La Junta aprobará el Plan del Corredor en 2011 tras la aprobación del regional
07/10/2010 - 00:00
El Plan de Ordenación del Territorio de Castilla-La Mancha (POT) se encuentra en estos momentos en fase de alegaciones, que concluirá el 19 de noviembre. Todo se desarrollará de tal manera que, según estimaciones del consejero de Ordenación del Territorio, Julián Sánchez Pingarrón, el documento podría estar aprobado antes de fin de año. Una vez haya visto luz verde este proyecto de referencia de todos los planeamientos urbanísticos supramunicipales de la región, se retomará el plan del Corredor. El resto de proyectos de la provincia tendrán que esperar.
Según el compromiso adoptado ayer por el consejero de Ordenación del Territorio y Vivienda, Julián Sánchez Pingarrón, el Plan de Ordenación Territorial (POT) del Corredor del Henares comenzará a retomarse una vez esté aprobado su documento homónimo en Castilla-La Mancha. Esto sucederá antes de fin de año, afirmó. Es un compromiso político que hemos suscrito con los empresarios, en el marco del Pacto por Castilla-La Mancha, que nos pidieron celeridad en su ejecución, afirmó. El Plan de Castilla-La Mancha acaba de recibir la aprobación inicial. Ahora se abre un plazo de 45 días en los que está a información pública a los efectos urbanísticos y ambientales que concluirá el próximo 19 de noviembre. En él se podrán presentar las alegaciones que se estimen pertinentes. Posteriormente se publicará en la página web de la Junta, como medio permanente de recibir observaciones a través de Internet. El POT del Corredor del Henares es uno de los cinco planeamientos urbanísticos supramunicipales que tiene prioridad para el Gobierno regional, ya que cuenta con un borrador que lleva parado varios años, a la espera de que la Consejería de Ordenación del Territorio y Vivienda concluyera el documento regional de referencia. Posteriormente, aclaró Pingarrón, se comenzará con la redacción de los otros tres que hay previstos para la provincia de Guadalajara, en el Señorío de Molina, Sierra Norte y comarca de La Alcarria. El 99% de las cuestiones que plasma el borrador del POT del Corredor permanecerán invariables. Sin embargo, aseguró Pingarrón, habrá que modificar aspectos relacionados con las proyecciones demográficas u otras infraestructuras que, como la conexión de los polígonos, no estaban plasmadas en el documento inicial. Habrá que actualizar planos, previsiones poblacionales o incluir nuevos datos del INE, informa. Estos planeamientos tienen la finalidad de realizar una coordinación de las distintas iniciativas de los ayuntamientos, de tal forma que se garantice un crecimiento equilibrado y sostenible en todo el entorno de Castilla-La Mancha, de que, tal y como ilustró Pingarrón, las decisiones de unos ayuntamientos no afecten a otros, lo que el consejero define como crecer sin perturbar el entorno. Si un ayuntamiento plantea un crecimiento insostenible, pediremos justificación; si no lo hace y no propone una alternativa razonable, no podrá crecer, recalca. Estamos en una buena etapa para que cuando salgamos de la crisis lo hagamos fortalecidos y con un mejor conocimiento del territorio, afirma. El POT regional permitirá compartir cartografía entre consejerías, con los municipios y con el Estado. Establecerá un marco objetivo, cuantificado y basado en datos geoestadísticos actualizados, para la sostenibilidad de los desarrollos urbanísticos y permitirá desarrollar a nivel regional una política de cohesión territorial necesaria dentro del debate abierto en el seno de la Unión Europea para la distribución de los fondos a partir de 2013, se informa desde la Consejería de Ordenación del Territorio y Vivienda. El consejero recordó que no es un plan con inversiones asociadas, ya que no tiene un presupuesto asignado, pero puede servir de orientación para otros planes de dimensión territorial que sí aporten inversiones, como es el caso de planes de desarrollo rural, planes de infraestructructuras o planes estratégicos de turismo. Un Sistema de Información Territorial entrará en funcionamiento tras su aprobación, de tal forma que las administraciones interesadas puedan disponer de información veraz sobre todos los aspectos que incidan sobre la ordenación de su territorio: los usos del suelo, el planeamiento urbanístico, la vivienda, los modos de asentamiento, las infraestructuras, los equipamientos, las afecciones y riesgos territoriales, el patrimonio cultural y natural o el paisaje, entre otros.