La Justicia permite dejar de alimentar a una mujer en coma
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El debate sobre la eutanasia se ha reabierto en Italia tras una decisión judicial que permitirá interrumpir la alimentación de Eluana Englaro, una joven que lleva en coma más de 16 años, desde que sufriese un accidente de tráfico.
La Corte de Apelación Civil de Milán así lo ha decidido, a través de una decisión que califica de inevitable por la extraordinaria duración del estado vegetativo de la chica. El padre de ésta, Beppino Englaro, ve concluir con esta resolución una larga batalla para que se pusiese fin a su calvario y al de su hija: Ahora la liberaremos.
El caso, que guarda parecidos con hace unos meses protagonizó la joven estadounidense Terry Schiavo, vivió ayer su enésimo y quizás definitivo capítulo gracias a una resolución de la Corte de Apelación milanesa, que ha autorizado a la familia de Eluana a interrumpir la hidratación y la alimentación forzosa que se la ha estado dando desde el 18 de enero de 1992, cuando un accidente de coche la dejó en coma y que la mantiene postrada en una cama de un hospital de la ciudad de Lecco, al norte de Milán.
El tribunal ve esta decisión inevitable en vista de la extraordinaria duración de su estado vegetativo permanente, según informaciones de La Repubblica recogidas por otr/press. Además, la Justicia argumenta que la joven, que ahora tiene 36 años, hubiera preferido ser desconectada a mantenerse con vida artificialmente, en base a sus convicciones éticas cuando se encontraba en plena consciencia.
Su padre llevaba pidiendo la interrupción del tratamiento desde 1999 y, como confesó nada más conocer la noticia, ha sido acogida con satisfacción por parte de la familia, que siempre ha preferido hablar de libertad en lugar de muerte cerebral o eutanasia. Ahora la liberaremos, declaró Beppino Englaro.
La autorización judicial ha tardado diez años en llegar y lleva pareja un debate, el de la eutanasia, recurrente en Italia. El peso de la Iglesia Católica en el país transalpino ha condicionado enormemente la postura de la sociedad. De hecho, la petición de Beppino Englaro había recibido hasta ahora respuestas negativas por parte de la Justicia y las principales autoridades, a quienes remitió cartas, pero finalmente su última apelación ha logrado salir adelante. La decisión difundida ayer permite tanto la interrupción de la hidratación y la alimentación como del tratamiento médico o de cualquier otro tipo de asistencia accesoria.
El caso, que guarda parecidos con hace unos meses protagonizó la joven estadounidense Terry Schiavo, vivió ayer su enésimo y quizás definitivo capítulo gracias a una resolución de la Corte de Apelación milanesa, que ha autorizado a la familia de Eluana a interrumpir la hidratación y la alimentación forzosa que se la ha estado dando desde el 18 de enero de 1992, cuando un accidente de coche la dejó en coma y que la mantiene postrada en una cama de un hospital de la ciudad de Lecco, al norte de Milán.
El tribunal ve esta decisión inevitable en vista de la extraordinaria duración de su estado vegetativo permanente, según informaciones de La Repubblica recogidas por otr/press. Además, la Justicia argumenta que la joven, que ahora tiene 36 años, hubiera preferido ser desconectada a mantenerse con vida artificialmente, en base a sus convicciones éticas cuando se encontraba en plena consciencia.
Su padre llevaba pidiendo la interrupción del tratamiento desde 1999 y, como confesó nada más conocer la noticia, ha sido acogida con satisfacción por parte de la familia, que siempre ha preferido hablar de libertad en lugar de muerte cerebral o eutanasia. Ahora la liberaremos, declaró Beppino Englaro.
La autorización judicial ha tardado diez años en llegar y lleva pareja un debate, el de la eutanasia, recurrente en Italia. El peso de la Iglesia Católica en el país transalpino ha condicionado enormemente la postura de la sociedad. De hecho, la petición de Beppino Englaro había recibido hasta ahora respuestas negativas por parte de la Justicia y las principales autoridades, a quienes remitió cartas, pero finalmente su última apelación ha logrado salir adelante. La decisión difundida ayer permite tanto la interrupción de la hidratación y la alimentación como del tratamiento médico o de cualquier otro tipo de asistencia accesoria.