
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Agentes de la Guardia Civil aseguraron este martes ante el Tribunal de la Sección primera de la Audiencia Nacional que juzga a los cuatro presuntos miembros del Comando Elurra de ETA que la primera noticia de que estuvieran planeando un atentado en el complejo comercial de Azca, en Madrid, surgió de la declaración que prestó uno de los acusados, Mattin Sarasola, tras ser detenido junto a Igor Portu.
Los autores del atentado de la T4 llegaron sonrientes a la Audiencia junto a Joseba Iturbide, expulsado de la sala por saludar al público.
Además, también recordaron que fueron los interrogatorios de Sarasola los que permitieron dilucidar que tanto él como Portu y Mikel San Sebastián eran los autores materiales del atentado cometido el 30 de diciembre de 2006 en la terminal 4 de Barajas, en el que murieron dos personas. El pasado viernes, la Sección Tercera de la Audiencia Nacional hizo pública la sentencia por la que condenó a estos tres presuntos etarras a 1.040 años de cárcel por estos hechos. El fiscal atribuye a los cuatro los delitos de conspiración para la realización de estragos terroristas, pertenencia a ETA y tenencia y depósito de explosivos, por lo que pide un total de 30 años de cárcel. Además, para Portu y Sarasola solicita otros tres años por tenencia ilícita de armas terroristas, en relación a las pistolas que se les incautaron cuando fueron arrestados.
Los cuatro entraron este martes en la sala con gestos y sonrisas hacia el público, actitud que se repitió en el receso y al finalizar la sesión, cuando incluso intercambiaron algunas palabras con los familiares y amigos presentes en la sala, que después bajaron a los calabozos a visitarlos. Este comportamiento fue reprendido en un momento de la vista oral por el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez. El juez llamó la atención a Joseba Iturbide, que se encontraba girado haciendo gestos con la cara hacia el público mientras el fiscal, Pedro Martínez, interrogaba a un agente de la Guardia Civil. Si vuelve a hacer algún gesto le expulso de la Sala, le avisó el juez.Dado que Iturbide continuaba mirando hacia atrás, Gómez Bermúdez le preguntó si le había escuchado. Sí, sí, contestó el presunto etarra, a lo que el magistrado le respondió: ¿Sí, sí? Muy bien, expulsado. Ya se lo pueden llevar y cuando yo les diga lo vuelven a subir. Dos agentes de la Policía Nacional esposaron al acusado y lo trasladaron a los calabozos, donde permaneció unos diez minutos, antes de ser conducido de nuevo a la Sala. Mientras tanto, la sesión continuó con normalidad, con el interrogatorio de otro guardia civil.
Al inicio del juicio, los cuatro acusados se negaron a responder a las preguntas del fiscal y de la acusación popular, ejercida por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). No acepto este tribunal y no voy a participar en este juicio, aseguraron Portu y Sarasola, en euskera. San Sebastián suscribió estas palabras y añadió los adjetivos de fascista y torturador al tribunal. No quiero saber nada de torturadores como ustedes, fue la respuesta de Iturbide.
Además, también recordaron que fueron los interrogatorios de Sarasola los que permitieron dilucidar que tanto él como Portu y Mikel San Sebastián eran los autores materiales del atentado cometido el 30 de diciembre de 2006 en la terminal 4 de Barajas, en el que murieron dos personas. El pasado viernes, la Sección Tercera de la Audiencia Nacional hizo pública la sentencia por la que condenó a estos tres presuntos etarras a 1.040 años de cárcel por estos hechos. El fiscal atribuye a los cuatro los delitos de conspiración para la realización de estragos terroristas, pertenencia a ETA y tenencia y depósito de explosivos, por lo que pide un total de 30 años de cárcel. Además, para Portu y Sarasola solicita otros tres años por tenencia ilícita de armas terroristas, en relación a las pistolas que se les incautaron cuando fueron arrestados.
Los cuatro entraron este martes en la sala con gestos y sonrisas hacia el público, actitud que se repitió en el receso y al finalizar la sesión, cuando incluso intercambiaron algunas palabras con los familiares y amigos presentes en la sala, que después bajaron a los calabozos a visitarlos. Este comportamiento fue reprendido en un momento de la vista oral por el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez. El juez llamó la atención a Joseba Iturbide, que se encontraba girado haciendo gestos con la cara hacia el público mientras el fiscal, Pedro Martínez, interrogaba a un agente de la Guardia Civil. Si vuelve a hacer algún gesto le expulso de la Sala, le avisó el juez.Dado que Iturbide continuaba mirando hacia atrás, Gómez Bermúdez le preguntó si le había escuchado. Sí, sí, contestó el presunto etarra, a lo que el magistrado le respondió: ¿Sí, sí? Muy bien, expulsado. Ya se lo pueden llevar y cuando yo les diga lo vuelven a subir. Dos agentes de la Policía Nacional esposaron al acusado y lo trasladaron a los calabozos, donde permaneció unos diez minutos, antes de ser conducido de nuevo a la Sala. Mientras tanto, la sesión continuó con normalidad, con el interrogatorio de otro guardia civil.
Al inicio del juicio, los cuatro acusados se negaron a responder a las preguntas del fiscal y de la acusación popular, ejercida por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). No acepto este tribunal y no voy a participar en este juicio, aseguraron Portu y Sarasola, en euskera. San Sebastián suscribió estas palabras y añadió los adjetivos de fascista y torturador al tribunal. No quiero saber nada de torturadores como ustedes, fue la respuesta de Iturbide.