La histórica Venta de Aragoncillo, escenario de episodios de la Guerra de la Independencia y la Guerra Civil, ya es Bien de Interés Patrimonial

28/10/2026 - 14:23 Redacción

El Gobierno de Castilla-La Mancha protege esta antigua posada del municipio de Corduente, situada junto a la N-211, por sus valores históricos, arquitectónicos y etnográficos.

La Venta de Aragoncillo, en el término municipal de Corduente (Guadalajara), ha sido declarada Bien de Interés Patrimonial, con la categoría de Construcción de Interés Patrimonial. La resolución de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, fechada el 16 de octubre, se publica este miércoles 28 en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.

Situada junto a la carretera N-211, a unos 900 metros del núcleo de Aragoncillo y a 18 kilómetros de Molina de Aragón, la venta fue durante décadas un establecimiento de alojamiento y descanso para los viajeros que recorrían el antiguo Camino Real hacia Zaragoza.

Aunque se desconoce su fecha exacta de construcción, la primera referencia histórica conocida se remonta al 16 de febrero de 1809, cuando sus inmediaciones fueron escenario de un enfrentamiento durante la Guerra de la Independencia.

El inmueble también fue testigo de acontecimientos de la Guerra Civil. El 1 de junio de 1937, a su altura se produjo un atentado contra el general Moscardó que ocasionó varios muertos. Durante el conflicto, los soldados utilizaron la cocina de la venta.

La construcción sufrió un importante incendio hacia 1941 y fue dividida en dos viviendas en 1945. Su actividad como establecimiento de hospedaje terminó definitivamente en la década de 1960. Actualmente pertenece a la familia que la adquirió alrededor de 1860 y se utiliza como casa de campo.

El edificio conserva elementos característicos de las antiguas ventas camineras, como cuadras, pesebres, chimeneas, patios, cochera, pozo y palomar, además de parte de sus puertas originales de madera y herrajes de forja.

La declaración protege una superficie edificada de aproximadamente 960 metros cuadrados y establece un entorno de protección de casi 10,9 hectáreas, destinado a preservar también el paisaje que rodea la construcción.

Con esta resolución, cualquier uso del inmueble deberá ser compatible con la conservación de sus valores patrimoniales, conforme a la legislación autonómica.

Imágenes: Pierre Collado.