La Junta propone una ruta por los ocho mejores edificios del siglo XX en Guadalajara
01/10/2010 - 09:45

Por: VIRGINIA BODEGA
GUADALAJARA
El teatro auditorio Buero Vallejo de la capital acogió ayer la presentación de un libro que reúne los ocho edificios más importantes y representativos de la Guadalajara del siglo XX, entre los 50 más destacados y emblemáticos de toda la región castellano manchega.
La publicación, cuya primera aparición se produjo en la Feria del Turismo, en Madrid, va a acompañada de un pequeño folleto que resume de manera muy gráfica y esquemática los 50 edificios, y da algunos consejos para su visita.
Magdalena Valerio, consejera de Turismo y Artesanía de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, fue la encargada de presentar la edición en esta provincia, como lo viene haciendo en el resto de las zonas de la región, y estuvo acompañada para ello por Miguel Ángel Embid, presidente del Colegio Oficial de Arquitectos de Guadalajara, quien destacó la importancia del documento, ya que ensalza no sólo la arquitectura histórica de la provincia, que es mucha y muy variada, sino también los nuevos y modernos edificios surgidos en Guadalajara en el último siglo.
Los ocho edificios que ha seleccionado el Instituto de Promoción Turística en Guadalajara, con la ayuda de la Fundación Miguel Fisac, son el Panteón de la Duquesa de Sevillano, junto al parque de San Roque; la clínica Sanz Vázquez, en el Paseo Doctor Fernández Iparraguirre; el edificio del Seguro de Enfermedad (o vieja residencia), en la calle Ferial; el Instituto de Previsión Nacional (actual INSS), en la calle Cervantes; la ampliación del Ayuntamiento de Guadalajara, en la plaza Mayor; el teatro auditorio Buero Vallejo, en la calle Cifuentes; el poblado de la central de Bolarque; y el conjunto de viviendas de protección oficial de Sigüenza.
Del resto de provincias de la región destacan edificios como el del Gran Hotel o el edificio Legorburo, en Albacete, la capilla Valleacerón de Almadenejos (Ciudad Real), la Casa de la Cultura de Cuenca o el centro de salud de Minglanilla, también en la provincia conquense, o la estación de ferrocarril o las escaleras de la Granja, en Toledo.
Propuesta turística
Además de información sobre los edificios, sus autores y las características más destacables de cada uno de ellos, el libro incluye consejos de cara a la realización de rutas turísticas, con datos sobre dónde comer, dormir o comprar recuerdos en la provincia, así como las direcciones y teléfonos de atención, tanto de oficinas de turismo como de otro tipo de empresas dedicadas al ocio activo.
La publicación no se olvida de recordar algunos de los principales encantos de Guadalajara, como su riqueza natural o alguno de sus parajes, así como citar los mejores ejemplos de arquitectura antigua en la capital. Pero, a pesar de ello, el objetivo del libro Rutas turísticas por 50 edificios emblemáticos del siglo XX de Castilla-La Mancha no es otro que el de demostrar que la región no sólo tiene molinos y castillos, sino que sabe adaptarse a los tiempos y mostrar grandes ejemplos de la arquitectura moderna y futura, como explicó la consejera.
Además de los ocho edificios más representativos del siglo XX en Guadalajara, el libro añade diez obras más que también destacan por su importancia arquitectónica. Entre ellos encontramos algunos como el de la Cámara de Comercio, en la calle Mayor, el quiosco de música del parque de La Concordia, el poblado agrícola de Villaflores o el colegio Campiña Alta de El Casar.
Magdalena Valerio, consejera de Turismo y Artesanía de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, fue la encargada de presentar la edición en esta provincia, como lo viene haciendo en el resto de las zonas de la región, y estuvo acompañada para ello por Miguel Ángel Embid, presidente del Colegio Oficial de Arquitectos de Guadalajara, quien destacó la importancia del documento, ya que ensalza no sólo la arquitectura histórica de la provincia, que es mucha y muy variada, sino también los nuevos y modernos edificios surgidos en Guadalajara en el último siglo.
Los ocho edificios que ha seleccionado el Instituto de Promoción Turística en Guadalajara, con la ayuda de la Fundación Miguel Fisac, son el Panteón de la Duquesa de Sevillano, junto al parque de San Roque; la clínica Sanz Vázquez, en el Paseo Doctor Fernández Iparraguirre; el edificio del Seguro de Enfermedad (o vieja residencia), en la calle Ferial; el Instituto de Previsión Nacional (actual INSS), en la calle Cervantes; la ampliación del Ayuntamiento de Guadalajara, en la plaza Mayor; el teatro auditorio Buero Vallejo, en la calle Cifuentes; el poblado de la central de Bolarque; y el conjunto de viviendas de protección oficial de Sigüenza.
Del resto de provincias de la región destacan edificios como el del Gran Hotel o el edificio Legorburo, en Albacete, la capilla Valleacerón de Almadenejos (Ciudad Real), la Casa de la Cultura de Cuenca o el centro de salud de Minglanilla, también en la provincia conquense, o la estación de ferrocarril o las escaleras de la Granja, en Toledo.
Propuesta turística
Además de información sobre los edificios, sus autores y las características más destacables de cada uno de ellos, el libro incluye consejos de cara a la realización de rutas turísticas, con datos sobre dónde comer, dormir o comprar recuerdos en la provincia, así como las direcciones y teléfonos de atención, tanto de oficinas de turismo como de otro tipo de empresas dedicadas al ocio activo.
La publicación no se olvida de recordar algunos de los principales encantos de Guadalajara, como su riqueza natural o alguno de sus parajes, así como citar los mejores ejemplos de arquitectura antigua en la capital. Pero, a pesar de ello, el objetivo del libro Rutas turísticas por 50 edificios emblemáticos del siglo XX de Castilla-La Mancha no es otro que el de demostrar que la región no sólo tiene molinos y castillos, sino que sabe adaptarse a los tiempos y mostrar grandes ejemplos de la arquitectura moderna y futura, como explicó la consejera.
Además de los ocho edificios más representativos del siglo XX en Guadalajara, el libro añade diez obras más que también destacan por su importancia arquitectónica. Entre ellos encontramos algunos como el de la Cámara de Comercio, en la calle Mayor, el quiosco de música del parque de La Concordia, el poblado agrícola de Villaflores o el colegio Campiña Alta de El Casar.