La Junta estudia recurrir el acuerdo de Yebra por haber indicios de que es nulo
01/10/2010 - 09:45
Por: F.C.V. GUADALAJARA
La Junta cree que existen indicios fundados de que el acuerdo adoptado por el Ayuntamiento de Yebra, por el que se aprobó la solicitud del ATC a Industria, es nulo de pleno derecho en fondo y forma. Estas afirmaciones las realiza basándose en el Proyecto No de Ley sobre el emplazamiento del ATC, que recoge que el Gobierno, en adecuada concertación con las comunidades autónomas y municipios candidatos, designará el emplazamiento. Fuentes de la Junta creen que, con su oposición, manifestada desde hace años, sería suficiente para revocar la decisión de Yebra.
El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha pidió ayer a los servicios jurídicos de la Junta de Comunidades que estudien un posible recurso contra el acuerdo del pleno municipal de Yebra en el que se aprobó la candidatura de esta localidad a albergar el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares. El Consejo de Gobierno ha realizado esta solicitud al considerar que existen indicios fundados de que el acuerdo adoptado es nulo de pleno derecho en fondo y forma. Estas afirmaciones las realiza basándose en el Proyecto No de Ley sobre el emplazamiento del ATC, que data de mayo de 2006, que recoge que el Gobierno, a la vista de la propuesta formulada, y en adecuada concertación con las comunidades autónomas y municipios candidatos, designará el emplazamiento. Este documento, aprobado en el Congreso de los Diputados, recoge las bases para la posterior convocatoria del almacén nuclear, que vio luz verde a finales del año pasado.
Esta iniciativa cuenta con el antecedente de la admisión a trámite, en enero de 2000, de un recurso interpuesto por la Junta en contra de la decisión del Consejo de Ministros para ubicar el cementerio nuclear de Trillo, noticia que fue vista de forma esperanzada por el presidente Barreda, tras recordar que el Consejo de Ministros hizo caso omiso a las observaciones que les hicimos respecto a la necesidad de que se realizara un estudio de impacto medioambiental.
Esta iniciativa, aunque no prosperó, pone de relieve la política del Gobierno regional, que viene arrastrando desde entonces, basada en la filosofía de Guadalajara y Castilla-La Mancha ya han pagado una cuota nuclear suficiente, con sus dos centrales.
El 13 de marzo de 2006, un mes antes del cierre de la central de Zorita, el presidente Barreda ya señalaba que la provincia no quiere el almacén nuclear. Por entonces ya anunciaba que la Junta iba a destinar una partida mínima de dos millones de euros destinaba al Plan de Desarrollo de Zorita. La apuesta por la supervivencia económica de los entornos nucleares, sin necesidad de volver a recurrir a una energía impopular y potencialmente contaminante, quedaba clara. Sus declaraciones culminaron tras la clausura de la central almorcileña: considero un triunfo su cierre, pero pido valentía para afrontar el futuro. Estas palabras parecían una premonición, que se anticipaba a la situación en la que se ve inmersa la provincia de Guadalajara y, por ende, el Gobierno regional, cuyo compromiso por la energía limpia es cada vez más creciente, con una clara apuesta por la capacidad eólica. En una entrevista a Nueva Alcarria, el viernes, 15 de mayo del año pasado, y recordando el viejo lema que se hizo famoso coincidiendo con las manifestaciones anti OTAN de los años 80, dijo: nuclear, no gracias.
Ahora, Barreda apura los tiempos y pisa el acelerador. El presidente regional solicitó ayer la convocatoria extraordinaria y urgente de una sesión plenaria en las Cortes regionales para debatir sobre la ubicación del Almacén Temporal Centralizado (ATC) y pedir al Ayuntamiento de Yebra que revoque este acuerdo municipal y a su alcalde, Juan Pedro Sánchez, que retire la candidatura.
Esta iniciativa cuenta con el antecedente de la admisión a trámite, en enero de 2000, de un recurso interpuesto por la Junta en contra de la decisión del Consejo de Ministros para ubicar el cementerio nuclear de Trillo, noticia que fue vista de forma esperanzada por el presidente Barreda, tras recordar que el Consejo de Ministros hizo caso omiso a las observaciones que les hicimos respecto a la necesidad de que se realizara un estudio de impacto medioambiental.
Esta iniciativa, aunque no prosperó, pone de relieve la política del Gobierno regional, que viene arrastrando desde entonces, basada en la filosofía de Guadalajara y Castilla-La Mancha ya han pagado una cuota nuclear suficiente, con sus dos centrales.
El 13 de marzo de 2006, un mes antes del cierre de la central de Zorita, el presidente Barreda ya señalaba que la provincia no quiere el almacén nuclear. Por entonces ya anunciaba que la Junta iba a destinar una partida mínima de dos millones de euros destinaba al Plan de Desarrollo de Zorita. La apuesta por la supervivencia económica de los entornos nucleares, sin necesidad de volver a recurrir a una energía impopular y potencialmente contaminante, quedaba clara. Sus declaraciones culminaron tras la clausura de la central almorcileña: considero un triunfo su cierre, pero pido valentía para afrontar el futuro. Estas palabras parecían una premonición, que se anticipaba a la situación en la que se ve inmersa la provincia de Guadalajara y, por ende, el Gobierno regional, cuyo compromiso por la energía limpia es cada vez más creciente, con una clara apuesta por la capacidad eólica. En una entrevista a Nueva Alcarria, el viernes, 15 de mayo del año pasado, y recordando el viejo lema que se hizo famoso coincidiendo con las manifestaciones anti OTAN de los años 80, dijo: nuclear, no gracias.
Ahora, Barreda apura los tiempos y pisa el acelerador. El presidente regional solicitó ayer la convocatoria extraordinaria y urgente de una sesión plenaria en las Cortes regionales para debatir sobre la ubicación del Almacén Temporal Centralizado (ATC) y pedir al Ayuntamiento de Yebra que revoque este acuerdo municipal y a su alcalde, Juan Pedro Sánchez, que retire la candidatura.